Por GONZALO OSORIO TORO
La decisión de conceder el Nobel a Corina Machado ha despertado el rechazo de muchas personalidades, y de intelectuales como la escritora colombiana Laura Restrepo, quien declinó su participación en el Hay Festival de Cartagena, negándose a compartir tarima con la señora Machado, argumenta la escritora “No puedo compartir tarima con una Nobel de paz que sin importarle las consecuencias en sangre y vidas, le pide públicamente a Donald Trump, que invada su país”.
Hace poco tuve una pesadilla, en ella el comité Nobel, considerando que la exaltación a Corina Machado, ha despertado una euforia mundial entre organizaciones como La Asociación de Piratas del Caribe, la Confederación mundial de Mercenarios, Sicarios Pacifistas Asociados, y la Asociación Mundial de Invasores, y los señores, Donald Trump, Benjamín Netanyahu, y Marine Le Pen, los partidos políticos Demócrata de EE.UU, Centro democrático de Colombia y Vox de España, Los Caballeros del Santo Sepulcro, y las Cabales Adoradoras de Vlad el Empalador, entre otras organizaciones de la extrema derecha mundial, ha decidido conceder póstumamente, el Nobel de pas, en ceremonia que se llevará a cabo en el Bunker reconstruido de Adolf Hitler, “A lideres mundiales que con sus acciones contribuyeron al desarrollo de la civilización, considerando que a pesar de haberse derramado un poco de sangre y perdido algunas vidas como consecuencia de sus acciones, estas muertes contribuyeron a que hoy vivamos civilizadamente”.
En la pesadilla, el comité Nobel publica la lista de quienes serán exaltados en forma póstuma con el Nobel de Pas. El rey Herodes, Atila rey de los Hunos, Papa Inocencio III el cruzado sanguinario, Tomás de Torquemada creador de las llamas sagradas de la santa inquisición, el generalísimo Francisco Franco, Adolfo Hitler, Pol Pot, Bedel Bokassa El caníbal, Idi Amín el Carnicero de Uganda, Rafael Elías Trujillo el Chivo, y los caballeros de la democracia latinoamericana, Anastasio Somoza, Augusto Pinochet y Rafael Videla. Mención especial recibirá el polaco Karol Wojtyla, conocido como Juan Pablo II, quien va a ser exaltado en dicha ceremonia de Nobel póstumo, pese a su silencio criminal, protegiendo la pederastia en la iglesia, Es de anotar que el autor de esta columna en su novela Un santo en el infierno, ubica a San Juan Pablo II, en las llamas eternas del infierno, pagando sus penas debido a la llamada Conspiración del silencio.
El argumento principal del comité para conceder el Nobel de Pas póstumo, a tan reconocidos personajes, es “A pesar del dolor causado, el mundo pudo avanzar en su construcción, gracias a la noble tarea de quienes en forma póstuma serán reconocidos, pues lograron superar los obstáculos que significaron, quienes se opusieron en su momento a su alta misión histórica de construcción del mundo”. La ceremonia se celebrará el 21 de septiembre de 2026 día mundial de la paz, con Donald Trump, Benjamín Netanyahu, Marine Le Pen, y Álvaro Uribe como invitados especiales.
Adenda. Según mi amigo caleño Óscar Gil, Corrector de estilo, la palabra pas en la pesadilla, es la onomatopeya de una balacera, o sea que no serán Nobel de Paz sino de pas. La sangre derramada amerita su exaltación.



Esta epístola merece un premio de cualquier cosa
Muy buen artículo profesor!
Paz se escribe con z por favor corrijàn escribieron varias veces pas. O eso significa otra cosa ?
Es un «error» voluntario del autor para hacer referencia todo lo contrario del significado original.
Stella. Lee nuevamente. El profesor explica por qué escribió PAS y no PAZ. De hecho, es el remate ideal del escrito.
Don Gonzalo: No había imaginado algo semejante para una fe mis columnas, muy buen escrito, me descrestó el uso de la palabra » pas»