El escritor Richard Wurmbrand, en su libro «El Marx desconocido», afirmaba que dos terceras partes de las personas en Occidente eran marxistas sin siquiera saberlo.
Aunque muchos no lo reconozcan, sus ideas y políticas actuales derivan del Capítulo II del Manifiesto Comunista, publicado el 21 de febrero de 1848, el cual ha servido como guía para la implementación meticulosa de la ideología de izquierda.
Esta «receta» ha sido aplicada con tal precisión que muchas de sus propuestas se han normalizado en la sociedad moderna. Tal como un restaurante sigue al pie de la letra una receta para entregar un plato, las izquierdas han seguido su propio modelo para transformar las sociedades.
Desde la organización de la Liga de los Justos en 1836, que luego se transformó en la Liga de los Comunistas en 1847, las ideas marxistas comenzaron a estructurarse formalmente.
Marx, en sus escritos juveniles, atacó la familia tradicional y la moral burguesa, calificando la propiedad privada y la estructura familiar como formas de opresión.
Durante el siglo XX, diversas corrientes intelectuales consolidaron estas ideas.
El Círculo de Bloomsbury (1905-1940) promovió la disolución de normas sexuales tradicionales y la normalización de la homosexualidad, desafiando los valores familiares convencionales.
Figuras como John Maynard Keynes, economista influyente, y Virginia Woolf contribuyeron a la reconfiguración cultural de Occidente. Keynes fue clave en la redefinición del papel del Estado en la economía, fortaleciendo la intervención estatal y el gasto público.
Por otro lado, la Escuela de Frankfurt, fundada en 1923, desarrolló teorías críticas que cuestionaban las estructuras sociales tradicionales.
Pensadores como Theodor Adorno, Herbert Marcuse y Michel Foucault exploraron la deconstrucción del poder y la identidad, promoviendo la liberación sexual y la ideología de género como herramientas para transformar la sociedad.
Estas corrientes han contribuido a la normalización de políticas y conceptos que, originalmente, formaban parte de la agenda marxista.
Incluso las «derechas» políticas han adoptado muchas de estas propuestas, defendiendo reformas agrarias, impuestos progresivos, bancos centrales y educación estatal, elementos que corresponden al «plato» del socialismo.
Si pides reforma agraria, impuestos progresivos, banco central y educación estatal, el plato que estás pidiendo es socialismo.
Si aceptas la receta del decálogo del Manifiesto Comunista, obtendrás lo que se ha promovido durante 177 años: IZQUIERDA.
¿Y qué es la izquierda?
CAOS, INJUSTICIA Y OPRESIÓN.
“El que siembra vientos, cosecha tempestades.”


