🔅 David Aureliano se sublevó contra el imperio del midas Goliat Mc pato y decretó su derrocamiento voz a voz.
🔅 Los malandrines chicos malos habían mutado a políticos ultradiestros que dañaron a cuanto feligrés del credo Mc pato adicto a la codicia dorada rodeaba al primer narciso maligno de la especie.
La narcocracia exacerbada por la mafia de los chicos malos ultradiestros del sur, decidió sofocar el comunismo caribe macondiano para prevalecer en el consumismo florido de disneyylanddia, el paraíso del Donnald Mcpato adicto más que nunca al oro representado en la abundancia de su peluca amarilla octogenaria.
Todo olía mal en ésa atmósfera dañada por el narcisismo maligno condenado a la codicia instrumentada en la amenaza, invasión, despojo, desplazamiento y exportación de supuestas ayudas impuestas en especie con armas para arrasar insubordinaciones, desobediencias y «gentes desechables» no rentables. Aporofobia era aquella lepra espiritual VIP estrato alto. La ley del embudo más radical en medio siglo contra las vulnerabilidades, nueva fase del neo consumismo mercantil delirante con nuevas esclavitudes demenciales digitales.
En aquel octubre primer cuarto de siglo veintiuno, el David Aureliano en su épica revolución retórica, sin armas, le había decretado la insurrección de las masas populares, al despreciable Mcpato amarillo que según la predicción del insubordinado caería por la fuerza de la palabra de la turbamulta que no aceptaba reyes midas de ninguna índole. Derechos y libertad sin opresiones ni invasiones, era el clamor de multitudes en todos los territorios donde aún se podía alzar la voz por encima de la censura.
Los chicos malignos de la narcocracia, diestros en el birlibirloque de la manipulación, emberracamiento y engaño masivo, pusieron al narciso Mcpato a gritar que el insurrecto macondiano era un matón mafioso más peligroso que los controladores del negocio estupefaciente que inundaba el territorio del sueño disneyy adicto al consumo. Cinismo extremo, su trazabilidad delictiva se la instalaron vía relato a su mayor acusador durante todo el siglo. Fue fácil porque éste David ya le había volado la piedra al Goliat midas manipulador de las mayores armas letales. El David bíblico original derribó al Goliat filisteo antiguo, con una piedra sin mediar alharaca ni miedo plañidero.
El rebelde adversario del midas Mcpato dijo temer que un misil acabara su epopeya existencial que nunca lo vería arrodillado en ningún lugar, menos como posible convicto en la tierra prohibida para él por orden del régimen mafioso de los chicos malos de antifaz en disneyyland, epicentro de todo lo que pasaba en su tiempo al frente del primer empleo público macondiano, ya en los estertores de su vencimiento temporal de inquilinato. «Después me verán por ahí a pie en mi magisterio», anunciaba como predicción para su viudez de poder.
La semana en que lo enlistaron en la nómina negra de bloqueo, cancelación monetaria y escarnio político en el reino mcpato, el david aureliano macondiano se había trenzado en una refriega verbal con un informador cabeza del megáfono latino de alta resonancia en la tierra disney, de audiencia hispanohablante. En el tira y afloje de aquella escena, fue donde dictaminó la sacada del emperadorzuelo estrambótico que al tercer día del episodio lo lapidó en el universo de la diplomacia global.
Obsesionado con su posteridad, el caudillo macondiano dijo que quiere ser recordado en lo que enseñó, porque su ejercicio de poder fue por sobre todo una pedagogía para que los descartados sepan hacer su revolución propia, existencial. Su temor de ser borrado físicamente es reiterado en su relato. Sabe que los mafiosos chicos malos de antifaz, dañan lo que necesitan. Fueron esos políticos mafiosos los que corrompieron a los narcos y formaron la narcocracia cuatro décadas atrás.
Los chicos malos ultradiestros obsesionados con borrar la vergüenza de sus raíces ancestrales, ordenaron recoger la biblia de Macondo, aquella que ganó el Nobel de Literatura 1982, desaparecerla y prohibir su lectura en las escuelas de la república disney territorio florido de fundamentalismo en la religión maga del Donnald Mcpato que tenía su reino dorado en aquella comarca. Patético fanatismo demencial, que sería caricaturesco en la historia de aquel régimen. Cien años de soledad fue prohibido en ésa región.
Evocando al comandante coronel Frias de la revolución bolivariana, quien en 2002 fue extraído del mando para ser suprimido, pero rápidamente fue recuperado por la masa popular, el caudillo macondiano visualiza en su imaginación a la minga indígena y la primera línea juvenil rodeando el palacio del inquilinato del poder para defender su presencia física de los conspiradores que vengan a extraerlo para entregarlo al Mcpato maligno. Escenarios posibles de un realismo turbulento en la mezquindad del poder de la narcocracia padecida en la región del nuevo mundo y su guerra simbólica con armas del monopolio de la violencia oficial exportable como ayuda disfrazada de control por todo el planeta.
David Aureliano en su proclama desobediente al imperio, dejó plantada su promesa de regresar a la tierra prometida florida con los desterrados de disneyylanddia, a repartir gratis el evangelio macondiano para que los descendientes de los caribeamericanos supieran algo de su adn origen distinto a los mcpato, al ratón miguelito y a la narcocracia de los ultradiestros chicos malos políticos mafiosos que habían engañado al imperio para arrasar el realismo mágico de la tierra donde la soledad no mataba por adicción a sustancias alucinógenas sintéticas.
El caudillo de aquella revolución nunca llegaría a saber qué hubiera hecho de haber ganado la guerra al reino de los mcpato. Tal vez ponerlos a todos en la belleza bucólica de hacer pescaditos de oro en serie para un museo de la vida en la paz total del acuerdo definitivo entre macondianos caribe y disneylianos descendientes de migrantes renegados de su origen, los más duros opositores del sueño de autodeterminación de sus paisanos del sur caribe. Ficción delirio realismo en borrador.
Escrito por Hernando Ayala M. Periodista colombiano autónomo Mail disnnet@gmail.com



