miércoles, febrero 4, 2026

INDÍGENAS Y MESTIZOS EN EUROPA (SIGLOS XVI–XVII)

OpiniónActualidadINDÍGENAS Y MESTIZOS EN EUROPA (SIGLOS XVI–XVII)

 

Por:    Javier Ríos Gómez

 

La historia colonial de América ha sido narrada, durante siglos, desde la perspectiva de los vencedores, conquistadores, virreyes, encomenderos y funcionarios imperiales.

En los márgenes de las crónicas, en los expedientes judiciales y en los archivos administrativos aparecen otros actores cuya presencia fue real, aunque escasamente reconocida, indígenas y mestizos nacidos en América que cruzaron el Atlántico y estuvieron en Europa durante los siglos XVI y XVII.

Lejos de ser una excepción aislada o un mito historiográfico, la movilidad transatlántica de personas indígenas y mestizas está documentada en fuentes primarias conservadas en el Archivo General de Indias (Sevilla) y en otros repositorios españoles, no obstante, su estudio ha sido fragmentario y relegado por una historiografía centrada en las élites imperiales.

Desde los primeros momentos de la conquista, el Nuevo Reino de Granada experimentó un mestizaje temprano. La desproporción de género entre los conquistadores —mayoritariamente hombres— dio lugar a uniones con mujeres indígenas, fenómeno ampliamente documentado por cronistas y estudios modernos.

Estas mujeres no fueron únicamente figuras subordinadas. La historia contemporánea ha demostrado que muchas actuaron como mediadoras culturales, intérpretes, transmisoras de lenguas y saberes, e incluso líderes políticas dentro de sus comunidades. A través de ellas se articularon alianzas, se sostuvieron estructuras sociales y se dio origen a generaciones mestizas que ocuparon posiciones intermedias en la sociedad colonial.

Los descendientes de estas uniones —mestizos e indígenas cristianizados— desarrollaron estrategias sociales, jurídicas y culturales para sobrevivir en un sistema jerárquico profundamente discriminatorio.

En casos excepcionales, estas estrategias incluyeron el desplazamiento hacia Europa.

Aunque no fue un fenómeno masivo, existen pruebas documentales sólidas de indígenas y mestizos originarios del Nuevo Reino de Granada que viajaron a España durante los siglos XVI y XVII. Estas pruebas se encuentran en:

– Licencias de viaje expedidas por la Casa de Contratación.

– Listas de pasajeros a Indias, donde se consignan nombres, lugares de origen y, en algunos casos, la condición de “mestizo” o “natural”.

– Memoriales, pleitos y peticiones dirigidas al rey o al Consejo de Indias.

Estos documentos demuestran que la movilidad atlántica no estuvo reservada exclusivamente a españoles peninsulares. Si bien las restricciones legales y raciales limitaron severamente estas posibilidades, no las anularon por completo.

El ejemplo más claro y documentado es el de Diego de Torres y Moyachoque, cacique mestizo del pueblo de Turmequé, en el altiplano muisca.

 

Nacido en 1549, hijo de un encomendero español y de una mujer indígena de linaje cacical, Diego de Torres viajó en al menos dos ocasiones a España durante la segunda mitad del siglo XVI. Su objetivo fue presentar memoriales de queja ante el rey Felipe II, denunciando los abusos del sistema de encomienda y defendiendo los derechos de las comunidades indígenas del Nuevo Reino de Granada.

Sus escritos, conservados en el Archivo General de Indias, muestran un profundo conocimiento del derecho castellano y de la retórica política de la época. Diego de Torres no fue un simple “sujeto colonial”, sino un actor político indígena-mestizo que utilizó los canales legales del Imperio para reclamar justicia. Murió en Madrid en 1590, lo que confirma una presencia prolongada en territorio europeo.

Este caso demuestra, sin ambigüedad, que hubo indígenas y mestizos viviendo y actuando en Europa, incluso en espacios cercanos a la corte.

La escasez de nombres conocidos no se debe a la inexistencia de estos sujetos, sino a una combinación de factores estructurales:

– Discriminación racial y jurídica, la ideología de la “limpieza de sangre” limitó el acceso de indígenas y mestizos a cargos, honores y reconocimiento público.

– Naturaleza fragmentaria de los registros, muchos aparecen solo en un documento aislado, una licencia, una mención marginal o un expediente judicial.

– Prioridades de la historiografía tradicional, durante siglos, la investigación privilegió las trayectorias de conquistadores y funcionarios, relegando a indígenas, mujeres y mestizos a un segundo plano.

Hoy sabemos que el Archivo General de Indias, el Archivo Histórico Nacional de España y otros repositorios conservan abundante material aún no explotado completamente como licencias de viaje, pleitos, memoriales, correspondencia y registros administrativos que permiten reconstruir estas trayectorias invisibilizadas.

Cada documento hallado no solo amplía el conocimiento histórico, sino que cuestiona una narrativa colonial simplificada.

Reconocer a estos indígenas y mestizos como sujetos históricos implica aceptar que la historia de Colombia también se escribió en Europa, y que el Atlántico fue un espacio de ida y vuelta, no una frontera infranqueable.

Por ello, este tema merece convertirse en una línea de investigación académica en facultades de historia y programas de posgrado. Su estudio permitiría:

– Complejizar la narrativa colonial más allá de los conquistadores.

– Dar agencia a indígenas y mestizos como actores políticos y culturales.

– Integrar la dimensión transatlántica del mestizaje en la historia de Colombia.

– Conectar la memoria local con la historia global, mostrando que América y Europa se influyeron mutuamente.

La presencia de indígenas y mestizos del Nuevo Reino de Granada en la Europa de los siglos XVI y XVII no es una hipótesis romántica ni una invención contemporánea. Es una realidad documentada, aunque todavía poco explorada.

Rescatar estas historias no busca crear nuevos héroes, sino devolver voz y agencia a quienes la historiografía silenció y reconocer que la experiencia colonial fue más diversa, conflictiva y humana de lo que durante mucho tiempo se quiso admitir.

La historia no pertenece solo a quienes la escribieron, sino también a quienes la vivieron, aun cuando sus nombres hayan quedado ocultos entre legajos y archivos.

2 COMENTARIOS

  1. Mi apreciado Javier, que importante rescatar la memoria y la real actuación de nuestros indigenas y mestizos.
    También siempre he creído en la necesidad del rescate del lenguaje indigena, debería utilizarse palabras y nombres indígenas para designar monumentos, sitios y edificaciones.
    Gracias por tu acertado recorderis.
    Felicitaciones

  2. Ciertamente, la historia siempre ha sido contada desde los escenarios del poder, donde están los que se consideran los actores principales de la misma. Urgente e importante recuperar la historia desde otros actores que por no tener el poder han sido ignorados, pero que también han desempeñado importantes papeles en la historia.

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