Aquellos días que con gran alborozo e inmensa alegría esperábamos la llegada de la navidad, fueron maravillosos e inolvidables.
Los niños eran los más felices, en sus caritas se dibujaban las más tiernas emociones, pues ya sabían que llegaba el Niño Dios cargado de dulces y regalos y los tradicionales y lindos villancicos, los juguetes eran piezas esperadas con gran ansiedad.
El arbolito de Navidad -con sus luces y colores- llenaba de euforia los hogares y qué decir de esas lindas canciones impregnadas sus letras con ese sabor navideño.
La ciudad y todos sus rincones temblaba de regocijo. El centro con sus grandes edificios, los centros comerciales repletos de artículos y prendas, incentivaban a la gente hacer sus compras y los vendedores estacionarios que atestaban los andenes, hacían lo propio.
Y, el árbol gigante de Navidad, que fulgurante resplandece cada año en la plaza de Bolívar, lleno de luces y motivos navideños que hacen explotar de júbilo a todos los pereiranos y visitantes.
Los alumbrados en las calles céntricas, iluminan el semblante de las gentes y adornan el espectáculo maravilloso de la Navidad. Esos días navideños donde nada perturbaba la paz y la armonía, los recordamos con singular afecto y cariño. Los estrenos, la parranda, el juego del amigo secreto, todo era felicidad; hoy, evocamos las grandes y medianas empresas que sorprendían a sus empleados con atractivos regalos.
En fin, como dice el dicho popular” Recordar es vivir”, aquí estamos evocando aquellos días maravillosos de las navidades; donde pobres y ricos el 31, comparten la Cena de Fin de Año. Los vinos y las uvas, los abrazos y los besos en las mejillas y las lágrimas símbolo de amor y ternura y el ferviente deseo “De un feliz y próspero Año Nuevo “, infaltables en estas celebraciones.
Y la hermosa canción que nunca falta en cada despedida del año, “Faltan cinco pa las doce “. Bueno, llenos de fe y esperanza, esperamos que este año a pesar del acontecimiento sucedido el 10 de agosto, podamos celebrar, aunque con mucha nostalgia, una feliz Navidad en todos los hogares de nuestra querida y amada Pereira y todo el territorio risaraldense.
Para todos un abrazo. Con mucho amor.
Por Luis Alberto Martinez
LAM.


