Bogotá, 3 de junio de 2026
El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, bajo la dirección de la ministra encargada Irene Vélez Torres, oficializó la resolución que delimita y declara de manera definitiva la Reserva de Recursos Naturales Renovables “Corazón del Mundo”, en la Sierra Nevada de Santa Marta – Gonawindúa, con una extensión de 1,5 millones de hectáreas de ecosistema estratégico.
La medida convierte a este territorio en un espacio libre de actividades extractivas de combustibles fósiles, al prohibir la expedición de nuevos títulos mineros y licencias para la exploración y explotación de hidrocarburos.
“Estamos diciendo que en el Corazón del Mundo no se hará minería ni explotación de hidrocarburos, porque rompe las conectividades naturales y el tejido espiritual que sostiene el territorio. La Reserva permite la agricultura, el turismo y las economías para la vida”, afirmó la ministra (e) Irene Vélez Torres.
Función estratégica
La Sierra Nevada es reconocida como regulador hídrico y climático, barrera orográfica y fuente de una red de ríos que abastece centros urbanos, sistemas productivos y ecosistemas.
Valor cultural y espiritual
La declaratoria exalta el significado que la Sierra tiene para los pueblos indígenas Arhuaco, Kogui, Wiwa y Kankuamo, quienes la consideran el “Corazón del Mundo”: un cuerpo vivo donde territorio, naturaleza, cultura y espiritualidad forman un tejido indivisible.
Actividades permitidas
La resolución autoriza el desarrollo de proyectos agrícolas, pecuarios, ganaderos, de turismo comunitario y ecoturismo, así como obras de infraestructura educativa, de salud, transporte y servicios públicos. No afecta la propiedad privada ni los procesos de adjudicación de tierras, y respeta las competencias de los territorios indígenas y autoridades ambientales.
Prohibiciones
Con la declaratoria, se prohíbe:
- Nuevas concesiones mineras o contratos de exploración y explotación de minerales.
- Nuevos contratos de exploración y explotación de hidrocarburos.
- Nuevas licencias ambientales para actividades extractivas.
Los títulos vigentes otorgados por la autoridad ambiental no se verán afectados.


