🔅 La nación soñada en la épica Constituyente de 1991 y la Nueva Colombia inclusiva para todos buscada desde 1990, busca su norte en el sur.
🔅 ¿Llega la invasión rogada por los que anuncian como prioridad la restitución de Israel en territorio colombiano en su primer acto de gobierno cipayo? El credo político de acribillar vulnerabilidades. Disparar impunidad.
Dos condenados, convictos y con la impunidad como herramienta política de hondo calado y poder simbólico amenazante, reforzado con un espectáculo grotesco de poderío militar invasivo, están movilizando todo a su alcance en su juego de ajedrez ideológico feudal, para devolver a Colombia a su estatus de subordinación bajo el poder depredador y despojador, la versión de «democracia satélite» epicentro en Latinoamérica, que buscan neutralizar para su visión imperial de volver al pasado desde el territorio estratégico de nuestra geografía.
El condenado emperadorzuelo sheriff villano global, lleva dos falsos positivos en aguas del Caribe en su despliegue militar amenazante hacia los dos objetivos estratégicos del siguiente paso en la región. Los barras bravas de la cultura narco terrateniente que azuzaron la cínica descertificación de Washington Casa Blanca a Bogotá Casa de Nariño, o «Nari…» a donde quieren regresar, están seguros de que con ése garrote político y el asedio del ejército más temido en el mundo, el guión será ejecutado de manera impecable para controlar la acción en el pacífico y atlántico suramericano con gobiernos tipo Netanyahu en Colombia, Venezuela y Brasil en la mira. El Kissinger de este tiempo es el desapacible migrante apellido Rubio de dudoso pasado americano, no en su origen cubano, hoy al servicio del plan como primer parlante amplificador de la impunidad instrumento estratégico intimidatorio.
La secuencia va en el guión paso a paso configurando el «bienvenidos al pasado» que encabezan en frente común los que pasaron durante 32 años por el inquilinato del solio en el primer empleo y actuaron en la dirección que les ordenó Casa Blanca, obediencia debida al pie de la letra con sus tecnocracias que recitaron versículo a versículo en trance fanático fundamentalista el corán neoliberal. El desmonte del Estado inepto y corruptor que ellos maniobraron a sus anchas y todo lo público incluida la gobernanza de derechos fundamentales bajo el control privado en dogma de negocio y lucro salvaje irreversible sin alma.
Todos los salvadores que hoy ofrecen sacrificio por la patria y su democracia entendida así, pertenecen a ésa religión secta fanática con ejércitos de pobres de ultraderecha energúmenos dispuestos a dar la vida por sus pastores pero sin ir a la guerra, sólo odio a los que no creen como ellos. Ahí están los alaridos grotescos de sacarle las tripas a los desobedientes. Su plataforma de retorno a la barbarie.
Treinta y cinco años después, con el asedio de la regresión en la nuca, el cambio ni el futuro llegaron para la población mayoría sumergida en la resignación aprendida de sometimiento a lo que ha de llegar. Ése país es el que relatan los que manejan los megáfonos del sistema que controla el comportamiento de la gente visible en su conformidad. Ahí donde están los arrepentidos de haber elegido lo menos peor en junio de 2022 con unos clarines de cambio. Aquella ilusión épica de haberle quitado la rienda del poder a la logia neoliberal, se diluyó y dilapidó en 38 meses de turbulencia desde el primer día. El inventario no da como pintaron las promesas. Las actuaciones del día a día no cuadran con el buen ejemplo que muchos no vieron. Fue una confrontación visceral en la atmósfera polarizante que agota a quienes no son apóstoles de la cruzada por desmontar el régimen sistema de privilegios, impunidad, inequidad, desigualdad y exclusión, imposible de negar. Nadie se engañe, ni futuro en 35 años ni cambio soñado. Hay una lista de realidades que no existían en 1990, pero el saldo consolidado es irremediable para las víctimas de lo ocurrido en éstas cuatro décadas.
Aquí el tema no es defender políticos de ninguna índole ni talante. El filtro para comprender la realidad fáctica es hacer el inventario en secuencia y ponderar el resultado en el tiempo y el proceso completo. ¿Es una democracia respetable lo vivido en el tiempo del Estado Social de Derecho escrito, pactado?. O nos dejamos abusar una y otra vez de nuevo día a día. ¿Cada colombiano hizo lo justo y hace lo necesario para cumplir su parte promesa de sociedad país? O seguimos anclados en la resignación, inercia, despotrique, insultos, maledicencia, esperando la venida de un salvador redentor en política.
La democracia no es votar y resignarse. Democracia es como matrimonio y familia creciendo día a día en acción coherencia de cuerpo presente en compromiso corresponsable. Democracia tropical es votar, ganar o perder y según el caso despotricar, sabotear, dañar todo para fracasar. El cambio esperado, aplazado e impedido, está en la decisión de cada colombiano que elija en marzo, mayo y junio próximo, la suerte merecida. Cada decisión vendida o engañada, será el precio de la suerte echada. Si la salvación es un amo condenado y lo que él diga, ésa será la suerte merecida. Si ha de ser la ensoñación de un mesías megalómano, autócrata, delirante en complejo de sabihondez, ya cada uno sabe que pasa en tal suerte. Esto no lo cambia ni saca del pasado ningún delirio caudillista ni de amo salvador ni de mesianismo, megalómano, llevado de su parecer. Democracia real, cambio y futuro es cada ciudadano responsable, consciente, leal, fidedigno día a día con su promesa de responsabilidad, compromiso y ejemplo de integridad. Ciudadanos sin conciencia y con costumbres de desidia, trampas, vueltas y torcidos esperando salvación externa de terceros, seguirán hasta fin en el mismo punto sin cambio ni futuro que están por dentro día a día y no se cuentan en monedas. Prosperidad y transformación van por dentro sin lo innecesario ni debajo de otros.
Escrito por Hernando Ayala M Periodista colombiano autónomo Mail disnnet@gmail.com




Buen día Don Hernando. Gran escrito.
Comparto su apreciación .
Dice una famosa frase lo siguiente : » Si quieres que las cosas cambien, no hagas siempre lo mismo «. La idea es analizar que es «lo mismo» que se viene haciendo para que no se repita ya que el tema acá en Colombia es un tema complejo que debe empezar por parte de todos, sin importar el cargo, profesión, estrato social , en fin y es el » No mirar para el otro lado», costumbre Colombiana, ya que si una persona tiene un daño en la tubería y cree que mirando para otro lugar, el cielo por ejemplo, la tuberia se va arreglar, está en un error terrible ya que el asunto se le agrandará. Hay que hacerle frente a todos aquellos males que nos tienen sometidos y en el fondo de la realidad ya que «cuando no se ataca el fuego se muere por el fuego»,
El tema no es fácil porque son muchos años con estas malas prácticas pero si no se hace nada, dichas prácticas serán más naturales que nunca. Hay mucho delincuente en este país en todas las esferas, muchos tramposos, vivarachos, acomodados, picaros pero hay que comenzar a limpiar la casa con vehemencia porque en últimas el estado tiene el poder para hacerlo.
Feliz día y un gran escrito.