miércoles, febrero 4, 2026

EL LEGADO DE FRANCISCO Y EL GRAN RETO DE LA IGLESIA CATÓLICA

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Hay personas que en su vida mostraron un valiente y permanente compromiso con su comunidad, con su nación, con su raza, como Ghandi, Nelson Mandela, Martin Luther King y muchos otros. Pero hay otros que su compromiso fue con la humanidad entera… Y eso es una de las cosas que admiro de Jorge Mario Bergoglio, quien, en forma muy significativa, escogió Francisco como nombre papal, en honor a San Francisco de Asís, un santo conocido por su vida de pobreza, humildad y amor por la creación. Esta elección marcó quién era Bergoglio y reflejó su deseo de una Iglesia que fuese humilde, pacífica y cercana a los pobres. Todo lo cual no se quedó en el nombre, sino en decisiones y acciones durante su papado.

Francisco, el primer latinoamericano en asumir el cargo de Papa, fue un hombre que nació y se desarrolló sin darse cuenta para cumplir una gran misión: estudió Ingeniería química (visión científico-técnica), luego estudia humanidades (le da una gran sensibilidad para entender la compleja naturaleza del ser humano) y además estudió teología en pregrado y posgrado en Argentina y Alemania (profundiza en lo espiritual) y fue profesor universitario de literatura, psicología y teología  (le da una visión pedagógica).

Además, al ser jesuita recibe de la Compañía de Jesús su característico compromiso con la educación, la justicia social, la espiritualidad contemplativa en la acción y el servicio a la Iglesia y a la sociedad. Así como su rigor intelectual, su obediencia al Papa y su estilo de vida flexible, orientado a la interacción con el mundo. Y sabemos que es así, quienes hicimos nuestros estudios profesionales en instituciones guiadas por jesuitas.

Vio a gente muy de cercana a él sufrir hasta el grado de la desaparición y la muerte, durante la derechista dictadura militar en Argentina de los años 70’, siendo ya sacerdote y ayudando a escapar a perseguidos políticos, asumiendo él también los riesgos al exponerse ante quienes detentaban el poder con las armas.

Por todo eso se alcanza a comprender por qué era tan humano, humilde, bondadoso, benevolente, valiente, con gran sentido social, comprometido con la defensa y la solidaridad con los oprimidos, los pobres, los marginados, los excluidos, los perseguidos, los migrantes, etc. Y también explica su sencillez y la persistente eliminación de los lujos y la pompa vaticana, aún a la hora de su muerte.

Fue muy persistente en ir contra toda discriminación racista, clasista, nacionalista, de género, de las distintas etnias y de quienes estaban por fuera de la “moral” católica: recibió en la Iglesia con el amor espiritual a los divorciados, a los no casados, a la comunidad LGTBI+… hasta donde le era posible, sin ir más lejos, para evitar choques extremos con los sectores conservadores y arcaicos de la Iglesia, los cuales tampoco estuvieron ausentes.

Buscó la apertura de la Iglesia a la reconciliación, al entendimiento, dándole un sentido más vivencial al mensaje de Jesús del amor, el perdón, la comprensión, la justicia, superando las actitudes ritualistas y litúrgicas, que caracterizan a muchos católicos, que viven a Jesús dentro del templo, pero no fuera de él. El altar debe estar dentro de la persona y no afuera.

Tuvo el valor de reconocer los “pecados” o las equivocaciones de la Iglesia Católica: destapó la corrupción de la Curia Romana y se atrevió a enfrentar los crímenes del abuso de niños por sacerdotes.

Promovió una mayor participación en la iglesia de los laicos y en especial de las mujeres a quienes llevó a ocupar cargos que antes les eran vedados

Sin pretender asumir un protagonismo promovió la esperanza, la compasión, la justicia, la paz, la misericordia, la verdad, así como la fraternidad de las distintas religiones, de las distintas visiones de creyentes y no creyentes e hizo un acercamiento importante a las otras iglesias cristianas y a las otras religiones

Alcanzó un reconocimiento mundial como persona y de su pontificado, por su alto compromiso con la paz. Entre muchas otras cosas dijo al respecto: “Para conseguir la paz se necesita valor, mucho más que para hacer la guerra”. “El que mata a un ser humano, es como si hubiera matado a toda la humanidad”. “En nombre de ningún Dios se puede declarar santa una guerra”. “Todas las guerras son malas”.

Con valor, pero sin agresividad se enfrentó a los poderosos de la política, la economía y la tecnología que en la mayoría de sus decisiones están dominados por el egoísmo, sus intereses particulares y condenó el sistema económico predominante, por ser un sistema de muerte para el planeta y los seres humanos menos favorecidos.

Por eso se interesó por contribuir a la protección de la Tierra, defendiéndola de quienes destruyen el planeta sin responsabilizarse del futuro de la humanidad, por pura codicia.

Francisco recibió a personas de todas las orientaciones políticas (de derecha y de izquierda), de muchos países con diferentes problemas y enfoques de vida, a artistas, deportistas, etc. y por lo que no se entiende que algunas personas hagan memes, frases, mensajes, fotomontajes o declaraciones, deplorables sobre el papa, porque recibió a los ellos no quieren. Por supuesto que eso desdice más de ellos que de Francisco.

El Papa Francisco, voz de los pobres que transformó la Iglesia católica, muere el lunes de Pascua. Así tituló CNN el deceso de Francisco. Y el presidente Ferdinand Marcos Jr. de Filipinas lo describió como “el mejor papa de mi vida” y un hombre de “fe profunda y humildad”. […] “Francisco deja una huella imborrable en un país donde más del 80 % de los 110 millones de habitantes son católicos”.

Y no son los únicos: toda la prensa, católicos y no católicos, religiosos y no religiosos, jóvenes y viejos, hombres y mujeres, gente de todas las clases y razas, he visto que sienten y valoran profundamente el legado de Francisco.

Las frases de Francisco, sus videos y entrevistas, pasarán a la historia y perdurarán por siglos, no solo muestran su inteligencia, su sabiduría profunda, su humor (muy valioso, por cierto), su gran capacidad de comunicación y su contribución a la Iglesia por el adelanto que le llevaba y el empuje positivo que le dio.

Como muchos lo han dicho y por eso no empecé por ahí, será un Papa tremendamente difícil de reemplazar, por todos los adelantos y la luz que impartió al mundo, renovando las posiciones de la Iglesia Católica, que ha sido bastante conservadora y por ratos muy discriminativa, lo que la limita para hacer todo lo que se necesita hacer y aportar al mundo, lo cual es grave porque es una de las religiones y de las iglesias con más fieles en el mundo: hay 2.300 millones de cristianos en el mundo y de ellos más de 1.400millones son católicos.

Para terminar Francisco se une al Papa Juan XXIII, también gran renovador en la Iglesia Católica. Y pesar del llanto que nos da por momentos al saber su partida, nos da también una enorme alegría de haber tenido un Papa que deja un legado maravilloso, profundamente espiritual y con gran sentido social que tanta falta hace en una sociedad marcada por la codicia, el éxito material, el consumismo y los escapes destructivos. Nada mejor que terminar con un par de citas del Maestro Francisco:

  1. Mejor ser ateo que mal cristiano.
  2. Si un gay acepta al Señor y tiene buena voluntad, ¿quién soy yo para juzgarlo?
  3. Una persona que piensa en construir muros y no puentes, no es cristiano.
  4. La mujer tiene una capacidad para dar vida y para dar ternura que no la tenemos los varones.
  5. El ser humano está en “peligro”. En el mundo no manda el hombre, sino el dinero. El dinero debe servir y no gobernar.
  6. Mensaje para Colombia: No se dejen vencer, no se dejen engañar, no se dejen robar la alegría, no pierdan la esperanza.

 

 

 

César Augusto Muñoz Echeverry

cesarm@cmconsultorias.com

 

1 COMENTARIO

  1. Buen día de parte de Isdaén Alberto Correa Urrea.

    Excelente escrito Don César Augusto.

    El papa Francisco le dió frescura a la iglesia, pragmaticidad a los fundamentos eclesiásticos a través de la pedagogía del amor, del compromiso y sobre todo del entendimiento para cualquier persona del común y sin la necesidad de tener una formación elevada de todos aquellos elementos que agradan a Dios a través de la simplicidad en la explicación y el empoderamiento no solamente del católico sino de cualquier persona que lo escuchara, ya que la palabra de Dios es un manual de convivencia que nos exige a ser buenos los unos con los otros a partir del reconocimiento de la dignidad del ser humano, acatando los mandamientos y enfrentando los pecados capitales a través de esa lucha interna que todos debemos hacerla para que este mundo sea mejor.

    Fue un papa moderno, carismático, sencillo, noble y muy inteligente. Se le va a extrañar pero dejó un legado convincente que muchos quieren darle continuidad por la manera como lo supo dirigir.

    Bendiciones papa Francisco y mucha fuerza le deseo y me deseo para entender su partida y no vuelta.

    Gran escrito y un feliz día le deseo.

    Mí número es 319 265 95624 por si desea enviarme escritos para poderle opinar.

    Gracias.

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