Vivimos en una época marcada por la división. Las diferencias ideológicas, religiosas, culturales y políticas se han convertido en trincheras desde donde las personas se atacan mutuamente con desconfianza, rabia o desprecio. Esta creciente polarización, que va desde los comentarios agresivos en redes sociales hasta las guerras en distintas regiones del mundo, tiene muchas causas. Pero hay una menos evidente y profundamente influyente: la ignorancia emocional. La ignorancia emocional es la incapacidad para reconocer, comprender y gestionar las propias emociones y, en consecuencia, las de los demás. Este concepto ha sido abordado por varios autores, entre ellos Daniel Goleman, quien popularizó la noción de inteligencia emocional en los años noventa, y Peter Salovey y John Mayer, que la desarrollaron académicamente como una habilidad esencial para la vida social y personal. La ignorancia emocional no solo dificulta la regulación afectiva del individuo, sino que también compromete su capacidad de empatía, juicio y tolerancia. En el plano individual, puede generar impulsividad, ansiedad, relaciones interpersonales conflictivas y una vulnerabilidad a trastornos emocionales.
Una persona que no sabe ponerle nombre a lo que siente, o que responde con agresividad ante cualquier discrepancia, es alguien atrapado en sus emociones, sin herramientas para entenderse o comprender a los demás. Esta carencia no es un defecto de carácter; muchas veces, es el resultado de aprendizajes familiares, sociales o culturales que reprimen la expresión emocional o la asocian con debilidad. Pero cuando esta ignorancia se vuelve colectiva, el efecto es devastador: sociedades enteras pueden caer en la trampa de la deshumanización del otro. El pensamiento polarizado —blanco o negro, bueno o malo— se refuerza cuando las emociones negativas como el miedo, el odio o la frustración no son reconocidas ni elaboradas, sino proyectadas en grupos que piensan diferente. La falta de educación emocional y el creciente uso de redes sociales como espacios de validación emocional rápida —a través del “me gusta” o el comentario agresivo— alimentan una lógica de “nosotros contra ellos”, donde el diálogo se vuelve casi imposible. Esto puede explicar en parte la presencia de conflictos entre naciones.
Los líderes políticos, reflejo de sus pueblos, muchas veces actúan desde impulsos emocionales no procesados, disfrazados de decisiones racionales o estratégicas. En lugar de gestionar tensiones con madurez emocional, recurren a la fuerza o al populismo emocional que exacerba el miedo y el resentimiento. En Colombia, esta polarización se manifiesta con claridad en las redes sociales, donde cualquier opinión, especialmente en temas políticos, es motivo de enfrentamiento. Este clima constante de pugnacidad alimenta una ignorancia emocional generalizada, dificultando así la construcción de consensos y la confianza social. Combatir esta ignorancia emocional es urgente. Desde la Psiquiatría y la Psicología, sabemos que educar emocionalmente mejora la salud mental individual e, igualmente, fortalece el tejido social. www.urielescobar.com.co




Dr. Uriel agradezco esta clara y aleccionadora columna, me identifico con ella y es afín a algunos intentos de reflexión que yo he hecho al respecto en el pasado sin contar con su experticia; en próxima entrega trataré ubicar el momento en que este fenómeno de la polarización se disparó hasta llegar a lo que hoy tenemos donde no basta con imponerse sobre el rival político o ideológico sino que lo queremos desconocer, excluir o eliminar.
Me gustaría conocer esa reflexión que haces respecto al tema. Yo también lo he trabajado desde hace algún tiempo en especial, lo de inteligencia emocional, sobre la cual hemos hecho festivales de emoción y espíritu en Risaralda y Pereira, en los cuales se invita a la reflexión sobre este aspecto que es fundamental para contribuir a una convivencia más sana y armónica. Gracias y un abrazo
Buen día Doctor Uriel. Comparto su escrito.
Deberían existir centros de formación emocional donde enseñaran como ser mejor ciudadano , ser mejor esposo o esposa, como canalizar la diferencia de opiniones, en fin, una serie de módulos que se tengan que aprobar y esa aprobación tenga beneficios como el certificado de votación por ejemplo, ya que cada día el tema se oscurece.
Un feliz día le deseo Don Uriel.
Buenos días. Si. En Colombia fue aprobada una ley muy recientemente: la 2503 de 2025, la cual establece la creación de la Cátedra de Educación Emocional como obligatoria en todas las instituciones educativas del país, desde preescolar hasta la educación media. Esta normativa busca fortalecer la salud mental de los estudiantes, así como su bienestar y habilidades para la vida diaria. Pienso que esto es un avance importante en este tema, que ojalá se le de cumplimiento y no quede como letra muerta. Gracias por tu comentario. Un abrazo
Buen día Don Uriel.
Yo me refiero a esa cátedra para jóvenes y adultos que no sólo estén en las instituciones educativas.
Debe ser en las empresas, en los bancos, también a los profesores y todos los ambientes informales. Un verdadero macro proyecto emocional para que la sociedad sea mejor.
Feliz día.
De acuerdo. Ese es el ideal: que se pueda proyectar a toda la sociedad, requiere educación, educación y priorización de la importancia que tiene la educación en la transformación de las estructuras sociales. Leeré su artículo. Gracias
Lo invitó a leer mi escrito Don Uriel, publicado el mismo día de su escrito y muchas gracias.