miércoles, febrero 4, 2026

SUPERAR LA REALIDAD DEL DIVORCIO CON DIGNIDAD

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Pensando en las parejas que están en la encrucijada de escoger la vía del divorcio y volver a restaurar su vida emocional o continuar en una amalgama de rabia, odio, rencor, palabras y miradas hirientes, gritos, humillaciones, indiferencia, exclusión y hasta abandono, surgió la columna titulada “Carta para los que dejaron de amarse”.

No dimensioné cómo un escrito que salió de mi corazón, inspirado en esas parejas que ya no se soportan, tuviera tal impacto en personas cargadas de dudas y deseos de solucionar su propia situación.

Gran alegría y mucha empatía me ocasiona el poder entender cómo estas palabras se convierten en lamparitas que muestran el camino que se debería seguir, mejorando una y tal vez muchas más vidas, con pinceladas de felicidad.

A mi chat llegaron preguntas como:

¿Cómo me doy cuenta que ya no la amo o lo amo?

¿Si me voy de la casa, antes de firmar los acuerdos o los documentos, ella o él, se puede quedar con la casa o el carro?

Para no pasarle cuota de alimentos, ¿me puedo quedar con los niños?

Si mi esposa no trabajó ni aportó dinero para comprar las cosas que tenemos, ¿de todas formas, tiene derecho al 50% de los conseguido?

Recordé una frase que un día escuché: “Cuando hay plata de por medio, no hay parentesco ni hay sentimientos”. Y ante estas preguntas resultaba muy apropiada.

Me asombra ver el nivel de odio que hay en una separación, cuando esta no se hace en buenos términos. El hogar, se convierte en un campo de batalla cuyas armas se esconden dentro de la manipulación y los hijos el botín de guerra, no buscando su protección y cuidado, sino convertirlos en ese trofeo que el otro pierde.

Cada que puedo, le recomiendo a los cónyuges o compañeros que están enredados en un proyecto de separación, sea temporal o definitiva, que fijen residencias separadas mientras baja la marea, mientras los ánimos se suavizan y la cabeza se enfría. Alguno de los dos, el más consciente de la situación, es el que se retira y se va por un tiempo, hasta que se den las condiciones para dialogar calmadamente.

Regularmente, el tema central es “¿cómo queda lo que adquirimos?”, o sea, lo referente a la sociedad conyugal o patrimonial. El tema menos importante es: “¿Cómo vamos a cuidar y seguir acompañando a los hijos?”, su seguridad y tranquilidad les importa muy poco, como si las propiedades, las cosas.

Escuché a una madre decir, que los niños se queden con el papá, es muy buen padre, pero yo necesito asegurar mi futuro. Si quiere que le firme el divorcio, debe dejármelo todo. En efecto, así fue. Pero, estos casos, aunque también se dan, son la excepción. No podemos dejar pasar por alto que los señores también son maltratados.

Con frecuencia la más desprotegida, es la mujer, la esposa, la compañera, la madre de esos niños, que fue quien tuvo que renunciar a sus propios sueños para permitir que, con su apoyo, con el cuidado de todos ellos, que tanto esposo o compañero, como los hijos, salieran adelante, en nombre de “mantener unido el hogar”.

Las abuelas decían: “el hogar lo hace la mujer”, pero qué tan cierto es esto, cuando es ella quien pone la cuota más grande de sacrificio para al final de la relación, quedarse sin su futuro, tal vez su vejez, asegurada con una pensión o unos bienes que le den calidad de vida digna.

Las preguntas son reales, incluso son hechas por personas que han tenido la oportunidad de disfrutar de una educación universitaria.

El odio supera la razón y nubla el pensamiento, la justicia, la equidad y la lealtad.

Llega a tal punto el maltrato, acompañado del odio, que supe de un señor que no mercaba para sus hijos, para que su esposa no se pudiera alimentar adecuadamente, pues ella, además de guardar silencio ante lo que estaba viviendo, no tenía recursos propios ni valor o voluntad para salir de esa situación. Él, como el padre más responsable, llegaba a las horas fijadas para la comida, con las cajas con los respectivos alimentos, ya preparados; se encerraba en una de las alcobas de la casa, a “comer”. Al terminar, salía a botar los recipientes vacíos. La mamá y esposa, debió ser hospitalizada por un alto grado de desnutrición y de ahí pasó a un hospital mental.

Sacando valor en medio del dolor, le contó a una amiga que la pudo rescatar. El esposo, no la había dejado estudiar ni mucho menos trabajar, porque alguien debía encargarse de la casa, del cuidado y atención de él y de los tres niños.

Gracias a las leyes existentes, logró obtener el divorcio, una justa cuota alimentaria, la cuota de los bienes que le correspondía y recuperó a sus hijos.

Después de una larga terapia, recuperó su amor propio y dignidad.

La realidad del odio entre dos personas que se amaron, supera cualquier película de terror cuando lo que se busca es la destrucción del otro o al menos infligirle el mayor dolor posible.

¿Cómo limpiar el corazón de tanto odio y, lograr una separación menos traumática? Vuelve la necesidad de una buena asesoría jurídica y acompañamiento terapéutico. Pero, ante todo, el compartir con las personas más cercanas, la situación al interior del hogar que se está viviendo.

Si el amor se acabó, si la relación se rompió, el paso a seguir es el divorcio con dignidad, evitando al máximo ocasionarse más dolor.

 

 

OLGA CECIIA TREJOS BURITICA

Abogada, investigadora en temas de familia

Celular 3103736679

6 COMENTARIOS

  1. Gran realidad
    Dar una asesoría tan completa es lo pertinente
    . No solo es lo material también es el amor propio cuando se can y nos dejan. Nos dejan de amar que querer de ser su prioridad, eso nos lastima el EGO, y allí está el autoestima, el auto cuidado, la autoconfianza, y tantos otros para amarnos nosotras mismas.
    Es muy importante ese acompañamiento psicológico indudablemente.
    Gracias Dra. Olga Cecilia
    Maravilloso artículo

  2. Mi querida Olga C.
    Qué notable esa reflexión sobre la carencia de humanidad en la relación de una pareja que por alguna razón ya no pudieron seguir conviviendo como tal.
    Descubres de manera muy sensible esa pasión del alma que hace miserable al genero humano cuando – sin ningún sentido razonable -, se deja arrastrar por el odio y hace, entonces, cosas tan deleznables como provocar daño físico y mucho sufrimiento a quien(es) en algún momento dijo amar.
    Ojalá información como esta llegue a más personas involucradas en este tipo de conflicto personal para que no causen daño a los que se encuentran en su entorno.

  3. «Amor propio y dignidad». En una pareja, es primordial que ambos tengan claridad sobre estos dos conceptos. No sólo las mujeres llevan la peor parte, hay hombres que también son maltratados, pero el amor por sus hijos y la dependencia de la pareja les hace quedarse en un hogar insoportable. Porqué lo permiten? Hay que investigarlo, requieren terapia, asesoría, apoyo emocional, para que puedan tomar una decisión para separarse. Dentro de una familia hay tantos factores que son insalvables y lo más sano es que cada quien busque otro camino, pero no, continúan haciéndose daño ellos y no miran cómo afecta ésto a sus hijos. Hay que entender que el amor se acaba y por salud mental cada uno debe tomar su rumbo pero rescatando que los hijos crezcan sin odio, sin rencores, para que puedan llevar una vida sana. No terminaríamos de reflexionar sobre esta situación pero lo interesante es la claridad en la exposición del tema y el enfásis en cuanto a tener muy en cuenta, cómo, el ser humano necesita del otro para poder salvaguardar su amor propio, su salud mental y para ello, existen profesionales altamente calificados que prestan dicha asesoría porque conocen y cada día estudian, se preparan para prestar la debida orientación en el manejo y gestión emocional y material para dirimir este tipo de conflictos. «Para muestra un botón» Dra Olga gracias, gracias, gracias por sus enseñanzas, es reconfortante leer sus artículos. Dios la bendiga.

  4. A Luz Elena (psicóloga), Georgina (trabajadora social) gracias por sus comentarios. Por sus profesiones saben claramente de qué están hablando, de las angustias que viven tanto hombres como mujeres, más mujeres, sobre el maltrato, la deslealtad y los sufrimientos dentro de la relación. Dos caminos, separación y terapia. Las abrazo. Gracias. Compartamos, para llegar a más personas que se vean reflejadas.

  5. Excelente prosa sobre la violencia intrafamimiar,mi querida Olga Cecilia.
    Tema de mucha actualidad y sensible.
    El divorcio es una pérdida, un fracaso en la vida,mientras no lo miremos como un proceso más que se puede presentar, acusara mucho dolor, entre las personas que viven dicha situación.
    Un abrazo

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