Es evidente que se debe realizar una reversión de la concesión de Autopistas del Café a Invias, porque así está planteado en el contrato de adjudicación. Esto se producirá comenzando 2027. Sin embargo, una serie de declaraciones iniciadas por el Presidente de la República y secundadas por dirigentes políticos, líderes sociales y hasta por una minga indígena, ha creado zozobra sobre el futuro de este carreteable que une a Armenia, Pereira y Manizales.
La retórica de que se cerrarán los peajes, que se liquidará de una vez la concesión y que se rechazó de plano la propuesta de una iniciativa privada, ha sido profundamente irresponsable, porque no es cierta, por lo menos de momento.
Cerrar la vía y permitir que se obviara el pago del peaje, perjudicó a miles de personas que circulan por la autopista y de paso obliga al Estado a compensar al concesionario lo que dejó de recaudar.
Dicen los dirigentes de esta movilización, que tienen información oficial de que la propuesta de la I P Conexión Centro no será aprobada por la Agencia Nacional de Infraestructura y que el manejo de Autopistas del Café pasará a manos de Invias.
Si esto es verdad, el futuro para esta vía probablemente no será el mejor, como no lo ha sido para las carreteras que están bajo el manejo del Instituto Nacional de Vías.
Dado que existe una norma que indica que el recaudo de los peajes manejados por el gobierno va a un fondo nacional y desde allí se distribuyen los recursos para el mantenimiento de las vías en distintas regiones del país, lo que no siempre es equitativo con quien más aporta, normalmente lo que surge es un deterioro acelerado, no solo de la carpeta asfáltica, sino también de la iluminación y la señalización.
En la propuesta privada para el eje cafetero y Valle del Cauca, se habían planteado inicialmente unas obras complementarias, que luego fueron adicionadas por petición de los gobiernos territoriales, los gremios y las comunidades. Pero muchas de estas muy seguramente no se construirán si el manejo de los peajes queda en manos del gobierno nacional, porque no será una obligación y porque los dineros servirán para cubrir otras necesidades en otros territorios.
Lo que se necesita hoy es que las distintas fuerzas regionales presionen al gobierno nacional para que aclare su posición actual y que las declaraciones gubernamentales se den de manera directa e institucional y no a través de voceros políticos.
Además, la unión regional debe servir para que el nuevo gobierno analice con mayor detenimiento el futuro de una vía que es esencial para la competitividad regional, revisando el número de peajes, su ubicación y su costo.
*Gerente RAP Eje Cafetero


