Poco a poco Donald Trump va viendo cómo se va haciendo realidad su sueño de magnate hotelero. La primera etapa se logró: destruir todas las edificaciones y la infraestructura de servicios públicos. Esto es un hecho. Para recoger los escombros cuenta con contratistas americanos y aliados israelitas, bajo la tutela de un organismo denominado “Great Trust”. Este organismo será a su vez el encargado de administrar todo el proceso de reconstrucción, incluida la vida y la política de los palestinos de la franja de Gaza.
La presión del mundo democrático, donde más de 40 países lo cercaron para frenar el genocidio de Gaza, aceleró que Trump diera la orden de frenar el bombardeo de Israel a Gaza, que logró un récord de asesinatos a palestinos: 80.000 palestinos asesinados por los bombardeos israelíes-estadounidenses, que incluyeron niños, mujeres y ancianos, además de más 1.5 millones de desplazados.
De la atención humanitaria a la población se encarga la Fundación Humanitaria para Gaza (GHF) que es un organismo privado, la misma que durante la repartición de ayudas humanitarias ocasionó que fueran masacrados más de 1.000 palestinos por soldados israelitas mientras recogían estas ayudas de supervivencia.
La otra parte del plan Trump, para convertir Gaza en la Riviera de Oriente, donde los grandes magnates del turismo se sientan beneficiados y seguros, requiere que el territorio de la franja de Gaza esté libre de palestinos. Este requisito para reestructurar el territorio, no se va a poder cumplir. Siendo precisos no será fácil y veremos nuevas estrategias para lograrlo. Actualmente están de regreso 1.5 millones de desplazados hacia Gaza, sin importar la destrucción de sus propiedades, así el presidente Trump, siga sin entender por qué los palestinos quieran regresar a una zona completamente destruida y sin agua potable.
Recordemos: Berlín al final de la segunda guerra mundial fue completamente destruida por los aliados. Fueron los mismos alemanes los que aportaron la mano de obra para su reconstrucción. En la misma segunda guerra en Japón, Estados Unidos lanzó dos bombas atómicas que acabaron con las ciudades de Hiroshima y Nagasaki, y asesinaron más de 140.000 japoneses. Nuevamente estas ciudades japonesas resurgieron de las ruinas por la mano de obra japonesa, que por supuesto incluían el orgullo y la dignidad del pueblo japonés. Por alguna razón, los sobrevivientes de las bombas atómicas en Japón ganaron el premio nobel de paz: “La organización japonesa Nihon Hidankyo, conformada por sobrevivientes de las bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki en 1945, ganó el Premio Nobel de Paz en 2024”.
En relación a la inversión proyectada para reconstruir a Gaza, lo que ellos mismos destruyen, se estima en US 80.000 millones.
Egipto tampoco quiere quedarse por fuera de la contratación para reconstruir Gaza: “Proponemos un fondo fiduciario supervisado por el Banco Mundial para recibir compromisos para implementara el plan de recuperación y reconstrucción temprana de Gaza”. Lo claro es que, lo que menos importa de los palestinos de Gaza a los genocidas, es la vida; lo relevante es el negocio y el beneficio económico de unos cuantos magnates del turismo y los casinos. La cuota inicial ya la puso Gaza: 80.000 vidas y más de 1.5 millones de desplazados. También queda pendiente que se establezcan las responsabilidades individuales judiciales de los genocidas.
Esperemos que Estados Unidos no haga de Venezuela un nuevo Gaza.
JAIRO ARANGO GAVIRIA
Octubre 2025




Buen día Don Jairo. Gran escrito.
Ese es el precio del cese al fuego o se cambia un mega problema por un gran problema como es el negocio hotelero a futuro en esa región .
Payasada. Le dan la orden a Israel para que intensifique los ataques crueles contra los Palestinos y luego aparece el presidente aquel como el héroe del cese al fuego y en ese proceso de reconstrucción hace sus negocios, según lo expresado en esta columna.
Es el salvador de una enfermedad que el fue el creador y es el único que tiene la cura para dicha enfermedad pero con trasfondos economicos. El poder genera este tipo de guiones donde todos los productores son amigos que ante los demás son acérrimos enemigos.
La guerra es el idioma de los Republicanos y la inyección de virus sanadores de los demócratas a los golpeados por los Republicanos es el guión de dominación del Imperio.
Feliz día.