En los medios de opinión se está viviendo un saludable debate sobre el futuro del Aeropuerto Matecaña (AIM). Recientemente los profesionales Marlon Mejía y Francisco Valencia han llamado la atención sobre algunas circunstancias que podrían amenazar la competitividad de Pereira (y su zona de influencia) debido a la supuesta incapacidad del AIM para soportar vuelos de largo alcance (Madrid, Buenos Aires, Shanghai y más allá). Se propone, como ejemplo concluyente, la reciente cancelación del vuelo directo que operaba American Airlines diariamente desde Matecaña hacia el aeropuerto internacional de Miami MIA.
Muchos comentaristas han “saltado” a sacar conclusiones. Los más pesimistas han decretado la muerte inminente de Matecaña. Se argumenta que la incapacidad para soportar vuelos de largo alcance tendrá como consecuencia que, muy pronto, el AIM terminará perdiendo TODOS los pasajeros internacionales, lo que conduciría a su ruina financiera, dado que los ingresos por tasa aeronáutica internacional representan un alto porcentaje de los ingresos del AIM (algunos, engañosa e irresponsablemente, han llegado a afirmar que esos ingresos representan cerca del 90% de los ingresos totales de Matecaña).
Según estos comentaristas, a Pereira solo le quedaría una salida razonable: empezar a empacar maletas para trasladar el aeropuerto a una ubicación que permita soportar esos vuelos. ¿A dónde? Se ha propuesto el Valle de Risaralda o el sector de El Tigre-Los Planes o revivir el viejo (y descartado proyecto) de trasladarnos a Cartago.
En mi opinión, ninguno de estos comentaristas “pesimistas” está soportando sus opiniones en estudios serios. En la medida en que la AMENAZA resulta ser muy preocupante, se están sacado conclusiones a la carrera, sustentadas en criterios intuitivos y emocionales. En el medio todavía no ha circulado el primer estudio riguroso que permita sustentar las conclusiones pesimistas.
Otras personas (entre quienes me cuento), vienen haciendo llamados a la prudencia y a la reflexión. Nosotros pensamos que, en el futuro previsible, Matecaña y la competitividad aeroportuaria de Pereira no están seriamente amenazados. Que a los gritos de “¡viene el lobo!” se debe responder con estudios sensatos, sustentados en metodologías ampliamente aceptadas y realizados por profesionales calificados.
Esta actitud prudencial ha sido criticada por destacados “influencers” que nos tachan de no estar a la altura de nuestros antepasados, y nos invitan a “pensar en grande”, desatando el ímpetu y el frenesí que ha caracterizado a la pereiranidad.
PREGUNTA: ¿Quién ha realizado algún estudio serio y detallado sobre este tema? ¿Quién se ha ocupado de proyectar la demanda futura para evaluar las posibles alternativas propuestas (AIM sin alargue de pista, AIM con alargue de pista y Matecaña muerto y trasladado)? ¿Quién ha estudiado cuántos pasajeros nos “robaría” la competencia (posiblemente, El Edén AXM) en caso de que AIM decida no alargar la pista? ¿Cuál se sería el resultado financiero para el AIM y el resultado económico para la Ciudad de Pereira en cada una de esas alternativas?
RESPUESTA: Hasta donde sabemos, la única entidad que se está ocupando formalmente de este tema es la VEEDURIA DEFENSA DE MATECAÑA, colectivo compuesto por profesionales de distintas disciplinas. Esa veeduría viene realizando estudios financieros y económicos sobre las diferentes alternativas posibles, sustentados en la metodología propuesta por la FAA para la evaluación este tipo de proyectos. Esos estudios son muy concluyentes, dan mucha luz sobre las alternativas, y se ponen a disposición de quien los quiera revisar.
Ahora bien, teniendo en cuenta que la mesa técnica del Comité Intergremial de Risaralda (CIR) está estudiando el tema, respetuosamente hemos invitado al Dr. Víctor Baza Tafur, presidente ejecutivo de Camacol y voz cantante para este tema en el CIR, a que sostengamos un conversatorio-debate sobre el mismo, a fin de analizar alternativas y confrontar resultados. Entiéndase bien: esta amable invitación debe entenderse como un reto de caballeros. Anexamos la carta que hemos enviado a Camacol.
Estamos listos para ir a ese debate, pensando en grande, armados del mejor ímpetu y frenesí pereiranos. Acudiremos al sitio y hora en que sea convocado. Llevaremos nuestras estadísticas, nuestros análisis y nuestros estudios. Advertimos que, en ese debate, nuestras propuestas y nuestras conclusiones estarían orientadas a salvaguardar los mejores intereses de Pereira, buscando, ante todo, que las recomendaciones resultantes propendan por la protección de la competitividad de Pereira y su zona de influencia, y por la defensa de lo que conviene al Municipio de Pereira y a los pereiranos.



Sin necesidad de ser un experto, ni tener estudios al respecto, como trata de descalificar las opiniones en contrario el articulista, que si sabe del tema y que no ve amenazas para la competitividad del AIM, le doy alguno datos que los encuentra en internet o con Chatgpt. 1) La longitud de pista del MIM solo da para aterrizajes de A 320 que requieren de un longitud mínima de 1.800 ms. 2) Esta restricción solo permite operar vuelos internacionales con A320 de corto alcance tipo Miami, Lima etc. jamás vuelos intercontinentales como plantea el señor. Para esos trayectos operan aviones A330 y B 787 que requieren pistas de una longitud de 3.400 ms, cifra imposible de lograr con el aeropuerto actual. 4) El mercado de Miami con American se perdió porque esa aerolínea opera Boeing 737 max que requieren 2.400 ms de longitud de pista. Al menos con esos datos se pueden sacar algunas conclusiones……
Bunas tardes Sr. Cortes. Reciba un cordial saludo. Gracias por su comentario. Nos dejó antojados de escuchar sus conclusiones. Sería interesante escucharlas porque estamos identificados con sus comentarios tomados de IA No. 1, 2 y 4 (hizo falta el 3). Ahora bien, tengo la impresión de que Usted no leyó bien mi escrito: Nunca he dicho que desde el AIM (con la pista actual) pueden salir vuelos intercontinentales (MAD y más allá). Esperamos sus conclusiones para poder buscar puntos de acuerdo. Ese es el espíritu de lo que estamos proponiendo. Que se busquen consensos informados. En el debate todavía hay mucha intuición y poca estudio. Mucho calor y poca luz. Quedamos atentos. Guillermo Botero.