En pleno fragor de la batalla por la Presidencia de Colombia, a una de las campañas se le ocurrió la insólita idea de usar la camiseta de la Selección Colombia como distintivo de sus militantes. Como era de esperarse, la otra respondió demandando ante los tribunales. El juez de primera instancia falló en contra del entonces candidato, ordenándole abstenerse de usar la prenda; pero en segunda instancia otro magistrado le devolvió el derecho a lucir la tricolor.
El resultado fue un país dividido: medio Colombia alentando a la Selección pero molesta por el uso político de la camiseta, y la otra mitad desbordada en las calles, sumándole al uniforme un saludo militar y la consigna “Firme por la patria”.
No fue el único desencuentro entre la Selección y el país político. El día de la partida al extranjero, el capitán del equipo tuvo un gesto poco amable con la hija del Presidente: la ignoró cuando ella le pidió una foto. Hubo reacciones de reproche y de aprobación, según el bando de donde provinieran. La niña, con madurez, publicó un video invitando a los colombianos a arropar a la Selección. Pero la herida ya estaba hecha.
Para el imaginario colectivo, la Selección es un símbolo patrio, tan sagrado como la bandera, el escudo o el himno nacional. Quizás más. Porque cuando Colombia anota un gol, todos los colombianos —sin importar diferencias— se abrazan y celebran con la misma emoción. Nada nos une tanto como un triunfo del equipo nacional.
Ahora se suma un capítulo más delicado que anecdótico. En redes circula un video donde dos ídolos del seleccionado imitan el saludo militar de la campaña de Abelardo. Con esa evidencia, un ciudadano denunció a los jugadores y a la Federación Colombiana de Fútbol por “traición a la patria”. Y un juez aceptó la demanda.
Desde entonces, todos tienen razones: unos dicen que el juez pierde su tiempo; otros, que los jugadores faltaron al respeto; algunos llaman desocupado al demandante; y no faltan quienes culpan de todo al presidente Petro.
Lo cierto es que el fanatismo nos está llevando al paroxismo. No vaya a ser que terminemos como en el Medio Oriente, donde a una mujer que no se cubrió el rostro con un velo la condenaron a 71 latigazos.
Cojan oficio y dejen la pendejada.



Estimado Fernando . Solo un par de anotaciones. James nunca le hizo un desaire a Antonella . Ambos ya lo aclararon . El video del que habla el denunciante o mejor la acción que se ve en el, nunca sucedió . Ya se demostró hasta la saciedad su manipulación. Y un colofón : las instancias superiores de la justicia ya llamaron al orden al juez que admitió la tutela porque no se cumple el principio básico de una tutela, la vulneración de algún derecho del ciudadano. Un caluroso abrazo
Totalmente de acuerdo, jamás dije que el video fuera auténtico, con la inteligencia artificial sería literalmente imposible certificar la veracidad de cualquier producto digital. Se vio en toda la campaña (de lado y lado), incluso con la manipulación de fotografías que pusieron en otros contextos. Y en cuanto al juez que admitió la demanda yo mismo he sido víctima o testigo de actuaciones similares por parte de jueces de la república. Criticarlos no es atentar contra las institucione. No todos son impolutos, recuerda el casso del cartel de la toga. Menos mal existe el debido proceso y hay instancias superiores.
Hola Fernando: muy buen análisis, yo jamas he sido patriotero en temas de futbol o deportes, jamás me he comprado una camiseta de la selección Colombia, pero después de ver al candidato- abogado ( ahora presidente) usando un simbolo de union para agredir a aus opositores políticos, por esa razón nunca compraré o usaré la camiseta de la selección, no la he necesitado ni la necesitaré.
Seguiré su ejemplo, en adelante solo la usaré como prenda de entre casa. Y claro, el sábado haré fuerza por el triunfo de la selección contra Portugal. Esa es otra cosa
Que importante fuera que las discusiones entre unos y otros se dieran en torno a temas más serios sobre las propuestas de gobierno y no en torno a las pendejadas por las que se están enfrentando! Eso solo muestra la inmadurez política tanto de electores como de elegidos!!!
Gracias Consuelo, totalmente de acuerdo. «Mira como estamos y vos cortando orejas», le habría dicho Jesús a Pedro.
Buen día Don Luis Fernando. Gran escrito.
La prensa a nivel nacional se ha dedicado mucho al chisme y al sobredimensionar tantas cosas que no tienen sentido en aras del rating .
Reconozco que todos necesitamos el sustento para vivir pero no a costa de tanta estupidez que desacredita una labor tan seria como es el periodismo y lo hablo con conocimiento de causa porque en el «Opinadero» desde su seriedad , no se presta ni se prestará por todos y cada uno de los integrantes a este tipo de narrativas tan poco productivas y comparto plenamente la opinión de Doña Consuelo, ya que la estupidez se volvió parte del diario escuchar y leer de ese periodismo carente de responsabilidad.
Francamente no se puede ser tan «Bandera», tan «Boleta», tan chismoso e incendiario por simplezas y temáticas que no enriquecen y mucho menos engrandecen esta labor , ocasionando casi la tercera guerra mundial por cualquier cosa.
Muchas gracias.
Feliz día Don Luis Fernando.
Totalmente de acuerdo. Hoy evoco con tristeza a maestros como Javier Darío Restrepo o Juan Gossaín que privilegiaban al oyente (el ciudadano) por encima del patrón o el dueño del medio. Hoy, emisoras y canales son cajas de resonancia de las empresas propietarias del medio o de los anunciantes. Asi no se vale.