miércoles, febrero 4, 2026

JUAN XXIII: UN PAPA QUE CAMBIÓ LA HISTORIA

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Cada 11 de octubre, la Iglesia Católica celebra al canonizado Papa Juan XXIII, un hombre excepcional. Una de las figuras más importantes del siglo XX y un símbolo de una Iglesia que, en nombre de Dios, sale al encuentro del hombre moderno para llenarlo de paz y espiritualidad.

Juan XXIII, de familia campesina, por su calidez, generosidad y temperamento alegre, entre otras cualidades, se le conoció como el «Papa Bueno». Fue un líder visionario que transformó la Iglesia Católica y su relación con el mundo moderno. Durante su breve pero intenso pontificado (1958-1963), Juan XXIII se esforzó por renovar y modernizar la Iglesia, promoviendo la unidad y la justicia en un mundo dividido por la Guerra Fría y lleno de desigualdad social.

Juan XXIII fue un defensor acérrimo de la renovación de la Iglesia Católica. En su encíclica «Mater et Magistra» (1961), destacó la importancia de la justicia social y la necesidad de que la Iglesia se adaptara a los cambios del mundo actual. «La Iglesia es depositaria de una sabiduría divina que no se puede reducir a las categorías de un pensamiento humano», afirmó. Sin embargo, también reconoció que «La Iglesia debe estar atenta a los signos de los tiempos y responder a las necesidades de los hombres y mujeres de hoy» (Mater et Magistra, 1961).

Una de las contribuciones más significativas de Juan XXIII fue la convocatoria del Concilio Vaticano II, un evento que reunió a obispos de todo el mundo para reflexionar sobre la Iglesia y su papel en el mundo moderno. En su discurso de apertura del Concilio, Juan XXIII destacó la importancia de la unidad y la renovación: «La Iglesia debe ser un faro de luz en medio de las tinieblas, un faro que ilumine a todos los hombres y mujeres de buena voluntad».

  • Durante su pontificado nombró 37 nuevos cardenales, entre los cuales por primera vez un tanzano, un japonés, un filipino, un venezolano, un uruguayo y un mexicano.
  • Juan XXIII canonizó entre otras personas a San Martín de Porres, primer santo negro de América (6 de mayo de 1962);
  • Desarrolló un conjunto de iniciativas tendentes a superar las diferencias existentes entre las distintas confesiones religiosas.
  • Promovió una nueva forma de celebrar la liturgia –más cercana a los fieles–, con el sacerdote en la misa de cara al público (no dando la espalda) y rezada en el idioma natal de la población, no en latín. Con esto, daba un nuevo acercamiento de la Iglesia al mundo.
  • Desarrolló un conjunto de iniciativas tendentes a superar las diferencias existentes entre las iglesias cristianas y acercamientos con las distintas confesiones religiosas.

 

Juan XXIII también fue un defensor de la paz y la justicia en el mundo. En su encíclica «Pacem in Terris» (1963), destacó la importancia de la cooperación internacional y la necesidad de resolver los conflictos de manera pacífica. «La paz es un don de Dios, pero también es un fruto de la justicia», afirmó.  Por eso sostuvo con insistencia que el diálogo era la mejor forma para dar solución a un conflicto.

El legado de Juan XXIII es inmenso. Su compromiso con la renovación y la modernización de la Iglesia Católica ha tenido un impacto duradero en la institución y en el mundo. Su defensa de la justicia social y la paz ha inspirado a generaciones de católicos y no católicos por igual. Como dijo él mismo, «La Iglesia no es una institución del pasado, sino una comunidad de hombres y mujeres que viven en el presente y se proyectan hacia el futuro».

Más allá de la Iglesia Católica podemos mencionar, entre muchos otros reconocimientos a Juan XXIII, los siguientes:

  • El 10 de mayo de 1963 se le concedió el premio Balzan, que incluyó el voto favorable de los delegados soviéticos, en reconocimiento a su actividad en favor de la paz y la fraternidad entre los hombres.
  • El 3 de diciembre de 1963, el presidente Lyndon B. Johnson le concedió, a título póstumo, la Medalla Presidencial de la Libertad, la más alta condecoración civil de los Estados Unidos.
  • Juan XXIII también es honrado por muchas organizaciones protestantes como un reformador cristiano. La Iglesia de Inglaterra lo considera santo y tanto los anglicanos como los protestantes lo conmemoran como «renovador de la Iglesia». El Calendario de Santos Luterano celebra su festividad el 3 de junio a partir del calendario de la Iglesia evangélica luterana en Estados Unidos.
  • Pier Paolo Pasolini le dedicó una de sus películas, El Evangelio según San Mateo.

 

En conclusión, Juan XXIII fue un líder visionario que cambió la historia de la Iglesia Católica y su relación con el mundo moderno. Su compromiso con la renovación, la justicia social y la paz dejó un legado duradero que sigue inspirando a personas de todo el mundo. Como dijo él mismo,  «La paz es obra de la justicia» (Pacem in Terris, 1963).

 

César Augusto Muñoz Echerverry

cesarm@cmconsultorias.com

3174310806

1 COMENTARIO

  1. Buen día Don César. Gran escrito y personalmente desconocía la grandeza del papa San Juan XXIII.

    Es curioso que estos santos no perduren en la memoria de todos nosotros. Es deber del Vaticano inmortalizar estas personas tan buenas, además, fue un adelantado en el tiempo y con la frase » La paz es obra de la justicia» demuestra su grandeza y capacidad para comprender estos conceptos tan difíciles de asimilar desde el corazón y desde la legalidad como son la paz y justicia.

    Feliz día.

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