Luego de las alocuciones presidenciales de Trump de los últimos meses, se ha despertado una preocupación mundial por su salud mental y las repercusiones que esto pueda llegar a tener sobre la paz mundial.
Los especialistas de diferentes países han señalado que al presidente Trump lo debe estar afectado alguna enfermedad mental y varios se inclinan por la demencia frontotemporal, que podría estar desarrollándose en él desde hace por lo menos una década y que ahora los efectos empiezan a ser mucho más evidentes.
Este tipo de demencia conocida como DFT, tiene implicaciones muy graves sobre la toma de decisiones, el comportamiento, la personalidad y el lenguaje.
Lo que creen los expertos es que la primera variante que está atacando a Trump es la conductual, la que se evidencia con cambios bruscos de conducta y personalidad, lo cual explicaría por qué sus insultos y ofensas repentinas a mujeres periodistas, por ejemplo. De aquí se puede pasar a una segunda variante, que es la del lenguaje, el cual se vuelve bastante básico, a veces incoherente y con problemas para hilvanar una frase completa, acudiendo siempre a muletillas que no significan nada, tal como le ocurrió recientemente en Davos.
Una persona que sufre demencia frontotemporal es el actor Bruce Willis, quien fue diagnosticado en 2023 y se encuentra actualmente postrado, con pérdida total de memoria y de habla. Esta condición es irreversible y no tiene cura.
Otros expertos aseguran que Trump muestra rasgos psicopáticos, un trastorno de la personalidad que se materializa en la carencia de remordimiento, el engaño, la manipulación, la ausencia de empatía y la impulsividad.
La condición mental de Trump seguirá deteriorándose y el mundo estará en peligro, pero especialmente Estados Unidos, donde sus ciudadanos son blanco de agresiones por parte de las autoridades, que tienen la orden de disparar, matar y protegerse con el velo presidencial de la impunidad.
La democracia estadounidense está en serio peligro. Hace pocos días Trump se preguntó «¿para qué se necesitan las elecciones de noviembre?». Y parece que la estrategia de sus asesores, todos de extremaderecha, es que el orden público del país se deteriore y se llegue a una especie de guerra civil interna, con lo cual las elecciones de medio término no se puedan realizar ante la declaratoria de un estado de emergencia interior, con Trump o sin Trump en el poder.
La realidad polìtica hoy en Estados Unidos es que Trump y su partido republicano van a perder en noviembre (si hay elecciones) las mayorías en ambas cámaras y los demócratas tendrían la oportunidad (la obligación) de destituirlo por incompetente. El mismo presidente lo ha expresado como una alerta a sus electores.




Ya se pronunciaron los Expresidentes Barak Obama y Bill Clinton la preocupación sobre el actual manejo de los Estados Unidos por parte de Donald Trump.Ha tenido aciertos y desaciertos en general en la conducción de EEUU.
Pero sus decisiones en política internacional y la política interna muchas de ellas en su primer año de gobierno han causado decepción en especial sus aliados.Ello es bastante peligroso máxime que está bajo la dirección del pais más poderoso del planeta.
Panorama bastante oscuro, ello unido a una política internacional muy agresiva, sin duda este año es decisivo.
El presidente Trump está sano en términos mentales. Lo que pasa es que sufre de estrés. En una entrevista a Fox dijo que la presión a la que hoy está sometido no la había experimentado desde la época de Waterloo.
Vaya vaya!!!.
Apenas me estoy enterando de que Trump fue protagonista de Waterloo (por allá a principios de los años mil ochocientos) lo que le generó mucho estrés. Interesante caso de longevidad. Algo se aprende cada día.