Estamos próximos a cumplir tres (3) meses del terremoto que azotó a gran parte del territorio nacional. Y ese mismo tiempo es el que la ciudadanía, empresarios y comerciantes ha visto transcurrir solamente con anuncios y titulares de prensa, sin que se materialicen las ayudas y subsidios pregonados por medios radiales y escritos.
Lo anterior sumado al letargo con que se ha actuado frente a la crisis, por ejemplo, para la sola constitución del denominado Fondo Milagro tuvo que cumplirse un mes del siniestro, pues aquel solo se creó mediante el Decreto 1379 del 9 de septiembre de 2026. Que al compararlo con lo que fue el Fondo para la Reconstrucción del Eje Cafetero (FOREC), debe indicarse que este se creó a los cinco (5) días de ocurrido el sismo del 25 de enero de 1999, mediante el Decreto 197 del 30 de enero. Precisamente en una época en la que no se contaba con el desarrollo tecnológico y el avance de las telecomunicaciones que sí se posee hoy.

Pero como si lo anterior fuese poco, debe agregarse que el Fondo Milagro estableció un consejo directivo integrado por ocho (8) miembros: cinco (5) designados por el Presidente de la República, uno (1) por el Director del Departamento Nacional de Planeación, uno (1) por el Ministro de Hacienda y uno (1) por el Director General de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD). Pero para el solo anuncio por parte del primer mandatario de los colombianos, de sus cinco (5) designados se tardó un mes adicional al ya tomado para la creación del Fondo Milagro. Es decir, dos meses después de ocurrida la tragedia.
Y como si lo hasta aquí dicho no fuese ya más que grave, debe sumarse que a la fecha no se conocen los decretos que formalicen los nombramientos de las cinco (5) personas que se anunciaron desde el 7 de octubre como delegados del Presidente ante el consejo directivo. Lo que significa que este órgano de decisión no se ha reunido ni siquiera por primera vez de manera oficial. Y es precisamente el que tiene a cargo entre varias funciones: (i) la adopción del Plan General de Intervención, Recuperación y Reconstrucción; (ii) la aprobación del presupuesto operativo y el plan anual de contratación; (iii) la aprobación del manual operativo y el manual de contratación; (iv) establecer las metas e indicadores de gestión, producto, resultado e impacto y (v) seleccionar la firma de auditoría internacional del mismo Fondo. En otras palabras, gran responsabilidad la de este consejo directivo frente a los ojos de los colombianos (as).
Por otro lado, el 5 de octubre se le otorgó a dedo (contratación directa) la administración de los recursos del Fondo Milagro a la fiduciaria FIDUCOLDEX, quien por esta labor percibirá la no despreciable suma de 142 Salarios Mínimos Legales Mensuales Vigentes (SMLMV) cada mes. Es decir, $248 millones entrarán a los bolsillos de esta fiduciaria mensualmente. Y eso que nos falta conocer cuál será el salario del Gerente del Fondo.

Todo lo anterior ocurre mientras los días siguen pasando, y los damnificados no ven ayudas y apoyos materializados, por el contrario, la acumulación de deudas y la esperanza esfumada. Resulta entonces apenas lógico preguntar: ¿Cuándo tendremos el primer milagro del Fondo?
Ñapa: Como si la designación de los cinco (5) delegados del Presidente de la República no hubiese sido lenta, a la fecha ni si quiera conocemos los tres (3) integrantes restantes que son los del Departamento Nacional de Planeación (DNP), el Ministerio de Hacienda y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).


