En la madrugada del sábado 3 de enero de 2026, Estados Unidos por orden directa de Trump bombardeó Caracas con misiles y daños a su industria y a su infraestructura, ocasionando más de 80 venezolanos asesinados para la captura de Nicolas Maduro y su inmediato traslado a Estados Unidos para ser juzgado. La señora Corina Machado se apresuró a anunciar con bastante vehemencia: “Ed mundo González, debe trasladarse de inmediato a Caracas y sin más demora empezar a gobernar”.
Estas declaraciones de la señora Corina Machado no fueron consultadas con su máximo jefe Donald Trump. Daba por descontado la dirigente política que el libreto no iba a sufrir ninguna alteración: Separado Maduro del cargo de presidente de Venezuela, ella gobernaría Venezuela con el viejito Edmundo González. Preparó maletas para la posesión de González en Caracas, dando por hecho que de inmediato estaría en el palacio de Miraflores.
El viajé soñado se frustró y las maletas volvieron al closet, después del anuncio de Trump: “Nosotros vamos a dirigir por ahora a Venezuela. La señora Machado es una buena persona, pero carece del respeto suficiente para liderar el país”. Continuo el presidente Trump: “La vicepresidente madurista Delcy Rodríguez prometió cumplir todos los deseos de la Casa Blanca”. Sobre Edmundo González, Trump, ni siquiera hizo referencia. González está ignorado por Washington,
Esta jugada de Trump de negarle a Corina Machado su llegada triunfal a Caracas, y en su reemplazo darle todas las credenciales a la vicepresidente Delcy Rodríguez, la nueva presidente de Venezuela y su cúpula militar, es una muestra clara de que al gobierno de Trump, lo que menos le interesa es la democracia y el apoyo al pueblo venezolano, Maduro fue el pretexto. Lo verdaderamente importante era el petróleo. Manejar directamente la mayor reserva de petróleo del mundo (303.000 millones de barriles). Estas intenciones de apropiarse del petróleo venezolano las manifestó Trump una vez capturado Maduro: “Las petroleras de Estados Unidos manejaran el petróleo de Venezuela”. El cambio de gobierno chavista es una distracción. El gobierno chavista continua, según palabras de Trump:: “No habrá tropas norteamericanas en Venezuela, si la vicepresidente hace lo que queremos, no tendremos que hacerlo”. Para Trump lo único interesante de Venezuela es el petróleo: “Vamos a hacer que nuestras compañías petroleras de Estados Unidos, las más grandes el cualquier parte del mundo, inviertan millones de dólares y comiencen a generar dinero”.
La utilización del gobierno de Estados Unidos de la señora Machado para derrocar y extraditar a Maduro, cumplió su ciclo. Ahora Washington fijó su interés y apoyo en la nueva presidente de Venezuela: Delcy Rodríguez, claro está, mientras colabore con la extracción pacífica del petróleo por parte de las empresas de Estados Unidos. Todo lo demás son cuentos para fanáticos e incautos.
JAIRO ARANGO GAVIRIA
Enero 2026



