LECCIONES NO APRENDIDAS

OpiniónLECCIONES NO APRENDIDAS

Mucho se habla del diseño institucional para la reconstrucción de los municipios golpeados por el terremoto, sugiriéndose retomar el modelo del Fondo para la Reconstrucción del Eje Cafetero de 1999. El Forec, creado por el presidente Andrés Pastrana mediante el decreto 197 del 30 de enero, nombrando al Gerente de la Andi Luis Carlos Villegas a los 5 días de sucedido el terremoto, contrasta con la creación del “Fondo Milagro” y el nombramiento de Jaime Andrés Uribe Tamayo como su gerente general, el 21 de agosto, 11 días después de la tragedia. El Forec reconstruyó una región conformada por 28 municipios, mientras que este nuevo desastre abarca 15 departamentos y 471 municipios afectados. Siendo 15 los departamentos damnificados de 32 existentes, tenemos entonces que el 47% de la división político administrativa del país resultó comprometida, lo que nos da una dimensión real de la catástrofe sufrida. Se supone que la responsabilidad principal de la gerencia es la de coordinar los recursos públicos y privados, priorizando las necesidades y supervisando la ejecución de los proyectos con alcaldías, gobernaciones y ministerios. Un gran interrogante nos asalta, y es el de si alguien, absolutamente desconocido, sin conocimiento de lo público como sí lo era Luis Carlos Villegas cuyo peso era notorio pues al momento de su designación se desempeñaba como gerente de la Andi, con autoridad indiscutible para llamar de tú a tú a ministros o gerentes de institutos descentralizados. ¿Es, Jaime Andrés Uribe,  la persona indicada para dirigir tamaña empresa, cuyo costo se ha estimado en 30 billones de pesos? Ponemos en duda su capacidad de gestión pública en una situación como esta. La especulación en el precio de la tierra al igual que la trepada en los arriendos es algo que ya se está viviendo por la falta de una clara y contundente decisión no prevista en el decreto de emergencia económica, que debió congelar, tanto el precio de la tierra como los arriendos en la zona. Al programarse la reconstrucción, no debe desconocerse por ningún motivo los estudios realizados en el pasado por el POT sobre la construcción en Pereira. Sería imperdonable, una vez más, volver a construir sobre una red de múltiples fuentes hídricas que entregan sus aguas a los ríos Otún y Consota, principalmente la quebrada Egoyá que atraviesa el centro de la ciudad, como también sobre los terrenos aledaños a la Dulcera y el Bosque, cuyos cursos de aguas subterráneos parcialmente canalizados, recorren sectores de La Rebeca y la Avenida Circunvalar, en un recorrido de oriente a occidente pasando por el centro de la ciudad hasta llegar a Turín, depositando sus aguas al río Otún. El crecimiento poblacional a lo largo del siglo XX llevó a que estos cauces naturales fueran canalizados mediante sistemas de vox coulbert y cubiertos con rellenos para permitir el paso de las vías y las edificaciones, quedando escondidas bajo estas. Los terremotos no golpean de la misma manera todos los lugares de una ciudad. El suelo sobre el que construimos, es tan determinante como la forma en que construimos. El sismo del 10 de agosto, una vez más nos recuerda lecciones no aprendidas.  Estas zonas, no deben ser construidas, antes, por el contrario, deben ser terrenos dedicados a parques, para el embellecimiento y recreación ciudadanas.

Alberto Zuluaga Trujillo.                                                           Alberto Zuluaga Trujillo.            

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