miércoles, febrero 4, 2026

TRUMP EL EMPERADORCITO, “EL DÍA DE LA LIBERACIÓN” Y COLOMBIA.

OpiniónActualidadTRUMP EL EMPERADORCITO, “EL DÍA DE LA LIBERACIÓN” Y COLOMBIA.

 

“Hay una oportunidad en cada crisis” Albert Einstein.

Llegó el anunciado 2 de abril y, según prometió Trump la cascada de aranceles (léase impuestos) a todos los países del mundo,  porque según él, Estados Unidos ha sido víctima de las demás naciones en cosas de comercio y debe restablecer la grandeza de Norteamérica.

Compartiré las opiniones de varios periodistas sobre este asunto. Hablando del delirio insano de Trump de apoderarse de Groenlandia, dice William Ospina: “ En oriente medio, en Europa, en Suramérica sentimos como una profanación que los países puedan ser vendidos, pero nadie ignora que los Estados Unidos se hicieron así: ayer comprado la Florida a los españoles, hoy comprando el valle del Mississippi a los franceses, mañana arrebatando medio México a los mexicanos, pasado mañana comprando Alaska a los rusos, y tomando Panamá, y ocupando Hawái, de modo que sí de esos Teodoro Roosevelt vienen estos Donald Trump…¿Cómo escandalizarse?” . “Eso es lo que hace decir a Trump cosas que ya eran sacrílegas mucho antes de Hitler, que apoderarse de ese territorio ajeno es vital para ellos, y que lo conseguirán a las buenas o a las malas. Claro que Dinamarca va a invocar el Derecho Internacional, y la OTAN, si sobrevive, esgrimirá el argumento de honor de que no se puede amenazar a un aliado, y Europa clamará que es un alto proyecto de civilización lo que está siendo amenazado. Pero occidente está corriendo el riesgo de convertirse en el salvaje oeste, que no se detiene ante nada. Sí para cualquier pueblo el suelo de la patria es sagrado, solo en Estados Unidos no es un pecado pensar que la tierra puede venderse y la patria puede comprarse, Ahora piensan que fue solo con dólares y balas como ensancharon su territorio, ganaron dos guerras mundiales, establecieron su supremacía planetaria y se inventaron el sueño americano, se olvidan de Emerson, de Whitman, de Lincoln y de Franklin Delano Roosevelt. Sienten que fue un tosco pragmatismo lo que les dio su grandeza, y no es imposible que, si no bastan los dólares, caigan en la tentación de ponerle al amigo el cañón en la sien” (“El Espectador”, El salvaje Oeste, William Ospina, domingo 6 de abril de 2025, página 32).

Acerca de los aranceles dice Abad Faciolince:“ Por extraño que parezca, el país más rico del orbe, el que ha usado y abusado de su dominio económico, el adalid del libre comercio desde hace ochenta años, de repente se declara víctima del mundo entero (los demás países  no hemos hecho otra cosa que explotarlos a ellos), se convierte a la antigua religión del proteccionismo y decreta un arancel universal del 10% para todos los países, incluso para islas donde no vive nadie -solo pingüinos- y que no exportan nada. Para Trump, cuando hay un déficit en la balanza comercial con algún país, es porque ese país le está robando y haciendo trampa a EE.UU., y por lo tanto hay que castigarlo con tasas aduaneras muy altas, hasta del 46%. Pero incluso cuando hay superávit comercial (como ocurre con Colombia), en tal caso no es que Estados Unidos nos robe a nosotros, sino que de todas formas nos impone la dosis mínima: el 10 %. Y, además, como obedientemente hizo nuestro gobierno (así sea una violación al TLC firmado con ellos), deberíamos dar las gracias”. Como Héctor Abad es anti-petrista lo acusa de haber aceptado el arancel “obedientemente”, si Petro hubiera trinado algo, lo trataría de irresponsable o loco, así son ellos.

“Mucho me temo que este 2 de abril proclamado por Trump (un tipo mercurial, inestable, impredecible) como el Día de la Liberación será recordado en el futuro como un día nefasto para el mundo. Trump pretende, con sus locos gravámenes, curar un paciente que no estaba enfermo. Así, cuando su país efectivamente se agrave, algún desastre mayor se inventará para salvarlo. Quizá Trump tenga razón: el 2 de abril será uno de los días más importantes de la historia americana. Efectivamente – y ojalá me equivoque-, el día en que comenzó la maldición y el derrumbe de la nación que fuera el faro de la democracia en Occidente” (“El Espectador”, Día de la Liberación (o de la maldición), Héctor Abad Faciolince, domingo 6 de abril de 2025, página 28).

En opinión de El Espectador:” Es difícil tomar perspectiva en medio del ruido estremecedor que producen los discursos y las acciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. La urgencia del ahora nos hace concentrarnos, por ejemplo, en la ridícula fórmula que empleó su gobierno para determinar la tasa de aranceles, o las falsedades puntuales que el mandatario ha disparado hacia sus aliados más cercanos, o la preocupación sobre cómo los pequeños exportadores colombianos están en riesgo en medio de esta guerra comercial desatada, sin consideración alguna por los más vulnerables. Es necesario, sin embargo, dar un paso atrás e intentar, con todas las dificultades que esto representa, formular una idea sobre hacia dónde va esta historia. Estamos en el fin definitivo de una era, y los efectos van a trascender al caudillo populista del norte, el mundo de la posguerra que conocimos ya no existe; el nuevo mundo todavía no ha surgido, y mientras tanto tenemos que resistir a las voces del autoritarismo que ven soluciones fáciles en tiempos tan complejos.

No se trata de ser apocalípticos. No, no es el fin del mundo ni tampoco el final de las democracias liberales. Sin embargo, lo que está haciendo Estados Unidos, porque es el país no el presidente el que hoy utiliza todo su peso para aplicar estas medidas hostiles, es desarmar las instituciones que construimos para intentar prosperar en un mundo más pacífico, más libre y con mayor desarrollo. La influencia de Estados Unidos en la posguerra ha sido ineludible, tanto para bien como para mal. Ha estado detrás de la Organización de las Naciones Unidas, de la Organización Mundial del Comercio, del apoyo y la protección a lo que eventualmente se convertiría en la Unión Europea, de la investigación científica y el apoyo global a proyectos de salud pública que han salvado millones de vidas. Todo eso está en proceso de desaparecer. Son dicientes las declaraciones de los primeros ministros y presidentes europeos: nuestro aliado más fiel, dijeron, nos ha traicionado. Tienen razón” (“El Espectador”, editorial domingo 6 de abril 2025: El mundo construido tras la posguerra ha muerto, página 28).

El neoliberalismo: ”consiste en hacer que el estado no intervenga en el proceso económico y como consecuencia de ello, la sociedad misma debe regularse, obviamente, el resultado en países como el nuestro, ha sido la feria montada por la clase dominante para entregarle al capital privado el control de los servicios públicos como el agua, acueductos, energía, recolección de residuos sólidos, telefonía, y claro la privatización de grandes empresas estatales. En aplicación de esa doctrina, se firmaron por doquier los llamados “tratados de libre comercio”, que por supuesto, de libres no tienen mucho, porque en el caso colombiano, lo que vimos entre otros efectos negativos, fue la quiebra del campo, y, por consiguiente, la ruina y la pobreza total para el campesinado”. “Ahora D. Trump, le ha asestado un duro golpe al cuento de la libertad de mercados y le ha impuesto a todo el planeta, una tasa de aranceles que van desde el 10% para países como Colombia, hasta el 50% y más, siendo China, el país más afectado. Varias cosas a tener en cuenta: Trump dijo que “este paciente se va a recuperar”, refiriéndose a Estados Unidos, en un claro reconocimiento de una crisis estructural del capitalismo salvaje anidado en Estados Unidos, por lo que debemos entender, que su política arancelaria, lo que busca es supuestamente, sanar su economía y recuperar muchos cientos de miles de empleos” (¿Neoliberales, víctimas de su propio invento?, Fernando Arias Cardona, elopinadero.com, 6 de abril 2025).

La feria de que habla el señor Arias, ha sido denunciada en los dos últimos consejos de ministros del gobierno Petro, demostrando que hay grupos económicos apoderados de la salud y la prestación de servicios públicos, que nos estafan con sus precios ¡ con razón se oponen con uñas y garras a las reformas que buscan parar el desangre del Estado y el enriquecimiento ilícito de ellos ¡

Analizando la actuación de Trump he llegado a las siguientes conclusiones:

-Ahí está la cuota inicial de una posible “renegociación nacionalista” del TLC con USA, por violación al tratado por parte de Trump. Estados Unidos siempre nos echa el cuento del libre comercio, porque les favorece a ellos, pero, es proteccionista cuando de defender su industria y economía se trata, en eso nos muestran su doble moral, la que nuestros apátridas gobernantes no han sido capaces de denunciar, por eso de rodillas hicieron la “Apertura Económica” y firmaron el TLC, ambos a favor del yanqui.

-EE. UU demuestra al mundo su prepotencia y de manera tosca desbarata el supuesto “orden internacional” imperialista y, le demuestra a nuestros arrodillados politiqueros, empresarios, grandes importadores y exportadores, que no somos sus aliados, ni sus amigos, solo somos algunos de los clientes de su industria y sus productos agrícolas (porque los antinacionalistas gobernantes colombianos, no priorizaron la agricultura), y proveedores de lo que ellos no producen y deciden comprarnos.

-Queda claro, que ser satélites de USA en lo económico y político (lo que siempre han hecho estos arrodillados presidentes colombianos) es un gran error estratégico, debemos aprovechando que Trump no nos dio la palmadita en la espalda, sino una patada más abajo, para diversificar y fortalecer los lazos políticos y comerciales con todo el mundo.

-Andar respondiendo a gritos a las bravatas de Trump no es prudente; imponer aranceles recíprocos es suicida; la actitud correcta es reunir a todos los gremios económicos y gobierno para: estudiar la situación; trazar estrategias conjuntas y actuar de manera sensata, buscando minimizar los daños a nuestra economía; aprovechar las nuevas oportunidades; reactivar el campo y la industria, recuperar nuestra seguridad alimentaria y reindustrializar al país.

“El presidente Trump cree haber encontrado la bala mágica para “recuperar la grandeza americana”: aumentar los impuestos a las importaciones. Pero esta bala tiene el problema de que el gran perdedor será Estados Unidos” (“El Espectador”, El autogol de Trump, Hernando Gómez Buendía, domingo 6 de abril 2025, página 31).

2 COMENTARIOS

  1. Buen día Danilo, saludos.

    Gran escrito.

    Respecto a la imprudencia económica de Donal Trump quien cree que por ser presidente de los
    Estados Unidos ya es economista, analista económico, premio nobel de economía, asesor de finanzas, médico, científico, geólogo, en fin , lo sabe todo y no se ha dado cuenta de los errores y horrores que ha estado cometiendo lo cual es difícil de sostener en una primera impresión de estas medidas.

    Es importante tener presente que es una política del Imperio Norteamericano y que Donald Trump es como el gerente de una compañía que tiene el perfil de una de las caras de la moneda norteamericana y es el del repúblicano, matón, montador, ramplón, ladrón, a los que les gusta todo por las malas y a las patadas y luego aparece la otra cara de la moneda y es el demócrata, el buena gente, el que calma y tranquiliza, lo cual es pura payasada . Esto me hace acordar del botija con el chómpiras, primero lo peina y lo pone bonito y luego lleve su taponazo.

    Estados Unidos está desplomado ya que los más ricos de esa nación han perdido más de 6 billones de dólares en la caída de las acciones en la bolsa lo cual demuestra lo arrogante y imprudente que es. En Estados Unidos no le creen y no lo quieren porque los efectos se están sintiendo y ese afán por pagar la deuda externa que tiene los Estados Unidos la cual es enorme a través de actos temerarios y de imprudencia le van a jugar en contra tarde que temprano.

    Eso se sabía que con Donal Trump el panorama iba a ser así y el mundo se debe preparar para este tipo de acciones locas y desaforadas que van a joder a todos pero la verdadera intencionalidad la desconozco ya que es peligroso no entender desde la lógica las imprudencias y esto la verdad me aterra.

    Llevando a cabo un análisis con detenimiento, es terrible creer en estos tiempos que las cosas se logran de esa manera, a punta de patadas y bravuconadas sin fundamento económico y científico, sin una prudencia política y económica y sin pensar en la respuesta como bloque que puede llevar a cabo el resto del mundo. Quién lo asesora es una pregunta y por qué obedece es otra de mis preguntas y quién es el verdadero ganador de todo esto es algo que me inquieta porque la verdad para mí todo está fríamente calculado y este matoneo tiene intenciones no tan visibles y tampoco es a corto plazo, comentario que complementa lo mencionado en el párrafo anterior.

    Muchas gracias y siga escribiendo Danilo por el gran escrito que llevo a cabo.

    Feliz día Danilo.

    • Mil gracias querido Isdaen: muy acertado su comentario, nosotros como colombianos y latinoamericanos seguramente seremos víctimas de esta guerra comercial, que podría terminar en una guerra convencional. Según la cultura paisa y los arrieros de nuestra tierra » en pelea de burro siempre lleva las de perder el arriero».Mil saludos y bendiciones.

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