viernes, abril 24, 2026

AEROPUERTO MATECAÑA, ORGULLO PEREIRANO

OpiniónAEROPUERTO MATECAÑA, ORGULLO PEREIRANO

Para las generaciones nacidas en el siglo pasado, no muy lejano a la actualidad, recordamos cómo era el aeropuerto Matecaña; era una cafetería con una pequeña terraza y ya,  han pasado aproximadamente 65 años. Llegaban los aviones DC 3 de Taxader, Avianca y Aerocóndor. Pocos vuelos llegaban en una semana, era todo un acontecimiento ir a ver llegar los aviones; el atractivo adicional era su vecino el zoológico Matecaña; entre estos dos sitios se encontraba el Parque Infantil con unas pequeñas atracciones como rodaderos, columpios y areneros. En ese entonces esa triada en la ciudad era el verdadero paseo dominical; primero se recibía o despachaba al viajero viendo el avión, oyendo el estruendo de esos bulliciosos motores y recibiendo el ventarrón en la cara cuando buscaba la pista; después la familia completa que despedía o recibía al pasajero, pasaba al zoológico, en especial para ver a los leones; por último, la familia compartía comprar un “perro caliente” con gaseosa y “algodón azucarado” de color rosado. Como pueden ver ir al aeropuerto era todo un paseo, pocos podían viajar pero los otros dos atractivos hacían que cualquier persona se tomara hasta un día en ese lugar, resaltando que no solo los niños lo disfrutaban, sino que los adultos observaban cómo un aparato de esos con ese ruido pudiera elevarse. El Aeropuerto Matecaña hace parte de las gestas cívicas que siempre han caracterizado a los pereiranos, se recuerda la construcción de la Avenida 30 de Agosto, la traída del Bolívar Desnudo, la Villa Olímpica y la construcción de nuestro aeropuerto. Con el transcurrir de los tiempos la Avenida 30 de Agosto se prolongó en doble calzada hasta Cartago, la Plaza de Bolívar era uno de tres parques en el centro de la ciudad y la Villa Olímpica remodeló el hermoso estadio Hernán Ramírez Villegas. Quedaba el aeropuerto Matecaña con una pequeña pista y su vecino el Zoológico; debido al crecimiento de la ciudad, Pereira se convirtió en la ciudad comercial del Eje Cafetero y del norte del Valle, su crecimiento se convirtió exponencial y nació un fenómeno donde la población flotante diaria creció demasiado viniendo a la ciudad miles de visitantes entre turistas y comerciantes, de los departamentos vecinos y del resto del país. A partir de ese momento, donde han transcurrido no menos de 40 años, la vocación de la ciudad y su área metropolitana es comercial y a diario vienen inversionistas de otras ciudades utilizando el transporte aéreo; el aeropuerto Matecaña dejó de ser un local con terraza a ser una construcción con estética, modernidad y comodidad que no tienen las capitales más importantes de Colombia.

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