“El Sisbén es una vagabundería. Se acaba el Sisbén. Todos deben pagar por igual. Ricos y pobres. No más mantenidos”.
Abelardo de la Espriella
Concluida la primera vuelta para las elecciones de presidente de la República, donde se presentó un empate técnico entre Cepeda y Abelardo de la Espriella, el país se prepara para votar el próximo 21 de junio en segunda vuelta, donde se sabrá quién va a gobernar nuestro país. El tiempo de las especulaciones y las incertidumbres quedó atrás. Los colombianos vamos a elegir entre dos opciones: Continuar por el camino de las reformas sociales, la paz, la conciliación, la ética y el bienestar social, o volver al pasado violento, desconociendo todos los avances que en materia de equidad y distribución del presupuesto nacional se han hecho para que miles de familias colombianas hayan logrado salir de la pobreza absoluta.
Durante la campaña para la primera vuelta, el país pudo observar dos formas antagónicas de hacer política y de concebir el mundo: Una tranquila, seria en sus planteamientos, cuidadosa de su vocabulario, sin ofensas, austera y de cara al pueblo; la otra, cargada de frases aisladas desafiantes, planteando en que de manera inmediata va a acabar con todo lo logrado por el gobierno actual en un marco de tiempo de 90 días. ¡Hágame el favor!
Quedan únicamente tres semanas (3) para que los que vamos a votar en segunda vuelta por Cepeda, redoblemos el trabajo, con entusiasmo, sin ofensas, haciendo una campaña únicamente a favor de nuestro candidato. Esta será una campaña de opinión, las dos hojas de vida de los candidatos están expuestas sobre el tapete. El país conoce sus realizaciones y sus trayectorias, razón por las que se podrá escoger entre: la decencia y la desvergüenza, entre seguir buscando el camino de la paz o volver a la guerra; entre mantener el salario mínimo vital ($2´000.000), la bonificación de $230.000 para los viejitos y viejitas, los sueldos de los soldados de $2´000.000 más prestaciones sociales completas, los aprendices del Sena con sus remuneraciones, las madres cuidadoras de niños vulnerables que por primera vez reciben una remuneración digna con nombramientos del ICBF a largo plazo. Continuar con la entrega de tierras a sus verdaderos propietarios, que fueron desalojados a sangre y fuego; el respaldo a la educación pública y la reestructuración de todo el sistema de salud; la defensa de la naturaleza y el medio ambiente, logrando que la vida se imponga sobre la muerte. La otra opción y única fórmula es la de arrasar todos esos beneficios sociales y con cualquier otro subsidio, “acabando” con la JEP, creada para hacer justicia de los casos de lesa humanidad y reparar a las víctimas; la naturaleza y el medio ambiente, es esta opción, no se va a tener ninguna otra.
Son tres semanas de reflexión y de conversaciones inteligentes, sin agresión, resaltando las cualidades de Cepeda y su fórmula Quilcué, insistiendo en los programas sociales, donde se diferencia con claridad la vida de la muerte. Colombia sabe que Cepeda es un hombre decente formado para representarnos en la presidencia de una manera incluyente, sin revanchismos, donde vamos a caber todos. Esa debe ser la única tarea y el único propósito. Hagámosla con pasión y con respeto, por el contrario.
Aquí no hay tiempo para lamentarnos. Recordemos que la adversidad se vence sin miedo, aceptándola para superarla rápidamente y seguir adelante preparándonos para obtener la victoria este próximo 21 de junio, votando masivamente por Cepeda y Quilcué.
JAIRO ARANGO GAVIRIA
Junio 2026



Excelente artículo…tengo esperanza que los abstencionistas y algunos votantes de derecha moderados optaran por votar por Ivan Cepeda…es la mejor opción para no retroceder en lo logrado por estr gobierno y que continúe el cambio…