Leí el artículo” La mediocridad del aula” del padre Pacho en el opinadero.com.co, publicado el 16 de mayo de este 2026, y el comentario de Isdaen Correa a ese artículo, quise hacer un comentario a ese escrito reseñado, empecé a escribirlo, pero, al parecer por una pequeña falla de internet se borró y no pude enviarlo; ante esa situación decidí dejar las cosas quietas; pero, luego leyendo el artículo ”Del maestro se aprende si se le escucha”, de Ricardo Tribín y, el de la exgobernadora Elsa Gladis Cifuentes ”Maestros: El alma de la eternidad. Garantías para quienes sostienen la sociedad”, saque el ánimo para escribir este artículo, más como complemento, que como réplica o intento de controversia con alguno de esos cuatro admirados columnistas y colegas de elopinadero.com.co
El Dr. Ricardo Tribín, cita una frase atribuida al filósofo chino Lao Tsé, que dice que solo cuando estamos listos a crecer, llega la experiencia, libro o persona que nos brinda esa lección exacta que necesitamos; las oportunidades y los conocimientos siempre han estado ahí, pero no se podían ver o aprovechas hasta dejar la resistencia y querer evolucionar: “Cuando el alumno alcanza la madurez necesaria, se da cuenta que el verdadero maestro siempre fue su propia conciencia o la vida misma”( Instagram- Silvia Fr… +4). Para desdicha nuestra, los conocimientos necesarios para obtener títulos académicos, no están en nuestro interior, y para obtenerlos se requieren varias etapas. Solo verdaderos genios o, algunos que actúan bordeando la ética (juzgue Ud. Señor lector), pueden saltarse estas etapas; de primaria sigue el bachillerato y de allí, vamos a la universidad a pregrados y posgrados, y muchos estudiantes asisten a la escuela por imposición de la sociedad y no por interés de aprender
”El excontralor Carlos Felipe Córdoba quien inició 2025 con aspiraciones presidenciales, se graduó de doctor en Derecho en la Universidad de Jaén el 13 de julio de 2021 y, tan solo noventa y cuatro días después, el 15 de octubre de 2021, se graduó de abogado del Politécnico Colombiano. Una verdadera hazaña académica. Graduarse del doctorado antes de graduarse del pregrado es tan insólito como haber completado ambos títulos en los mismos dos años y dos meses. Pero es más sorprendente que alcanzara semejante logro mientras ocupaba el cargo de Contralor general de la República, uno de los más demandantes y complejos del Estado” (Casa Macondo,6 de febrero 2024, El milagro académico de Carlos Felipe Córdoba, ¿Genio o cum fraude?).
La investigación contra el excontralor Carlos Felipe Córdoba, por presunto plagio de su tesis doctoral y la validez de sus títulos no arrojó sanciones penales. “Un fallo del Tribunal Superior de Bogotá amparó su buen nombre al no existir pruebas que sustentaran los señalamientos de fraude” (Caracol Radio +1).
El escándalo de Juliana Guerrero consistió en ser nombrada en altos cargos sin contar con la experiencia requerida, se descubrió que obtuvo los títulos de tecnóloga y contadora pública, sin cumplir el requisito de presentar las pruebas saber, sus títulos fueron anulados; en el caso de la funcionaria del gobierno Petro hubo celeridad, cosa siempre deseable en asuntos de justicia.
Pero, volvamos al tema que nos ocupa hoy: En su escrito la Dra. Cifuentes Aránzazu, hace un profundo y valioso análisis de varios aspectos del rol de los docentes y su impacto en la sociedad, habla sobre los maestros y sus necesidades, destaca la recomendación OIT/ UNESCO de 1966 sobre que los maestros son sujetos de derechos humanos especiales, que buenos maestros son producto de buenas condiciones de vida, que no solo son salario o salud física y emocional.
Dice la autora que, cuando un docente conoce a sus estudiantes como seres humanos, puede conocer sus sentimientos y “Tocar el sentimiento es educar el alma”, agrega en sus notas finales: “A ustedes, maestros: gracias por afectar mi eternidad. Gracias por despertar mi alma. Gracias por tocar mis sentimientos cuando más lo necesité”.
Lo que más llamó mi atención, es que su escrito dice sin ambages: “Si hay alguien con principio de autoridad legítimo, son ellos” . “Ese sentido de autoridad, ejercido cada día con amor y firmeza, es lo que va marcando la diferencia bajo el orden, bajo el respeto, bajo el acato a las normas, bajo las responsabilidades y deberes. Un maestro es el primer Estado que conoce un niño. Es la primera ley viva que entiende un joven”; Por desgracia, esa que debería ser la realidad es solo una añoranza; los docentes no deseamos volver a educar jóvenes a punta de castigos físicos, aspiramos a que padres, cuidadores y tutores vuelvan a marchar al unísono con nosotros y participen activamente en la educación de sus hijos.
Hoy la realidad, muestra al maestro cuestionado e intimidado en su labor, en su ética, sus métodos, etc. por personas sin ninguna formación moral o académica; cualquier hijo de vecino envalentonado (en especial, aquellos cuyos hijos deben ser sancionados por sus malas conductas), desautoriza al maestro, su labor y su autoridad. Estamos en una sociedad de narcos, consumidores, malvividos, incultos, convertidos en padres que no quieren que sus hijos tengan las limitaciones que ellos tuvieron, carentes de autoridad académica y profesional, ética y moral, que por buscar más ser amigos que padres, convierten a sus hijos en muchachitos caprichosos, agresivos, indóciles y sin valores.
El artículo del padre Pacho es otra obra de literatura educativa, salvo algunas pequeñas cosas, estoy de acuerdo con su contenido. Pienso que su afirmación de que el estudiante se desmotiva porque establecimiento no espera nada de él y, que la pobreza empieza en el aula de clases donde lentamente se apagan sus esperanzas, sin ser falsa, es la consecuencia del rol que la sociedad en su conjunto le ha asignado a la escuela, me explico: la escuela que en el pasado tenía como meta ser instrumento de movilidad social, hoy es guardería, para retener jóvenes y niños cuyos padres atafagados de trabajo y responsabilidades, casi no tienen tiempo, ni oportunidad de interactuar con ellos; tenemos una sociedad de niños huérfanos con padres vivos, que viven en el extranjero, o trabajan y los dejan en manos de abuelas cansadas, sin autoridad y sin control sobre ellos ni sus actividades.
Los niños y jóvenes éramos enviados a la escuela a aprender, a estar en actitud de escucha y disciplina en el aula, y con la responsabilidad de participar en nuestro aprendizaje; hoy por hoy, la escuela-guardería tiene como prioridad mantener retenido en sus muros al estudiante, al que se le permite la indisciplina, la chabacanería y el irrespeto a docentes y compañeros, comportamientos que impiden el aprendizaje óptimo y de calidad en el aula y, violan el derecho a la educación de los que sí tienen padres que los han formado en valores y los envían a aprender; ahora las conductas anormales, son considerados por padres y sociedad en general, como nuevos derechos educativos, de manera que cualquier patán logra poner, con la complacencia de la sociedad entera, su mala crianza sobre el interés general de formación académica.
El padre pacho es enfático: “ ningún sistema puede normalizar la mediocridad, la impunidad o la ausencia de exigencia”; dolorosamente, esto que no se debería permitir es la triste realidad de nuestra sociedad; cuando Pablo Escobar llenó a Medellín de sicarios menores de edad, las demás organizaciones criminales siguieron su ejemplo y, así, como una vez se tuvo que permitir a Pablo Escobar diseñar su “cárcel” para desmontar los carros bomba que éste usaba de manera indiscriminada, también se legalizó la impunidad con el “Código del menor”, cuyos efectos vemos a diario, y se instituyó la mediocridad estudiantil y la ausencia de exigencia, con la ley que solo permite la perdida del año escolar del 5% de los estudiantes, que en un grupo de 40 estudiantes es uno solo, de manera que solo pierde el año, el estudiante que reprueba hasta recreo y lo ganan estudiantes con 6, 7, 8 asignaturas insuficientes, muéstrenme un solo padre de familia que haya hecho repetir el año a su hijo mediocre, que haya reprobado más de 5 asignaturas.
Con toda razón sentencia el padre en su escrito, que lo peor de la mala calidad educativa no se percibe de inmediato: “ Una sociedad que abandona la calidad de la educación pública, está renunciando a su futuro”; esos mediocres graduados por el sistema educativo público, no pasan en ninguna universidad oficial, y por desgracia terminan trabajando en oficios humildes, mal pagos, repetitivos, siendo carne de cañón en el conflicto armado colombiano, en microtráfico u otras actividades delincuenciales.
Finalmente, hay una afirmación del escrito del padre pacho me parece equivocada: “Cuando la escuela deja de formar con excelencia, la calle empieza a educar “, con jóvenes sin ningún control parental, sin actividades lúdicas en sus horas después del colegio, sin ninguna actividad artística o atlética obligatoria en su tiempo libre, en barrios de jíbaros, prostitutas y alcahuetes, cuando el estudiante llega a secundaria, la calle ya ha hecho su educación.
Como reflexión para todos hay que decir que no es la escuela la que transforma la sociedad, sino que esta última, es la que transforma la educación, por ejemplo, nosotros copiadores serviles del capitalismo, educamos en competencias. El comunismo llegó a Rusia en octubre de 1917 mediante la Revolución Bolchevique. A Cuba llegó oficialmente con el triunfo de la Revolución Cuba en 1959 y su posterior declaración como estado socialista en 1961. En ambos países transformaron sus sistemas educativos bajo una ideología marxista- leninista centralizada” (Wikipedia + 3).
¿Cuándo habrá un gobierno que tome en serio a la educación y la reforme para mejorarla? Ya es tiempo de aprender a hacer ciencia y tecnología, no solo ser usuarios y compradores de dispositivos extranjeros.
¿Cuándo tendremos doble jornada para hacer actividades artísticas, culturales, deportivas para ocupar la mente y cuerpo de nuestros estudiantes? Solo así lograremos ver a nuestra juventud en camino a ser mejores seres humanos y, pareciéndose a la de países destacados como Japón.


