domingo, abril 5, 2026

EL PASO DE LA SUPERVIVENCIA A LA SEGURIDAD

OpiniónEL PASO DE LA SUPERVIVENCIA A LA SEGURIDAD

Increíble que viviendo todos en el mismo mundo, cada uno perciba la realidad de manera distinta. Hay una frase que es atribuida al filósofo alemán, Immanuel Kant: «No vemos las cosas como son, sino como somos nosotros», lo que trae de inmediato a escena el tema de la percepción. La percepción es una función de nuestra mente (entendida esta como un proceso en el cerebro), en la que se organiza la información, creando una representación de la realidad (fenómeno) a través de un proceso de etiquetado. Lo que percibimos está filtrado por nuestras experiencias, emociones y formaciones mentales; por lo tanto, lo que ve la mente no es la realidad, sino la interpretación de lo que observamos. Palabras como fenómeno, percepción y formaciones mentales son de hecho, términos que en el budismo suponen una de las enseñanzas centrales, más conocida como Los Cinco Agregados, que explica el funcionamiento de la mente y los diferentes procesos que la constituyen, describiendo un modelo psicofísico que ayuda a comprender la experiencia humana.

La neurociencia nos ha ayudado a identificar las zonas cerebrales en las que se originan nuestras emociones, y aunque no se le puede otorgar a la mente un lugar específico, se puede afirmar que la existencia de ésta misma es un sistema distribuido, pero… ¿por qué estoy hablando de cerebro, mente, budismo, neurociencia? Porque en todos los hallazgos, teorías, enseñanzas y experiencias, he podido encontrar EL PASO DE LA SUPERVIVENCIA A LA SEGURIDAD.

Vivir en modo supervivencia es inherente a nuestra condición humana, sin embargo, venimos equipados con una cantidad de funcionalidades que nos permiten (No en teoría, sino en la práctica) regular nuestro sistema nervioso. El cerebro reptiliano y sus funciones instintivas nos mantienen a salvo cuando el tiempo para calcular juega en contra de nuestro bienestar, entonces ser racionales es menos eficiente que reaccionar. ¿Qué pasa si nuestro sistema nervioso está tan desregulado, al punto que el cerebro se queda atascado reaccionando desde sus sistemas de supervivencia? A esto se le conoce en neurociencia como: Estado Crónico de Supervivencia. Aunque la función base del cerebro reptiliano es heredada, el sistema actúa basándose en memorias experienciales acumuladas a lo largo de la vida. Para ser sincera, lamentablemente debo confesar que, creo que una porción considerable de la población mundial adulta está atascada en el modo supervivencia. Esta es la razón por la que tantas personas buscan mecanismos de evasión como las drogas, el alcoholismo y por qué no decirlo abiertamente, el uso compulsivo de redes sociales para disminuir su sufrimiento. Un cerebro en estado de supervivencia es un cerebro que exuda cortisol. Todos los sistemas de evasión no son más que intentos fallidos por apagar un incendio, cuando lo único que se hace es deshabilitar el sensor de humo para que la alarma no siga sonando, lo que es aun más peligroso, pues el resultado final será, sin lugar a duda, un incendio devastador.

Recuerdo los días en los que el sol brillante no me calentaba, aquellos días en que la belleza de la vida estaba allí pero no podía percibirla. Mi cerebro estaba atascado en modo supervivencia. El sufrimiento mental que vivió mi hermana y mi amiga, a quienes escuché sin podar dar alivio y a quienes vi partir como su única solución, sin poder ayudar, me hizo querer liberarme del yugo del verdugo que vivía en mi mente. Aquí este escrito deja de ser teórico para volverse experiencial, porque encuentro en todo aquello que alguien comparte como una vivencia real, la magia del anhelo por conseguirlo, lo que constituye la motivación más grande que me trajo a este camino: intentar superar el sufrimiento para vivir con libertad y compartir la experiencia para motivar a otros a buscar su propia liberación.

Viví treinta y nueve años de mis casi cuarenta y uno, desregulada, en estado crónico de supervivencia, lo  sé porque hace poco empecé a sentir una sensación que no era física pero que me invitaba a reposar; después de muchas semanas con esta extraña y nueva sensación en mi vida, con la certeza absoluta de no consumir ningún tipo de sustancia estimulante para mi sistema nervioso, mi sistema nervioso me mostró cómo era sentirse regulado.  Estar en el espacio que habito, aunque ya era cómodo y reconfortante para mí, se empezó a volver seguro. Yo no sabía de hecho, que antes, me sentía insegura. Se que no es efecto de lo que me ofrece mi entorno, es el significado que le doy actualmente a mi realidad. Entonces, mi percepción se transformó, lo que modificó mis formaciones mentales, trayendo a su vez un alivio a mi sistema nervioso permitiéndole activar (por primera vez evidente para mi) el sistema parasimpático. Al llegar a casa una sensación de paz y bienestar me acompañan, es como si mi mente entrara en modo avión, un modo que puedo desactivar si necesito estudiar o escribir un artículo como ahora, pero que me permite vivir un estado de relajación del que no había sido dueña, salvo en estados alterados de consciencia. Tengo una sensación de descanso, pero con energía disponible.

 La práctica de la meditación es para mí, la herramienta universal disponible para conseguir dicha libertad. El auto conocimiento no solo nos conduce a un camino en el que, en general nos hacemos “mejores personas”, siendo capaces de observarnos y a partir de nuestra observación, ajustar nuestras perspectivas, sino que también otorga un bienestar real, toda vez que permite reducir los niveles de cortisol y la actividad cerebral relacionada a los mecanismos de supervivencia. Con este artículo los exhorto, diciéndoles que si hay un puente que nos ayuda a cruzar DE LA SUPERVIVENCIA A LA SEGURIDAD, lo mejor es que es gratis y está al alcance de todos. Hago alusión a una frase que encuentro aplicable: “La salvación es individual”. Las respuestas que buscas, el bienestar que anhelas, la paz que deseas, la calma que añoras, la claridad que te gustaría tener, el final del sufrimiento, todas esas cosas están a unas cuatas respiraciones de tu alcance. Sólo necesitas práctica, motivación y disciplina para que la constancia te ayude a conseguirlas.

2 COMENTARIOS

  1. Hola hija: maravilloso testimonio de un ser humano que ha logrado encontrar las herramientas necesarias para salir del estres cotidiano a vivir en tranquilidad, mil gracias por sus orientaciones claras, concisas y valiosas. Mil abrazos y bendiciones.

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