El título de este escrito surgió de elegir entre dos opciones. El título escogido, pareciera sugerir o asegurar, que ganó las elecciones el señor Iván Cepeda, cosa que deseo pero no puedo predecir en un país que tiene como 10 millones de electores engatusados por los medios de comunicación al servicio de los grandes grupos económicos y las fichas políticas por las que ellos se la juegan, buscando conservar sus privilegios, mantener secuestrada la economía del país para ellos, sus familias y los politiqueros patrocinados por ellos, para administrar la economía nacional en su favor.
El primer título para este escrito sería “De platanales y gobiernos cipayos”, un título, tal vez un poco oscuro para la mayoría de personas del común, con poca academia, adoctrinados por la derecha que los hace votar “emberracados“, asustándolos con el fantasma del comunismo del gobierno Petro, que lo único que hizo fue tratar de rescatar los derechos perdidos por los trabajadores y humildes del país (ver imagen 1).

El título oficial de este escrito, pretende mostrar que contrario a lo que sostenía de manera perversa y mentirosa el señor Uribe, sus esbirros, sus antiguos detractores (que lo acusaron de paraco y mentiroso), y ahora son sus “fervientes” aliados del “pacto prehistórico”, no seremos una nueva Venezuela por elegir un gobierno de Izquierda Democrática, como el que puede presidir el señor Cepeda, sino que esto puede ocurrir por elegir al candidato de los sectores oscuros de la sociedad, el abogado de la Espriella, a quien no pretendo ofender, pero, me repugna darle el título de señor, que solo concede la sociedad a personas de reconocida seriedad y honorabilidad; a De la Espriella lo trataré de abogado, teniendo en cuenta que para un título académico cualquiera de pregrado, se requiere aprobar las materias respectivas de esa carrera universitaria.
Al abogado de la Espriella no le reprocho la poca ética de que hace gala en el ejercicio de su profesión, pues en Colombia el poder judicial ahora, es más de cámaras y flashes y espectáculo, que de justicia, con análisis serio y ponderado, además, hay un grupo de prestigiosos abogados que actúan como el autoproclamado aboganster; tampoco le reprocho su reprobable machismo, vergonzoso, pero típico de nuestra sociedad; ni le reprocho sus estilo bochinchoso, vocinglero, veintijuliero; ni siquiera su impostura al declararse “defensor de la patria”; tampoco cuestiono su estilo esnobista y pretencioso, símbolo de la cultura traqueta que ha permeado todos los estamentos de la sociedad colombiana; al ya citado abogado le reprocho ser una ficha del imperialismo yanqui.
Hay una gran diferencia entre Colombia y la Venezuela corrupta de Chávez y Maduro (en complicidad con los altos mandos militares venezolanos), sancionada por USA y ahora invadida por Trump. De llegar al poder el susodicho abogado (quien, según sus propias palabras ya es ciudadano americano), autoproclamado republicano y elector de Trump, Colombia no tendría un gobierno proyanqui impuesto por la coerción, la amenaza o la violencia como ocurrió en el vecino país, sino un gobierno cipayo, un gobernante yanqui (no por nacimiento, sino por nacionalización), no impuesto, sino elegido por un pueblo, caso que de ocurrir, nos demostraría que el abogado tendría razón, gobernaría sobre un país de cafres que lo eligieron a sabiendas de que gobernaría en favor del yanqui, siguiendo servilmente sus políticas y entregando rodilla en tierra los recursos de “nuestra patria” , al gobernante y las multinacionales de “su patria” norteamericana.
El titulo alterno de este escrito, busca destacar el que el candidato abogado nunca ha escondido sus opiniones e intenciones acerca del país y sus gentes, hablar del país como un “platanal” demuestra que sabe que varios países de América Central y Colombia en su Costa Caribe, han estado sometidos a los manejos políticos y económicos de empresas norteamericanas, en especial las exportadoras de banano como la United Fruit Company, que recibió apoyo del Estado colombiano, para negarle a sus trabajadores en huelga, sus justas peticiones, y que además de la mano del general Cortés Vargas causó la masacre de las bananeras, lo que hizo decir a Gaitán una famosa frase que pinta de pies a cabeza a la oligarquía colombiana: “La metralla homicida para los hijos de la patria, la temblorosa rodilla en tierra ante el oro americano” (Centro Nacional de Memoria Histórica).
“La United Fruit Company: fue la más grande y poderosa. Controlaba vastas extensiones de tierra, puertos, las redes ferroviarias, telégrafos y dictaba las políticas gubernamentales en la región. Incluso llegó a solicitar intervenciones militares de Estados Unidos para derrocar gobiernos que amenazaran sus intereses monopólicos” (Wikipedia.org).
Aunque cambió su nombre a Chiquita Brand, dicha empresa volvió a sus andanzas en Colombia, al aliarse con paramilitares para exterminar líderes sindicales, un caso conocido y juzgado por la justicia norteamericana, que impuso una multa de 25 millones de dólares a la empresa; pero que, en una demostración de desprecio por nuestra gente, no ha indemnizado ni al país, ni a las víctimas de sus alianzas criminales. De caer la presidencia de Colombia en manos del abogado, tendríamos un gobierno antinacionalista, entreguista y vende patria, y podría resonar de nuevo la frase de Gaitán.
“El término “república bananera” (banana republic) hace referencia a países política y económicamente inestables, cuya economía dependía casi exclusivamente de la exportación de un único producto agrícola. En estos países, empresas extranjeras controlaban la tierra y las infraestructuras, ejerciendo gran influencia en los gobiernos locales” (Brittanica +1).
“El modelo se extendió fuertemente a lo largo de América Central y partes de América del Sur. Los principales países impactados fueron: Honduras: considerado el país donde se originó el concepto. Guatemala: epicentro del poder de la United Fruit Company, la cual poseía casi el monopolio de las tierras y el transporte. La empresa impulsó la intervención estadounidense en 1954 para derrocar al gobierno de Jacobo Arbenz. La empresa gringa también actuó en Costa Rica; Panamá y Colombia “(Facebook -DW España +2). Y en “Ecuador (con una fuerte influencia a mediados del siglo XX) (DW +7).
“Por lo general, una república bananera se caracteriza por una sociedad con clases sociales extremadamente estratificadas, compuesta habitualmente por una numerosa clase trabajadora empobrecida y una plutocracia gobernante formada por las élites empresariales, políticas y militares. Esta última controla el sector primario de la economía mediante la explotación laboral” (Wikipedia.org).
Aunque no pretendo profundizar en este tema, nombraré las características económicas del sistema de la dominación extranjera en las repúblicas bananeras o “platanal” como dice el abogado candidato: Economía de monocultivo; Control extranjero de infraestructura: “Desigualdad extrema: La riqueza generada se concentraba en las élites locales aliadas y en los inversores extranjeros, mientras la población local sufría salarios de miseria y condiciones de explotación laboral”( ThougthCo +2).; Vulnerabilidad financiera. Las características políticas son: Subordinación al capital extranjero; Inestabilidad institucional y autoritarismo; Corrupción sistemática; Intervencionismo militar.
“¿Qué es un gobierno cipayo? Un gobierno cipayo es una administración nacional o regional acusada de actuar como subordinada o “títere” de una potencia extranjera (hegemónica) o de corporaciones internacionales. Quienes utilizan este concepto señalan que estos gobiernos priorizan las agendas foráneas por encima de la soberanía, los recursos y el bienestar de su propia población” (www.pares.com.co +1).
Características principales de un gobierno cipayo: -“Subordinación ideológica y política: alinea su política exterior, diplomacia y discursos con los intereses del país o bloque dominante” (www.pares.com.co+1). –“Entreguismo económico: Promueve las políticas de apertura comercial, desregulación y privatización diseñadas para favorecer a corporaciones o potencias extranjeras, a menudo en detrimento de la industria, el empleo y los recursos naturales locales” (YouTube-ZOL FM +´1). –“Dependencia militar o de seguridad: su estrategia de defensa nacional depende de asesoramiento, armamento o presencia de tropas extranjeras, lo que limita la autonomía real de las fuerzas armadas del país” (Izquierda diario.es). –“Pérdida de soberanía jurídica: se le acusa de ceder jurisdicción en tribunales internacionales, tratados de libre comercio o acuerdos bilaterales que favorecen sistemáticamente a actores externos frente a los ciudadanos locales. La palabra proviene del persa sipahi (soldado), y hoy en día funciona como un calificativo crítico en debates sobre neocolonialismo e independencia nacional” (Instagram -cemete…+1).
En síntesis:
1- La anunciada “pesadilla de Uribe” de volvernos como Venezuela, no ocurrirá en un gobierno de Izquierda Democrática del señor Iván Cepeda, por paradoja, podría ocurrir en un eventual gobierno de derecha del susodicho abogado candidato De la Espriella, un gobierno de tipo fascista (ver imagen 2).

2- Los grupos evangélicos que apoyan al abogado, cumplen su misión, la mayoría de ellas son sectas norteamericanas que adormecen a sus fieles con la promesa del premio de un hipotético cielo, después de sufrir y rodar en este planeta, así que no importa si roban nuestros recursos naturales o sí, los regalamos, en el cielo esos recursos no se necesitan, por algo sentenció Marx que “la religión es el opio del pueblo”.
3-Para los hijos de algunos inmigrantes “el sueño americano” no lo conocieron en USA, sino en Colombia, Turbay de origen libanés, narco y presidente de Colombia, Petro presidente y el abogado candidato, quien acaricia el sueño de gobernar “nuestra patria”, son descendientes de italianos.
De ganar las elecciones el abogado (que a la fecha puntea en las encuestas, aunque estas demostraron equivocarse en la primera vuelta), prometo no salir del país, nosotros los opositores al imperialismo americano, al TLC de Uribe, a la Apertura Económica de Gaviria que destruyeron nuestra economía y acabaron con la industria nacional; nosotros los auténticos nacionalistas y verdaderos “defensores de la patria” continuaremos luchando contra una derecha que insiste en volver a ser colonia, ahora del imperio yanqui .
Guardo la esperanza que las propuestas sociales y económicas, en favor de la paz y la vida del filósofo Iván Cepeda, cautiven a las mayorías de las personas humildes, los sectores marginados y excluidos de la sociedad colombiana, que buscan un mejor futuro, una sociedad más justa, más igualitaria, más incluyente y humana, tomados de la mano de un gobierno patriota, nacionalista, defensor de los derechos humanos, protector de nuestros recursos naturales y nuestra soberanía nacional.
¿Desea conocer por qué Trump ha manifestado su apoyo al abogado- candidato? (ver video 1).


