Pasado un mes desde las elecciones del 8 de marzo/26, todavía me preguntan en la calle, amigos y opositores políticos: ¿De dónde salieron tantos votos, 74.621 en Cámara y casi 81.000 en Senado, para el Pacto Histórico?
En mi artículo del pasado 14.03.26, propuse algunos elementos que explican el resultado obtenido, entre otros, el peso político de la unidad de la mayoría de los movimientos políticos de izquierda y progresistas, los resultados tangibles del gobierno del cambio presidido por Gustavo Petro en materia social, puesto que la gente pudo ver, oír, leer y tomar entre sus manos los beneficios de la acción gubernamental, lo que al final resumo como “la dignificación de la vida de millones de colombianos (as)”.
Tamaño resultado en favor de la izquierda y el progresismo, por este solo hecho, trasciende el marco del denominado voto silencioso, voto castigo, de opinión o si se quiere, el voto de ciudadanías libres, puesto que tales manifestaciones podrán echar por cualquier camino electoral en otro momento.
En mi concepto, en este resultado se pudo haber expresado algo más, y es esa “voluntad profundamente libre, autónoma, la decisión de elegir o decidirse por una acción en total libertad, en este caso, una decisión vital de vida con incidencia política”. Algunos autores se refieren a este acto de voluntad como “voluntad de poder”, aunque con matices. Veamos.
ALBERT EISTEIN, dijo alguna vez: [i]“La voluntad de poder es la facultad que permite al ser humano gobernar sus actos, decidir con libertad y elegir una conducta determinada”.
En la misma obra citada, página 14, se cita a Arthur Schopenhauer, aludiendo a su obra “El mundo como voluntad y representación”, cuando consideró que “la voluntad de poder es la voluntad de vivir, el anhelo subyacente a la acción del hombre”.
Para Nietzsche, [ii]la voluntad de poder “es el elemento genealógico de la fuerza, no es un “ser” ni un devenir, es lo que se afirma en último término, es una especie de metáfora, en otras palabras “es el mismo hecho vital”.
La siguiente anécdota queridos (as) lectores, podría ilustrar en sentido práctico, lo que vengo señalando: Una compañera, residente en una de las veredas del Corregimiento de Morelia, Pereira, le preguntó al líder comunal ocho días después de las elecciones “¿cómo les fue el 8 de marzo con su candidato?”, a lo que el líder respondió “no pudimos lograr el objetivo, pero lo que no entendemos es, cómo el Pacto Histórico nos ganó, si no hicieron siquiera un perifoneo por aquí”. Algo similar pasó en la Gramínea.
Hubo en consecuencia una voluntad de poder, esta de carácter político, de miles y de miles de ciudadanos (as), apostándole a la propuesta del cambio, rompiendo las cadenas tradicionales del voto amarrado, inducido con prebendas y dádivas, con pagos y presiones indecentes contra la gente.
A quienes siguen las prácticas tradicionales no les valieron sus multimillonarios recursos, provenientes de quien sabe qué cuestionables fuentes, tampoco inundar la ciudad, el Depto., veredas y pueblos con propaganda visual que rayaba en lo escandaloso y chocante.
Lo que sigue es hacer que esa voluntad de poder en el terreno político y electoral, no se quede en el anonimato sino que se haga sentir como una fuerza material capaz de ejecutar el cambio en Colombia, y esa mayor incidencia política sólo se logra con mayor organización social y política alrededor de los proyectos comunitarios de interés general, profundizando las reformas del cambio.
¡Menos acciones individuales, más trabajo colectivo y organización comunitaria; menos retórica y más formación política; menos dispersión y más acción organizada de masas!
[i] Diálogo con Nietzsche y otras memorias. Mendoza Héctor. (Pag. 13).
[ii] Ibídem.



Buen día Don Fernando. Gran escrito .
Cuando los colectivos se dan cuenta que el discurso y los hechos coinciden pasa lo que pasó en las urnas, lo cual se denomina credibilidad, reflejado en el intento de un mandatario por mejorar la vida del pueblo Colombiano y lo ha logrado no de la manera esperada por tanto sabotaje pero es real que la narrativa ya cambió de dueño.
Cuando el discurso y los hechos no coinciden, eso se denomina «carreta, paja, mentiras disfrazadas», en fin, reflejándose en las votaciones con resultados no esperados.
El buen trabajo no traiciona y lo estamos viendo.
Feliz día
Muy interesante el texto doc Fernando Arias, representante a la camara por el Pacto Histórico por Risaralda , comparto con usted que esa voluntad de poder que fue a nivel nacional, pero más visible en nuestro departamento obedeció al trabajo de equipo, de unidad en función de un objetivo claro, la curul para Risaralda; también la gran incidencia de nuestro presidente Gustavo Petro que se ha convertido en gran símbolo de poder, de fuerza, de valor, de volver a creer de unas mayorías que habían dejado de ser sujetos políticos a quienes habían convertido en objetos politiqueros, queda pendiente y ojalá se de en estos cuatro años venideros con Iván Cepeda y la gran camada del congreso progresista, un mayor acercamiento al tejido social con el fin de fortalecerlo organizacionalmente, aprovechando los proyectos de inversión social e infraestructura, de tal forma que los entes territoriales ajenos políticamente al gobierno, no se apropien de sus efectos positivos, cómo dice el dicho popular, «no ganen indulgencias, con padre nuestros ajenos.
Muy Buen Análisis.
Considero importante reconocer, que el triunfo para la Cámara en Risaralda, se debió también a la gran Campaña que se hizo en todos los municipios el año 2022, desafortunadamente los precandidatos a la Cámara de ese tiempo, se inscribieron como Colombia Humana, violando la orden Nacional, el señor Oscar Cruz desconoció el PACTO Histórico igual hizo ahora, el PACTO Histórico de la 14 puso muchos VOTOS y no podemos olvidar la fidelidad de muchos militantes hoy con CEPEDA.
Hay algo claro, la imagen como pacto además del trabajo del gobierno ha despertado una posición política en el país.
Muy bueno el artículo
Lo he compartido con varios amigos y conocidos y todos opinan lo mismo
Gracias Dr Arias..