Últimamente he notado que se escucha más el ladrido de los perros, que el llanto o la risa de los niños. Noto también la presencia cada vez mayor de mascotas en los lugares que frecuento, llámense vecindario, restaurantes, parques, centros comerciales, hoteles y hasta en los aviones. Pero también he notado, y es el centro de mi reflexión, que cada vez son más las parejas de jóvenes que prefieren adoptar mascotas, a tener hijos. Se observa una tendencia a asumir a las mascotas como si fueran los “hijos”.
Estas parejas jóvenes pertenecen a una nueva generación, a la que podríamos llamar la “Generación de las mascotas”, que pretende sustituir a los hijos por mascotas. Y entonces nos preguntamos, ¿Qué está pasando, porqué está ocurriendo este fenómeno en nuestra sociedad actual?
Los datos son contundentes, se dice que el 43% de los hogares colombianos tienen mascotas (Fenalco), que en 6 de cada 10 hogares hay mascotas y que el 51% de los hogares en las ciudades grandes tienen mascotas. Este fenómeno también inunda las redes sociales, donde el tema de las mascotas está a la orden del día.
La industria de productos y servicios para mascotas crece, los hoteles abren sus puertas a las mascotas y surgen servicios como guarderías con transporte incluido, spas, peluquerías, servicios funerarios, hasta medicina alternativa. Abundan los lugares con avisos “Pets friendly” para atraer más clientela. Y por supuesto, los sitios públicos se llenan de mascotas, lugares donde antes era impensable su presencia, ahora sería intolerable no permitirla.
Hay que analizar cómo estos cambios inciden en la sociedad, especialmente en la familia, su conformación, estructura y la concepción que se tiene de la misma. Entre las nuevas generaciones, muchos ya no quieren tener hijos, han decidido que prefieren las mascotas, asumiendo roles de padres y considerándolas como integrantes del grupo familiar. Ahora son papá, mamá y mascota-hijo. Es la nueva concepción de la familia y la nueva estructura familiar. Se dice que el 85% de los dueños de mascotas las consideran parte de la familia.
Muchas cosas están cambiando con esta tendencia: La tasa de natalidad disminuye considerablemente, la población infantil se reduce. Incluso, la jurisprudencia se verá obligada a considerar el tema, ante las demandas que se están presentando, como la separación de parejas que se disputan la tenencia de las mascotas sin que los jueces tengan a la mano una legislación que les permita decidir en este sentido.
Tal fenómeno puede tener muchas causas, como la inestabilidad económica y laboral, los deseos de libertad, las guerras y el hambre, la amenaza a la sostenibilidad ambiental, en fin, pueden ser muchas las razones que se aducen, pero me voy a referir a una que me parece importante, algo que inició en el siglo XX y sigue ocasionando importantes cambios en la sociedad.
Sabemos que a lo largo del siglo XX la mujer comenzó a asumir nuevos roles en la sociedad, adquirió nuevos derechos, ingresó a las universidades y al mercado laboral y se involucró activamente en el quehacer público, económico, político, artístico e intelectual del país.
En el siglo XXI nos encontramos con mujeres diferentes a las del XX: Ahora eligen lo que quieren ser y hacer, conviven con sus parejas sin que medie un matrimonio formal, deciden si quieren tener hijos o no, enarbolan banderas de libertad e independencia. ¡Qué diferente su mundo al que vivieron nuestras madres e incluso, el que aún viven muchas mujeres de mi generación!
Lo cierto es que muchas mujeres ya no quieren permanecer en casa atendiendo hijos y maridos, como antaño. Me refiero especialmente a las mujeres de clase media, pues las de estratos altos no tienen problema con los hijos, ya que cuentan con niñeras y los mejores jardines infantiles de la ciudad. Ellas tienen uno o dos hijos, tampoco muchos, pues las familias modernas son pequeñas. También tienen mascotas, ¡claro! Pero éstas no remplazan a los hijos humanos.
Las jóvenes de estratos bajos no se cuestionan un nuevo rol en la sociedad, para la mayoría, no existe aún ese nuevo rol. Con dificultad, algunas van a la universidad, la mayoría si logran terminar el bachillerato, tienen que trabajar. Si se casan o forman pareja, lo más probable es que sigan trabajando para ayudar con los gastos del hogar. Y los hijos llegan. Difícilmente hay control natal en hogares donde los hombres todavía imponen las relaciones, sin importar un posible embarazo. Ni que decir de las madres “cabeza de hogar”, que, como sea, tienen que trabajar para sostener a sus hijos. Los niños quedan en manos de un familiar, vecina o solos, de alguna forma lo solucionan. Creería que ellas aún no se plantean temas como el rol de la mujer moderna o el derrumbe de la sociedad patriarcal.
Me estoy refiriendo entonces, a esas mujeres de clase media que van a la universidad, son profesionales y se vinculan al mercado laboral. Ellas quieren independencia económica y un desarrollo laboral. Ya cuentan con métodos de control natal que les permiten decidir si tienen hijos, lo que no fue fácil para las generaciones anteriores.
Y ya son muchos los jóvenes que no quieren casarse. El matrimonio ya no es un paso necesario para la adultez e ingreso a la sociedad formal. Las relaciones sexuales tampoco son motivo para contraer nupcias, ahora los jóvenes disfrutan de una vida sexual libre, sin tener que pasar por el altar para obtenerla.
Algunos se casan, claro que sí, pero muchos prefieren vivir con sus parejas sin pasar por la iglesia o notaría, lo que ya no es un problema como antes, pues los padres de hoy han ido aprendiendo a aceptar y respetar esta nueva realidad.
Si los hijos deciden vivir juntos, los abrazamos y les deseamos lo mejor. Si deciden tener mascotas como hijos, ¡bienvenidas a casa, ya son parte de la familia! Esa es una gran diferencia entre las generaciones actuales y las anteriores.
Porque la realidad es que… ¡Muchas de estas parejas ya no quieren tener hijos! Ante la ausencia del rol femenino en el hogar, ahora prefieren las mascotas. Y si las cosas siguen así, probablemente nos enfrentaremos a una escasez de niños, tal como ha ocurrido en otros países que ya han pasado por este proceso.
El modelo actual de familia ya no funciona para ellos, quizás las mascotas les permiten desarrollar un sentimiento común que los une, sin generar mayores compromisos ni obligaciones en torno al grupo familiar. En términos afectivos, las mascotas son importantes para ellos: son compañía, estabilidad emocional, control sobre su tiempo, les permiten establecer vínculos menos demandantes que los niños.
Pero insisto en que es una etapa de transición, ante el cambio del rol femenino en la sociedad. Tendrán que surgir nuevas formas de organización social que permitan a las mujeres continuar su proceso, pero que también permitan tener hijos que crezcan sanos y felices sin tener que sacrificar su libertad e independencia. No se trata de prescindir de las mascotas, pero tampoco de que éstas remplacen a los hijos humanos.
Por lo pronto, nos estamos enfrentando a unas parejas que crían mascotas a las que llaman “hijos” y se ocupan de ellos como si lo fueran: los quieren, los llevan al veterinario, a la guardería, les compran juguetes, los sacan a pasear, invierten buena parte de sus ingresos en ellos. Su filosofía de vida ha cambiado: se trata de tener mayores posibilidades para disfrutar, viajar, tener mayor solvencia económica, mayor libertad.
Es probable que en los próximos años se presente una especie de “Pausa demográfica” con un vacío poblacional que se caracterizará por la ausencia de niños y un predominio de población adulta y vieja. La pirámide poblacional cambiará su forma y las sociedades, su estructura poblacional. Es algo que dará mucho qué hacer a los estudiosos del tema, cuya función será descifrar esta nueva familia y su forma de inserción en la sociedad, que también será diferente.
Consuelo Gómez Alvira
PD: Quiero agregar que la anterior reflexión es resultado de un trabajo de observación sobre jóvenes cercanos a mi entorno: familiares, amigos o jóvenes de mi vecindario. Ellos han constituido parte de mi laboratorio de análisis.



Todo esto es debido a la nueva sociedad del siglo XXI , comparto éste suceso, por creer que el planeta está en crisis y aún más por agregar un nuevo artículo más adelante que será la convivencia con los robots…..
Parejas+ mascotas+ robots.
Muy cierto tu comentario, lo más probable es que esas sean las familias del futuro! Muchas gracias por tu comentario!
Buenas noches Doña Amparo. Saludos y gran escrito.
La dinámica del mundo actual maneja una narrativa muy diferente con respecto a la natalidad y entre tantas razones está la incertidumbre con relación a la obtención del sustento, ya que la inestabilidad laboral y que las fuentes de empleo no son tan caudalosas y constantes obliga a tomar una postura evitativa con respecto a tener hijos pero el ser humano necesita amar una compañía y ahí están las mascotas haciendo el papel que les corresponde.
Otro aspecto que ha jugado en contra de la natalidad es el tema de la sobrepoblación del planeta, tomando una postura sintonizada con respecto a este tema , viéndose en muchos países el envejecimiento de su sociedad con ausencia o baja tasa de recambio generacional.
Mascotas, natalidad, inestabilidad y sobrepoblación, temas abordados explícita e implícitamente en este escrito.
Feliz día Doña Amparo.
Gracias por tu aporte Isdaen, es un asunto complejo que se debe analizar desde muchos aspectos.
Consuelo, excelente artículo, un problema que vemos a diario en nuestro entorno y sin embargo nunca había leído nada al respecto y tan bien tratado. Tampoco se habla mucho del tema, que como bien dices es bastante preocupante. Ojalá llegue a mucha gente y sirva como reflexión, antes de que se siga normalizando este absurdo concepto de familia. Felicitaciones !!!
Muchas gracias Inesita por tu comentario, lo que dices es cierto y cada vez esta tendencia es más fuerte, gracias por tu aporte!
Muy buena reflexión…los cambios siguen…
Muy buena reflexión…los cambios siguen…ahora tener un bebé implica muchas cosas tanto sociales…como económicos…
Así es, para los jóvenes resulta más práctico tener una mascota! Gracias por tu comentario!
Consuelo, el artículo nos hace reflexionar, no solo sobre el nuevo concepto de familia, sino también sobre el futuro de la clase media, donde no hay renovación generacional. El tener hijos y descendencia, da un sentido de vida especial e invaluable, además de dar la esperanza de encontrar en ellos un apoyo en nuestra vejez. Pero a éste ritmo, qué será de la clase media? Te felicito por el tema que comentaste, ya que esta palpable en nuestro diario vivir.
Muchas gracias Martha por ese comentario tan interesante. Tienes mucha razón y ese es otro tema que hay que analizar: en estas condiciones, que va a pasar con la clase media? Eso hace más interesante la reflexión.
Consuelo muy bueno tú articulo, esta es una situación que se esta viviendo y que ha ido en aumento. Los jóvenes son muy temerosos de tener hijos y del futuro que les puede esperar, así que las mascotas son su mejor opción. Lo vivo de cerca con una de mis sobrinas, que es médica veterinaria y no quiere tener hijos sino sus mascotas. Felicitaciones!! Un Abrazo
Gracias Meme. Es un fenómeno con el que estamos conviviendo, y que puede llegar a ocasionar cambios profundos en la sociedad. Muchas gracias por tu comentario, excelente!
Las mascotas, hoy en día, juegan un papel fundamental, ya que ofrecen innumerables beneficios: fortalecen el vínculo emocional, brindan compañía y contribuyen al bienestar mental y físico; incluso, en algunos casos, al financiero.
Y es que en la actualidad se ha vuelto mucho más complejo el simple hecho de subsistir. Conseguir un trabajo con un salario justo, acceder a la educación superior o invertir en vivienda propia son elementos que, debido a diversos factores —como la inflación global—, se han convertido en sueños difíciles de alcanzar.
Muchos jóvenes se sienten presionados por su entorno, especialmente porque a su edad, quizá, sus padres o abuelos ya contaban con un hogar, un empleo estable e incluso hijos. Por ello, optan por tener una mascota como compañía, pues tener un hijo, hoy en día, no resulta un proyecto “rentable”.
Muchas gracias por el artículo.
Muchas gracias querida Paola, muy juicioso y serio tu comentario, me das más argumentos para seguir trabajando en el tema
Es una realidad que no se puede ocultar, las mascotas cada día tienen más protagonismo en la sociedad actual. Es una etapa de transición, si bien siempre han existido mascotas, ahora es a otro nivel. Ya que como cada vez hay menos niños y más mascotas, se ha abierto un mercado infinito , que no tiene límites . Guarderías, juguetes, recreación donde antes era con niños, ahora son de las mascotas .
Excelente comentario. Muchas gracias Ricardo
Muy interesante tu reflexión Consuelo. Me parece que la apertura a nuevas formas de familia es algo que está ocasionando mucha controversia y es importante hablar de ello.