martes, marzo 24, 2026

UN POCO DE RECUERDOS EN EL DÍA DEL LOCUTOR

OpiniónUN POCO DE RECUERDOS EN EL DÍA DEL LOCUTOR

Inicié en 1980 mis actividades periodísticas de manera habitual y remunerada en la radio y, debo confesarlo con humildad, mis héroes eran y siguen siendo  los locutores, esos personajes infaltables que acompañaban con sus voces melodiosas las tardes y las mañanas de cientos de mujeres dedicadas a las actividades hogareñas.

Desde el “bombillo”, apelativo con que distinguíamos a aquél que comenzaba su turno a las 7 de la  noche y permanecía despierto operando el tornamesa y reglando dedicatorias a la audiencia hasta las primeras horas del día cuando llegaba su relevo.  Si es que no lo “clavaba”, expresión grotesca pero significativa de un acto abusivo consistente en llegar al trabajo media hora o más allá de lo convenido, mientras el compañero adormilado lo recibía disgustado para regresar a casa a desayunar y recuperar el sueño, o cualquiera de las dos.

También recuerdo con una mezcla de admiración y cariño a los disc-jockey, que por los años ochentas se deban de todos los colores y sabores, engolando sus voces y presentando cada canción con pequeñas historias tomadas, a veces, de las carátulas de los larga duración, mientras evocaban el nombre de pila del intérprete.   “Era la voz de Roberto Sánchez, Sandro, en Una muchacha y una guitarra” …

Pero aquellos con quienes más interacción tuve fueron, por supuesto, los lectores de noticias.   Eran como los intérpretes de una melodía ajena.   Los periodistas nos ajustábamos a su voz y su estilo, y los noticieros o los boletines matinales sonaban como épicas canciones en las voces de esos extraordinarios personajes.

A José Alberto Giraldo Restrepo, sancocho, lo recuerdo por su estilo inconfundible que se caracterizaba por las pausas donde le gustaban y no, como pudiera pensarse de manera ilusa, en las comas y los puntos.

No puedo dejar por fuera a don Augusto López Guzmán, caballero a cabalidad y exquisito lector de noticias en el circuito Todelar.

Otra voz extraordinaria.   Venido de Cartago su patria chica, fue José Albeiro Burgos Colorado,   Todavía no se cómo es que no fue a parar a una de las emisoras de la capital de la República, porque voz y talento nunca le faltaron.   Escuchar Radio sucesos RCN en la voz de Albeiro Burgos era un deleite para el sentido auditivo.

Hubo otros que también fueron mis compañeros de aventuras radiales como Carlos Alberto Cardona Montoya, moño;  Miguel González López, por citar algunos, que tuvieron la oportunidad de tomar en sus manos esas partituras periodísticas y transformarlas en agradables recitales de noticias.  O ¿qué tal un Melkin Biutrago o un César Augusto Orozco, que saltaron a las ondas hertzianas en los Estados Unidos, donde emularon con William Restrepo, quien también fuera presentador en Colombia del Noticiero Nacional?

Los periodistas éramos conscientes que ellos aportaban por lo menos el 80 por ciento de la audiencia.

Y qué decir de las voces que identificaban a las grandes cadenas noticiosas:  ¿Jorge Antonio Vega, Manolo Villarreal, Alfonso Castellanos, Eduardo Aponte Rodríguez y Julio Nieto Bernal?

Los periodistas buscábamos la noticia, hacíamos las entrevistas, investigábamos y escribíamos.   Pero sin las voces inmortales de esos juglares de la radio, seguramente muy pocas personas las habrían escuchado.   Por eso mi admiración de entonces, sigue vigente, y a todos ellos hoy, en su día, les doy mi “En buena hora, compañeros”.  Y para representarlos a todos, el siempre vivo Enrique Benavides Rosero, quien anda próximo a cumplir su primer centenario de vida.  El locutor que nos va a terminar enterrando a todos.  Viejo, mi querido viejo, gracias por existir.

2 COMENTARIOS

  1. Respetado Director:
    Una precisión en los recuerdos marcada por la gratitud a las voces emblemáticas de la radio, afectividad para evocar su labor, conocimiento profesional para enfatizar particularidades de los homenajeados.
    Merecido y especialreconocimiento de su parte, para recordarnos la camaradería entr : los locutores y periodistas.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Vea nuestros otros contenidos