“Si Jesucristo regresara, como los cristianos profesan, es probable que los primeros en condenarlo fueran precisamente aquellos que hoy dicen actuar en su nombre”
Diego Alejandro Vargas
Carlos Alonso Lucio es un personaje bien singular. Pasó sin tocar aro de una posición de izquierda a defender los principios y la ideología de la extrema derecha, sin ninguna vergüenza: Es lo que comúnmente se llama arribismo y/o oportunismo.
Se lee en Wikipedia: “Lucio fue integrante de la guerrilla del M-19 Congresista (1994-2002), Condenado por la Corte Suprema de Justicia por falsa denuncia, además de vínculos con el narcotráfico y el paramilitarismo. Asesoró a los paramilitares durante el proceso de paz con el gobierno de Uribe. Desde hace varios años es pastor de una congregación cristiana”.
Hoy graduado de pastor cristiano, desde la casa sobre la roca, del legendario Darío Silva, predica, no en beneficio de los más necesitados, sino que amplifica la voz de la extrema derecha, difamando de la democracia y del gobierno de Petro, con quien compartió militancia en el M-19.
En su afán de marcar distancia con su pasado, no escatima ningún esfuerzo en sus oraciones (discursos, peroratas) para descalificar el gobierno del cambio. Por ejemplo, su libro Cristianas, salid del clóset, es una crítica severa al poder LGTB, para que a estas parejas no se les permita adoptar menores. Son continuas las prédicas del pastor Lucio que continúa su intervención política desde su “púlpito”: “No puede ser que en un país cristiano esté pasando lo que nos está pasando”. Aquí muestra su postura de derecha extrema (tal vez recordando su época de asesor paramilitar), amplificando la postura de otros pastores cristianos, que aprovechando su investidura de senadoras (comisión 7ª) hundieron la reforma laboral.
Podríamos preguntarnos, si estos pastores cristianos, si siguen de verdad los postulados de Cristo, o solo van detrás de los diezmos. Propiamente el pastor Lucio, en esta nueva etapa no ha mostrado un mensaje de amor universal; por el contrario, antagoniza con los derechos humanos, los derechos sexuales y reproductivos, y el principio fundamental de no discriminación.
Hoy, cuando la Iglesia Católica, respalda la reforma laboral, el pastor Lucio, tiene una muy buena oportunidad para congraciarse con su rebaño, y desde el púlpito, orar a favor de la reforma y de paso por los más desprotegidos y vulnerables. Esta sería la mejor postura, y lo correcto. Pero, conociendo de su oportunismo y arribismo, desde esa posición de confort que ostenta, no creo que sus principios cristianos sean tan fuertes como para respaldar una iniciativa del gobierno en beneficio de los trabajadores.
Al considerar que este nuevo líder religioso, está más al lado de coartar la democracia y las libertades individuales, sus peroratas desde el púlpito continuarán en beneficio del populismo de derecha. Claro, hasta que sus feligreses descubran el lobo con piel de oveja. Mejor dicho: el diablo haciendo hostias.
JAIRO ARANGO GAVIRIA
Abril 2025




Maestro Jairo, muy buena su columna, ese hombre da tanto fastidio que ni en la derecha, ni en la izquierda y ni en el centro, lo quieren. El rebaño que lo sigue, no tiene idea de quién es su Pastor. Es una oveja negra en un rebaño de ovejas negras.