Fundado el 9 de febrero de 2020
LUIS FERNANDO CARDONA
Director Fundador

Ricardo Tribín Acosta

Ricardo Tribin Acosta es nacido en Pereira, Colombia; Ingeniero Industrial ; Master en Desarrollo Directivo, Inteligencia Emocional y Coaching. Coach Ejecutivo y Empresarial, Coach de Vida y Coach de Felicidad. Autor de seis libros, siendo el más reciente : Coaching : Una Vision Clara y Entendible Los libros son un compendio de motivación y espiritualidad en conjunto con recomendaciones para su aplicación en la vida diaria.

Articulos del columnista

El miedo y el robo

Qué miedo y rabia dan cuando uno es objeto de un robo, bien sea por desfalco o por atraco, este último que a veces produce incluso pánico. Y este miedo surge por el temor y desagrado por...

¡Ay que linda que es la vida!!!

Jorge Celedón es un reconocido cantante quien lanzó a la fama una preciosa canción llamada "Que bonita es esta vida" la cual en su primera estrofa expresa: "Me gusta el olor que tienen la mañana, me gusta...

El cartero y el buen amigo

Como muchos lo reconocen, en la mayoría de las ocasiones, con la sola excepción de situaciones de fuerza mayor, las cartas las entrega en todo momento un cartero, pues él siempre está presente. Tal ejemplo es bueno...

La empatía, parte de la inteligencia emocional

El termino Innteligencia Emocional es relativamente nuevo y ha surgido como una alternativa muy importante frente a la Inteligencia Intelectual (CI). ¿Y esto que es?, preguntaría alguien antes de entender un poco este concepto, el cual no...

Estoy mamado

Definitivamente la determinación de una frase o palabra depende mucho del origen nacional adonde se usa. Lo que para unos puede ser una gran grosería y vulgaridad, para otros las interpretaciones son diferentes y por tanto, usadas...

La quietud perpetua del corazón 

Por: Ricardo Tribin Acosta La quietud perpetua del corazón es enfrentar con calma cualquier problema. Es tratar de que nunca sintamos demasiada preocupación, enfadado, irritación, o dolor. Es estar en reposo cuando nadie nos elogia, ni cuando nos...