“La voz de un columnista”
El 9 de febrero es una fecha muy especial para El Opinadero. Este periódico celebra su sexto aniversario de haber sido fundado por su actual director, Luis Fernando Cardona, quien, con mucho esfuerzo y un gran equipo de colaboradores, ha logrado sostener vivo y activo, este importante medio de información y comunicación.
El Opinadero ha sido, durante los últimos seis años, un claro ejemplo de cómo un periódico digital puede convertirse en un medio de información y comunicación abierto, inclusivo, donde todos caben, donde se oyen todas las opiniones, se debaten todos los temas, se informa, se reflexiona y se ofrece al lector la posibilidad de expresarse a través de sus comentarios, los que posibilitan una interacción activa con los columnistas.
Pero no es solo su sexto aniversario lo que hay que celebrar. También se destaca, a partir de esta fecha, el comienzo de una nueva era, con una plataforma renovada que equilibra información y opinión.
La pluralidad de voces seguirá siendo su fuerza, solo que ahora acompañada de un mayor rigor, pluralismo y profundidad, como bien lo expresa su director, quien nos presenta El Opinadero, “Con un nuevo rostro, que ya no es un simple blog de columnistas, desde ahora es un diario digital”. El nuevo diario “Ofrece una imagen más dinámica, mayor nitidez, agilidad en el acceso y las características propias de un diario digital, acorde con las exigencias de la nueva tecnología”. Por todo lo anterior, no queda más que celebrar este último avance, que se considera como un regalo especial para los lectores, columnistas y para la ciudad, en esta fecha tan especial.
El Opinadero, desde mi Experiencia personal
Conocí el Opinadero en el 2025 y mi experiencia personal con este periódico ha sido tan importante, que quiero compartirla con los lectores en esta fecha del sexto aniversario de su fundación:
Formo parte de un grupo literario llamado “ABRAPALABRA”, un nombre mágico que remite a “Abracadabra” y que, al pronunciarlo, parece convocar las palabras. En este grupo, dimos prioridad a la actividad literaria, y aunque a todos nos gusta leer y escribir, poco a poco se fueron abriendo espacio otras artes: la pintura, el dibujo, el teatro, los títeres, la música. El grupo se volvió “multiartístico”, con inclinación hacia la literatura.
Un día, James Llanos, columnista de El Opinadero y miembro de “Abrapalabra”, publicó en este periódico un bello artículo sobre nuestro grupo: “Lectura para un continente de fuego y barro”. Así supe de la existencia del periódico, poco a poco me fui familiarizando con él, comencé a leerlo y me gustó.
Como disfruto escribir, -especialmente relatos cortos, crónicas y textos afines- pedí a James Llanos que me ayudara a enviar uno de mis artículos a El Opinadero. James lo envió y fue publicado, lo que me alegró mucho. Muy contenta, reenvié el artículo publicado a varias personas que podrían tener interés en el mismo y recibí comentarios positivos.
Quise saber si “El Opinadero” volvería a publicarme, así que llamé al director, quien me atendió muy amablemente, como es su temperamento. Me dijo que le había gustado mi artículo, que le mandara foto y perfil para la columna y que podía seguir mandando artículos para su publicación. Así que seguí mandando artículos… ¡y los siguieron publicando!
Para completar esta cadena literaria, Luis Fernando Cardona, director de El Opinadero, nos invitó a un evento para acompañar la entrega a la Universidad Tecnológica de Pereira, de dos cápsulas del Tiempo que contenían artículos del periódico. Estas cápsulas serán abiertas en 40 años, junto con otras que la Universidad ha recogido sobre diferentes temas. Así fue como el 30 de octubre asistí a la ceremonia de entrega de las cápsulas, con otros columnistas de El Opinadero, lo cual me hizo sentir orgullosa de ser considerada como tal.
Fue así como me volví seguidora y activa participante del periódico. Envío un artículo semanal, cuya publicación comparto con muchas personas a quienes pueda interesar. De esta forma quiero contribuir también a su difusión.
El Opinadero se convirtió en mi lectura cotidiana: cada día lo reviso, leo los artículos que me interesan y realizo comentarios. Considero que es un acto de fidelidad leer el periódico que publica mis escritos, y de solidaridad con los otros columnistas, leerlos y comentar sus artículos. Es una forma de interactuar y mantenerme activamente vinculada a este proyecto colectivo.
Sin desconocer que su lectura me ha ofrecido gran variedad de temas que me permiten aprender, conocer y reflexionar sobre asuntos de importancia local, nacional y mundial, además de historias personales, memorias, relatos de viajes y muchas otras cosas que enriquecen mi conocimiento.
Lo importante es que El Opinadero me impulsa a escribir, porque, aunque siempre me ha gustado hacerlo, últimamente había disminuido mi interés. He vuelto a escribir, lo que me lleva a observar el entorno, reflexionar, buscar temas que me interesan, investigar, y ejercer el oficio final de plasmar en un papel (Ahora en el computador) los escritos que entrego a El Opinadero.
Este ejercicio reactiva mi cerebro, mi imaginación y mis deseos de escribir, porque ahora sé que alguien lee lo que escribo. Y como sabiamente dicen los que saben de dichos: “Mis escritos cobran vida, porque alguien los lee”.
Quiero agradecer a El Opinadero la oportunidad que me está dando de formar parte de su equipo de colaboradores, por lo cual me siento orgullosa. Gracias, especialmente por permitir que mis escritos cobren vida.
Solo me resta felicitar a El Opinadero y desear que estos seis años se multipliquen por muchos más, que siga creciendo en calidad e importancia, que continúe siendo un espacio plural de reflexión, análisis crítico y construcción de memoria colectiva. Que siga acompañando la comprensión de procesos sociales, culturales, políticos y humanos que atraviesan nuestra región, el país y el mundo. Que cada columna sea un aporte al pensamiento público y reafirme su compromiso con la dignidad humana, la libertad de expresión y el ejercicio responsable de la palabra, consolidándose como un medio donde las ideas perduren y se proyecten en el tiempo.
Consuelo Gómez Alvira
Columnista



Estimada CONSUELO, qué buen artículo y reconocimiento de lo que es para muchos de nosotros el diario de opinión el Opinadero. Yo conozco de vieja data a Luis Fernando y sé de lo que es capaz. Es un hombre muy interesante e inteligente, lleno de muchísimas cualidades personales y periodísticas. Tuve la fortuna de trabajar con él en alguna oportunidad y pues sé de lo que es capaz; así que con él, todos vamos a seguir adelante, haciendo opinión en el Opinadero, para la reflexión de los que nos leen.
Muchas gracias Fernando por tu comentario, que ratifica mi opinión frente a lo que ha significado el Opinadero para nosotros, y especialmente Luis Fernando, con su gran capacidad periodística y su calidad humana. Seguro que sí, seguiremos con él en este gran proyecto!
Buen día Doña Consuelo. Excelente escrito, como siempre esa frescura que le da a sus ideas lo que hace agradable leerla.
En lo personal, El Opinadero además de ser un espacio de aprendizaje y de compartir experiencias y opiniones, es un sentimiento porque todos los integrantes de este maravilloso periódico escriben con amor y sentido de pertenencia para cada día tenga un mayor reconocimiento y posicionamiento en el medio
Muy contento y pleno me siento de ser integrante de este gran proyecto. Felicitaciones a mis compañeros, a Danilo quién fue el que me trajo acá y a Don Luis Fernando por darme la oportunidad y por escribir tan bien las introducciones de cada escrito, generando ese deber de leerlas.
Feliz día Doña Consuelo.