Cuando escribo sobre desaparecidos y otras caras de la violencia en nuestra patria, lo hago desde una postura intelectual, como una denuncia que busca sensibilizar a amigos, familiares y lectores sobre esa vergonzosa realidad nacional. Este escrito es más visceral, más emocional, pues ahora con vergüenza caigo en cuenta que, aunque en nuestra región (un territorio de marcada influencia narco) ocurren violaciones a los derechos humanos en un número aterradoramente alto, sin proponérmelo, he pasado por alto hablar sobre ellos.
Generalmente, estos temas suelen abordarse como si pertenecieran a épocas pasadas, como sucedidos en zonas lejanas donde impera la ley de la selva, regiones geográficas remotas, casi incomunicadas o con deficientes vías de comunicación, donde hay abandono estatal, donde el estado solo aparece para cobrar impuestos. Por desgracia esta percepción es equivocada.
En pasados días encontré en la Plaza de Bolívar de Pereira, a un grupo de personas que estaban colocando unos retratos en el piso, por curiosidad me acerqué a mirar si reconocía alguna cara famosa y solo vi rostros de personas desconocidas; indagué qué era aquello y conocí a la persona responsable de la actividad de “Magdalenas por el Cauca” (foto 1), Yorlady Ruíz quien aceptó concederme una pequeña entrevista a pesar de estar en plena organización del evento (escuchar audio al final del escrito); ella me contó que son dos artistas que como colectivo en los lugares en que han podido trabajar, se han preocupado por los desaparecidos en la región, han hecho sus trabajos en comunidades donde ha habido violencia, específicamente en el territorio del Eje Cafetero y Valle del Cauca, en lugares como Trujillo, Buenaventura, Cartago; su trabajo es un homenaje a esas Magdalenas, mujeres que lloran a sus hijos o seres queridos desaparecidos por la violencia; ella plantea que en un territorio que no es tan extenso, hay demasiados desaparecidos no exclusivamente por violencia armada, sino por otros tipos de violencia que también suceden en el territorio, lo que debería ser motivo de reflexión y preocupación para nosotros como sociedad y habitantes de la región.

Agregó Yorlady que, en los primeros años de su labor se contaban 2.900 desaparecidos en la región, mientras que en el año actual la cifra ha subido a unos 4.000; las fotos que estaban siendo exhibidas el 28 de mayo 2025, las obtienen de la página oficial de Medicina Legal “Hagamos obligatorio poder encontrarlos” Hope (Foto 2). Lo mas inquietante al mirar los datos de la página, es la cantidad de desaparecidos en Bogotá, entre ellos, muchas jóvenes mujeres, que están siendo buscadas en estos momentos.

“En el Eje Cafetero, hay reportes de alrededor de 3.600 a 3.800 personas desaparecidas, con muchos casos sin resolver. La Defensoría del Pueblo ha expresado preocupación por la cantidad de casos que quedan en el olvido. Además, se han registrado más de 528 reportes de niños y niñas desaparecidos entre 2023 y febrero de 2025.
La Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) ha tenido logros importantes. Como encontrar a 141 personas con vida durante el último año. Desde su creación ha logrado localizar a 160 personas con vida.
Es importante recordar que la desaparición forzada es un problema grave en Colombia, con más de 100.000 personas desaparecidas en todo el país. La UBPD trabaja arduamente para encontrar a estas personas y brindar apoyo a sus familias” (Visión general creada por IA).
Personalmente solo conozco el caso de Brayan, un amigo cuya madre decidió dejarlo a cargo de su padrastro y salir supuestamente, a buscar mejores horizontes económicos y amorosos, eso sucedió hace como diez años, los familiares denunciaron su desaparición y jamás han sabido nada de ella.
Ante el tenebroso panorama de desapariciones en nuestro Eje Cafetero, vale la pena mostrar una panorámica de cómo se intenta localizar a los reportados como desaparecidos:
“En Colombia, existen bases de datos y registros destinados a la búsqueda de personas desaparecidas y a la identificación de cadáveres no identificados. Estas bases de datos son gestionadas por diversas entidades como el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses y la Unidad de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas. Además, entidades internacionales como Interpol también manejan bases de datos relacionadas con perfiles de ADN de personas desaparecidas y cadáveres no identificados.
Bases de datos principales:
-Registro Nacional de Desaparecidos (RND): Este registro, administrado por el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, recopila información sobre personas desaparecidas y cadáveres no identificados, incluyendo datos como el tipo de identificación, género y edad.
-Sistema de Información Red de Desaparecidos y Cadáveres (SIRDEC): Forma parte de la RND y se utiliza para la búsqueda y registro de información sobre personas desaparecidas y cadáveres no identificados.
-Unidad de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas (UNBPD): Esta entidad se enfoca en la búsqueda y recuperación de personas desaparecidas en el contexto del conflicto.
-Banco Nacional de Perfiles de ADN para Desaparecidos: Se crea en el marco de la Ley de desaparición forzada y almacena perfiles genéticos de desaparecidos y familiares, para facilitar la identificación.
-Consulta de cadáveres no reclamados en el INML: El Instituto Nacional de Medicina Legal permite realizar consultas públicas sobre cadáveres no reclamados, utilizando un formulario con datos de fecha y lugar.
Entre las entidades internacionales además de la Interpol, está el Sistema Nacional de Personas Desaparecidas y No Identificadas (NamUS): Este sistema en Estados Unidos es un centro de información para casos de personas desaparecidas, no identificadas y no reclamadas. (Visión general creada por IA).
Después de 23 años de sufrimiento y espera, el 18 de diciembre de 2024 se encontraron los primeros restos humanos en La Escombrera, considerada la fosa común más grande en Latinoamérica, donde se supone se pueden encontrar más de 400 cuerpos, entre ellos unos 100 que fueron víctimas de la Operación Orión, uno de los casos emblemáticos de desaparición forzada en la comuna 13 de Medellín.
La aparición en el país de “nuevos” sitios con cadáveres de presuntos desaparecidos, me hizo pensar que ahora sería más fácil identificar a las víctimas y responder a las preguntas de sus familias; increíblemente, como estamos en el país del Sagrado Corazón, al parecer la cosa no será así, porque ahora hay un enfrentamiento entre las entidades encargadas de estas investigaciones.
“La intervención y el hallazgo en esa ladera inclinada, que en un primer momento se sintió como una gran victoria ante la inoperancia y la negación de las autoridades, además de un alivio para las mujeres buscadoras y organizaciones de víctimas que por años reclamaron la existencia de fosas clandestinas con restos de personas desaparecidas durante las operaciones militares y la violencia paramilitar a principios de los años 2000, fue el punto de quiebre entre dos entidades del Sistema Integral para la Paz: la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) y la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD).
Lo que inició como un trabajo coordinado bajo medidas cautelares ha derivado en una fractura institucional que ya escaló hasta la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH). Además, la disputa tiene frenadas dos cosas. La primera es la entrega de uno de esos cuerpos que se hallaron en diciembre: el de una joven de 20 años que fue raptada el 30 de julio de 2002. El otro hecho que está congelado por esta disputa, y se desconocía hasta ahora, es que el presidente Gustavo Petro tiene la intención de hacer un acto de perdón público para las víctimas de La Escombrera, un evento que, si bien aún no tiene fecha, algunas víctimas no están dispuestas a su realización mientras la JEP esté liderando la búsqueda en esa zona” (“El Espectador”, El detrás de la pugna por la búsqueda en La Escombrera entre la JEP y la UBPD que escaló a la Corte IDH, Cindy Morales C. y Paulina Meza L. domingo 8 de junio de 2025, páginas 12 y 13).
A pesar de las grandes dificultades logísticas y económicas, hay casos esperanzadores en la identificación de desaparecidos:” Durante 17 años, Nubia Esther Patarroyo y su hija Nicoll vivieron en la incertidumbre por el paradero de Enrique Quintero contreras (Foto 3) su esposo y padre. Esa larga espera llegó a su fin el 30 de enero de 2025, cuando fueron contactadas por la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) para informarles que el cuerpo de enrique había sido plenamente identificado y se encontraba listo para una entrega digna” (unidadbusqueda.gov.co).

El hallazgo de Enrique fue posible a partir de la estrategia conjunta de Búsqueda Inversa, la cual permite localizar a los familiares de cuerpos identificados pero que aún no han sido reclamados. “En este proceso humanitario la JEP, la UBPD y el INMLCF trabajan articuladamente para dar con el paradero de las familias de estas personas que desaparecieron durante el conflicto armado colombiano” (Unidadbusqueda.gov.co).
“El tiempo pasó, pero no la esperanza. Diecisiete años después, la UBPD localizó a Nicoll y, mediante ella, a Nubia. Les mostraron una fotografía para confirmar la identidad de Enrique, quien había sido asesinado en Cúcuta en 2010, mientras buscaba a su familia. Desde entonces su cuerpo reposaba sin ser reclamado en el Cementerio Central de esa ciudad” (unidadusqueda.gov.co).
La situación de desaparición de personas no es un fenómeno del pasado, ni de las regiones de la periferia de nuestro país. Nada más alejado de la realidad.



Mis respetos Danilo, se me hace un nudo en la garganta…de impotencia, de rabia, de incertidumbre, las injusticias a flor de piel, que país tan bonito, pero que país tan difícil.
Hola Carlos Ariel: me encantan los lectores sensibles como ud. Esa deberia ser la actitud de la sociedad entera. Vemos con amargura que los bandidos que han causado muchas de estas tragedias, todavia posan de ser nuestros salvadores ¡ Qué cinismo! Entre esos está el que dijo de algunos falsos positivos «son buenos muertos, no estarían cogiendo café» y el otro que ahora quieren convertir en mártir , que cuando hubo un muerto por accion policial dijo que «el muerto se le habia atravesado a la bala», que ironia, ahora podemos preguntar ¿Cual es el escándalo? ¿ Será que el tambien se ke atravesó a la bala del presunto sicario?Mil saudos y bendiciones.
Gran homenaje el que hace Magdalenas por el Cauca, que, lejos de avivar nostalgias, muestra como cada desaparición particular es vigente, tanto para sus familiares y allegados, como para nuestra sociedad.
Hola Jesús; muy acertado comentario, solo hasta hace poco supe de la existencia y del valioso trabajo de estas personas de «Magdalenas por el Cauca», solo así entendí el horror de los desaparecidos en nuestro territorio.Mil saludos y bendiciones.
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Buen día Danilo. Un gran escrito que sensibiliza, perturba y alienta con cautela a la sociedad Colombiana desde sus instituciones para que este tipo de cosas no se naturalicen desde la impotencia y el miedo a actuar con inteligencia vehemente frente a este horror que se ha convertido en otro órgano más de ese cuerpo llamado Colombia.
Alguna vez leí en el arte de la guerra un apartado que dice : » Cuando no se ataca el fuego se muere por el fuego «, lo cual es una invitación y exigencia al estado Colombiano para que se haga sentir desde la corrección, prevención y acción cuando se trata de este tipo de delitos, los cuales son un verdadero dolor para los familiares de la persona desaparecida y una verdadera zozobra para toda Colombia .
Se debe aprender de este hechos con el fin de diseñar mecanismos garantes para que este tipo de hechos no se «destapen» y vivan en la impunidad 30 ó 40 años hasta que llegue el momento de conocerse la verdad , lo cual no tiene sentido porque se convierte en un elemento alentador para seguirlo haciendo ya que no hay inmediatez en el actuar institucional. Lo que acabo de expresar es en lo personal una medida correctiva pero si hablamos de una medida preventiva, el estado debe garantizar un ambiente de justicia social, cargado de oportunidades prósperas para que todas las personas se convenzan que su proyecto de vida es alcanzable desde la lógica mesurada en un país como el nuestro, colmado de riqueza pero también y desafortunadamente de personas no gratas para el sano desarrollo de la sociedad.
Como expresaba Emiliano Zapata : » Si no hay justicia para el pueblo que no haya paz para el gobierno » y esto se ha cumplido siempre en nuestro país ya que la injustica social es el inicio de este caos. Elegir correctamente a nuestros gobernantes por parte de los votantes es un compromiso de todos y para todos, en aras de tener un buen presente para llegar a un gran futuro, el cual no lo merecemos y para ello se debe construir desde la seriedad y el compromiso de toda una nación.
Un gran trabajo investigativo Danilo. Siga escribiendo.
Feliz dia y continue con ese espíritu de escritor Danilo.
Muchas gracias.
Hola Isdaen: me quito el sombrero ante su gran comentario, mil gracias pir leer y comentar mis escritos mil saludos y bendiciones.
La desigualdad va dejando una estela de violencia expresada en asesinatos perpetrados desde lo más ruin a lo que puede llegar el ser humano mientras las elites plutocraticos siguen gozando los privilegios del saqueo estatal que les brinda seguridad jurídica y penal para no purgar las penas que una sociedad debe imponer a este tipo de delincuentes que son la raíz donde nace la violencia del hambre y la exclusión de derechos que es la raíz de nuestros males.
Don Carlos Hernando: Maravilloso comentario, ud plantea una realidad concreta de nuestra sociedad.Mil saludos y bendiciones.