PEREIRA CAMINA TODOS LOS DÍAS SOBRE UN RÍO.

OpiniónCiudadPEREIRA CAMINA TODOS LOS DÍAS SOBRE UN RÍO.

Lo hace cuando atraviesa el centro, cuando circula por calles construidas sobre antiguos cauces, cuando levanta edificios, transforma manzanas o simplemente repite los recorridos cotidianos de una ciudad que, con el paso de las décadas, terminó olvidando parte de la geografía sobre la cual fue construida.

Fernando Sánchez Prada

Egoyá sigue allí.

Esta serie comenzó precisamente con esa constatación. Queríamos entender qué había debajo de Pereira y terminamos haciéndonos una pregunta mucho mayor:

¿qué podría haber encima en el futuro?

El recorrido nos llevó más lejos de lo previsto. Volvimos sobre la historia de la quebrada y sobre una ciudad que primero creció a su alrededor y después sobre ella. Seguimos las transformaciones asociadas al desarrollo urbano y al ferrocarril. Intentamos reconstruir su trazado. Revisamos documentos, estudios, fotografías, cartografía y publicaciones periodísticas. Nos acercamos a las bóvedas y a una infraestructura que permanece fuera de la mirada cotidiana de miles de pereiranos.

Y aprendimos algo fundamental: enterrar un río no significa borrar el territorio que lo contiene.

Cinco aprendizajes para pensar el futuro de Pereira. Síntesis editorial de la serie.

El suelo conserva memoria

Esa quizá sea una de las conclusiones más importantes de este recorrido. Egoyá no puede utilizarse como explicación simplista de los fenómenos que ocurren sobre ella. Como nos ayudaron a precisar las voces técnicas consultadas durante la investigación, importa comprender el antiguo valle de la quebrada, los rellenos, las condiciones geológicas y geotécnicas, el agua, las estructuras construidas y la manera como todos esos factores interactúan.

Por eso esta serie nunca pretendió reemplazar a los ingenieros, geólogos, hidráulicos, urbanistas o especialistas en gestión del riesgo. Pretendió hacer preguntas.

¿Conocemos suficientemente lo que existe bajo nuestros pies?

¿Tenemos información actualizada sobre esa infraestructura?

¿Sabemos cuál es su estado?

¿Estamos incorporando ese conocimiento a las decisiones sobre el crecimiento y transformación de Pereira?

¿Qué queremos hacer con Egoyá durante los próximos cincuenta años?

No se trata simplemente de destapar una quebrada

Al mirar otras ciudades encontramos experiencias que demuestran que las decisiones urbanas no son necesariamente irreversibles. Seúl recuperó el Cheonggyecheon. Madrid transformó la relación de la ciudad con el Manzanares. Otros lugares han convertido infraestructuras, corredores degradados y espacios dominados por el automóvil en nuevos lugares para el agua, la naturaleza y las personas.

Pero, Pereira no es Seúl ni Madrid. No se trata de copiar. Se trata de aprender.

Por eso las imágenes de un posible parque lineal que acompañaron esta serie deben entenderse exactamente como fueron concebidas: una hipótesis visual para provocar una conversación, no un proyecto aprobado ni una solución técnicamente definida.

Tal vez haya sectores donde recuperar la relación con el agua sea posible. En otros probablemente no. Quizás la respuesta esté en corredores verdes, espacio público, memoria urbana, soluciones basadas en naturaleza o intervenciones que todavía ni siquiera hemos imaginado. Determinarlo requiere estudios. Pero antes requiere algo todavía más elemental: que Pereira quiera hablar de Egoyá.

Una idea que comenzó conversando

Esta serie también tiene su pequeña historia. La primera semilla apareció en una conversación con Ángela Villegas en el chat del Club de Prensa. De allí surgió la inquietud que terminó convirtiéndose en esta serie periodística. Después llegaron muchas otras voces.

El ingeniero Álvaro Pío Combariza y el geólogo Davey Carvajal ayudaron a darle marco y rigor técnico; César Augusto Orozco llevó la conversación a su canal de YouTube y otros colegas la trasladaron a espacios radiales. En redes, @valcaco construyó su propia lectura de Egoyá: investigó, recorrió visualmente la cuenca, aportó imágenes y le puso su propio sello a una historia que estas páginas habían comenzado a contar. Juan Antonio Ruiz, Luis García y James Fonseca aportaron documentos, referencias y pistas para reconstruir la memoria. A Luis Fernando Cardona, director de El Opinadero, gracias por abrirle espacio editorial a esta investigación; y a los curadores de Pereira sus años dorados, en Facebook, gracias por permitir que la serie circulara en ese lugar virtual de encuentro donde pereiranos dispersos por Colombia y el mundo siguen reconstruyendo colectivamente la memoria de su ciudad.

Porque ocurrió algo que quizá sea tan importante como la propia serie: Egoyá volvió a generar conversación.

Ahora necesitamos una plaza pública: Ágora de Egoyá

Ágora de Egoyá: una propuesta conceptual para reunir conocimiento técnico, instituciones, ciudadanía, memoria, comunicación y sectores productivos alrededor del futuro de Pereira.

No quisiera que esta historia terminara con el punto final de este artículo. La propuesta es llevarla a la ciudad: crear Ágora de Egoyá.Una idea que se me vino a la cabeza oyendo los comentarios del también periodista y escritor Carlos Alfonso Riaño.

El espacio que propongo con ese nombre evoca deliberadamente el ágora de las antiguas ciudades griegas: aquel espacio donde los ciudadanos se encontraban para discutir los asuntos de la polis, confrontar posiciones y pensar colectivamente los problemas de su ciudad.

Eso debería ser Ágora de Egoyá: una conversación abierta que siente alrededor de una misma mesa a ingenieros, geólogos, arquitectos, urbanistas, historiadores, universidades, periodistas, ambientalistas, empresarios, organizaciones ciudadanas, creadores digitales, dirigentes y ciudadanos; pero, fundamentalmente, a quienes tienen competencias y responsabilidades públicas sobre el territorio: la Alcaldía de Pereira, CARDER y las autoridades de planeación, infraestructura, ambiente y gestión del riesgo.

No para demostrar que la propuesta presentada en esta serie o que la que otros han presentado sea la correcta. Sino, para contrastarlas, discutirlas, cuestionarlas, mejorarlas o descartarlas si existen mejores caminos.

Porque el Ágora no debería pertenecer a una persona, un medio o una administración. Mucho menos convertirse en un evento para tomarnos una fotografía y regresar a casa. Debería ser el comienzo de una conversación de política pública.

Que quede memoria

El Ágora de Egoyá debería producir algo concreto. Sus conversaciones, evidencias, acuerdos, diferencias, propuestas y preguntas podrían quedar recogidas en un documento público: una memoria de Egoyá para Pereira.

Un documento capaz de decirles a quienes vengan después qué sabíamos en 2026, qué desconocíamos, cuáles eran nuestros temores, qué oportunidades encontramos y qué ciudad nos atrevimos a imaginar.

Esta serie nació como una investigación periodística ilustrada sobre una quebrada oculta. Terminó hablando de historia, ingeniería, geología, riesgo, espacio público, memoria, ambiente y futuro.

Y quizás eso ocurra porque Egoyá nunca fue solamente un río. También es una manera de preguntarnos qué Pereira queremos construir.

Y una última consideración personal

Me apasiona lo público. Y quiero profundamente a Pereira, aunque la vida me haya llevado a vivir fuera de ella durante más de dos décadas. Quizás la distancia también enseña a mirar la ciudad de otra manera: a reconocer lo que cambia, valorar lo que permanece y preguntarse qué podemos devolverle.

Estoy listo para poner mi voz en un eventual Ágora de Egoyá, pero no como protagonista. Apenas como un aportante más.

El protagonismo debe ser de Pereira. Y el liderazgo corresponde especialmente a la Alcaldía, CARDER y las instituciones que tienen la enorme responsabilidad —y también el privilegio— de ayudar a construir la nueva Pereira: una ciudad brillante, refulgente, capaz de convertir sus dificultades en oportunidades.

Siempre he preferido mirar el vaso medio lleno. Así que después de tantas páginas hablando de una quebrada que escondimos bajo la ciudad, permítanme terminar con una provocación:

Detrás de estas páginas

Esta serie nació de una pregunta, pero fue creciendo con cada documento encontrado, cada estudio revisado, cada fotografía recuperada y cada conversación sostenida. Egoyá tiene una memoria dispersa en archivos públicos, investigaciones académicas, proyectos que se hicieron y otros que quedaron sobre el papel, noticias, mapas y testimonios. Reunir una parte de esas piezas permitió mirar el pasado con mayor precisión, entender mejor el presente y, sobre todo, hacer preguntas sobre el futuro. Lo que sigue es apenas una muestra de esa huella documental.

Archivo visual de la investigación. Selección editorial, no exhaustiva, de documentos, estudios, proyectos y publicaciones consultados a lo largo de la serie.

ÁGORA DE EGOYÁ: LA CONVERSACIÓN QUEDA ABIERTA

Si usted investigó la quebrada, conserva fotografías o documentos, conoce su historia, vive sobre su recorrido, ha estudiado sus riesgos, tiene una propuesta o simplemente cree que Pereira debe discutir su futuro, esta conversación también es suya.

Comparta esta serie. Contradígala. Complétela. Aporte documentos. Proponga otras ideas. Ayúdenos a sumar nuevas voces.

La serie termina aquí. Ahora le corresponde a Pereira decidir si comienza el Ágora de Egoyá.

REFERENCIAS Y DOCUMENTOS DE APOYO

Selección final de fuentes documentales e institucionales utilizadas a lo largo de la serie. La iconografía anterior muestra una parte del archivo de trabajo; esta relación no pretende ser exhaustiva.

Municipio de Pereira. (2000). Acuerdo 18 de 2000. Plan de Ordenamiento Territorial del Municipio de Pereira.

Municipio de Pereira. (2016). Acuerdo 35 de 2016. Revisión ordinaria del Plan de Ordenamiento Territorial de Pereira.

Torres Moreno, J. O. y Córdoba Chamorro, J. M. (1998). El colector Egoyá: análisis hidráulico, ambiental y urbano de una infraestructura estratégica para Pereira. Universidad Tecnológica de Pereira.

Correa, N. y Narváez, L. (2004). “Egoyá: degradación ambiental y riesgo”. En Cambios ambientales en perspectiva histórica: Pereira. Universidad Tecnológica de Pereira.

Banco Interamericano de Desarrollo. Las ciudades del mañana. Caso Ciudad Victoria, Pereira. Material de referencia sobre desarrollo urbano sostenible.

Unidad de Planificación 5 – Pereira. (2010). Parque Lineal Bulevar Egoyá. Formulación y lineamientos de diseño urbano.

Empresa de Desarrollo Urbano de Pereira – EDUP. (2021). Circuito de parques. Propuesta de red verde urbana.

Ayuntamiento de Madrid. Madrid Río y actuaciones de renaturalización del río Manzanares. Documentación institucional consultada como caso comparable.

Seoul Metropolitan Government. Cheonggyecheon Stream Restoration Project. Documentación institucional consultada como caso comparable.

Serie “Egoyá: ciudad, riesgo y reconstrucción”. El Opinadero, 2026. Capítulos 01 a 06, con documentos, entrevistas, cartografía, fotografías y visualizaciones editoriales reunidas durante la investigación.

Nota editorial: las visualizaciones conceptuales de la serie no sustituyen estudios técnicos, planos de ingeniería ni cartografía oficial. Los casos internacionales se presentan como referencias comparables y no como modelos trasladables automáticamente a Pereira.

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