La segunda vuelta apenas comienza y ya conocemos el tono que tendrá. Entonces, surge una pregunta inevitable: ¿En qué momento dejaron de importar los debates, pasaron a un segundo plano las propuestas y se trata como enemigo al que piensa distinto?
Porque si algo quedó claro el domingo es que Colombia está profundamente polarizada.
Los resultados muestran un país partido en dos geografías políticas. Dos visiones distintas de Colombia, dos lecturas diferentes de los problemas nacionales y dos formas opuestas de entender el poder.
Pero la verdadera historia de esta elección no está solamente en quienes pasaron a segunda vuelta, está en quienes no pasaron. Ese foco de resistencia en medio de la polarización, ¿qué irá a pasar con ese 16% de colombianos que optaron por opciones distintas?
La pregunta no es qué hará ese electorado, sino qué harán los candidatos para darle tranquilidad, para conquistarlo, para mostrar que son capaces de construir acuerdos. Porque si algo debería preocuparles a quienes hoy disputan la Presidencia es que gobernar será mucho más difícil que ganar esta elección. Pues quien resulte elegido llegará a la Casa de Nariño con cerca de la mitad del país en contra, y con unas heridas que se están abriendo durante esta campaña que no desaparecerán el día después de las elecciones.
Porque en este punto de la contienda, Colombia necesita respuestas serias sobre salud, seguridad, finanzas públicas, corrupción, transición energética, educación y generación de oportunidades. Necesita liderazgo, pero también necesita algo que parece escaso en estos tiempos, capacidad de escuchar al otro.
Si el progresismo quiere ampliar sus mayorías tendrá que entender que el voto progresista es mucho más amplio que el Petrismo. Y si la derecha quiere gobernar tendrá que demostrar que puede hacerlo para todos los colombianos, incluso para quienes no piensan como ella.
Por eso, la pregunta debería ser, ¿Qué tipo de segunda vuelta queremos tener: una donde gane el que más miedo produzca o una donde gane el que logre convencer a más colombianos?


