LAS CAMISAS DE CEPEDA

OpiniónLAS CAMISAS DE CEPEDA

Cada prenda traduce una posición, cada elección comunica una idea y cada omisión revela una toma de partido.

En política, la indumentaria no es un accidente estético, sino una forma de discurso.

Esa prenda de cuello ‘mao’ (o mandarín) que luce el candidato del progresismo no es un simple detalle de vestuario: es un mensaje condensado, sin decir palabra ya enuncia una postura.

Al eliminar el cuello tradicional de solapas desaparece lo ornamental, y surge la temperancia.

El gesto no es menor: desplaza el énfasis de la apariencia hacia la idea. “No estoy aquí para lucirme, sino para actuar; hablo con argumentos, no con convencionalismos; no pertenezco al molde clásico del poder; mi valor no está en cómo visto, sino en lo que represento”.

Es una estética que evita el lujo visible y rehúye la ostentación.

Su referente histórico –aunque indirecto– remite a Mao Zedong, cuya indumentaria buscaba borrar jerarquías visibles: no hay corbata –símbolo clásico de estatus– ni rigidez aristocrática; es una forma de vestir que aplana diferencias y se desmarca de la política occidental clásica, aún aferrada al traje de etiqueta, al cuello italiano o al inglés y a la liturgia protocolaria.

En América Latina, esa camisa se asocia a académicos, y a grandes pensadores e intelectuales; refuerza una imagen de reflexión más que de un espectáculo.

Mientras la camisa proclama sobriedad, la política tradicional –la que esa prenda pretende interpelar– sigue vistiendo el poder con símbolos de jerarquía, privilegio y distancia. La forma cambia; el fondo, no siempre.

La camisa mao no adorna: declara; no grita poder: lo relativiza; no seduce por brillo: persuade por sobriedad.

Pero aun esa estética de sobriedad, enfrentada al aparato real del poder, corre el riesgo de quedarse en símbolo antes que en transformación. Ahí reside su paradoja.

Es, en el fondo, una prenda que dice: “Menos forma, más fondo”.

__________________________

* Periodista y corrector de estilo

+57 315 575 9920

www.ogil.info

2 COMENTARIOS

  1. Muy cierto, la indumentaria, o sea, lo que nos ponemos y lo que omitimos ponernos, siempre ha sido una forma de expresar lo que sentimos, lo que pensamos y lo que somos. Es algo que nos identifica, de alguna manera hace que nos “ clasifiquen” o “etiqueten”: de qué lado estamos, con que nos identificamos, etc, es símbolo de identidad cultural y de afinidad ideológica, en fin, toda una trama de ideas por tratar. Y efectivamente, la camisa Mao tiene su mensaje, que usted ha descrito de forma muy acertada!

  2. Buen día. Gran escrito.

    Aunque se vista de seda, mona se queda. Asi cambié su indumentaria, el Doctor Iván Cepeda siempre reflejará su decencia, señorío y ese don de gente que tiene. Claro está, su manera de vestir, tan poco ostentosa demuestra que es una persona que se puede abordar fácilmente.

    Esa forma de lucir es estratégica y hay ciencia detrás de ella.

    Feliz día.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Vea nuestros otros contenidos