martes, abril 21, 2026

NO ESTAMOS AYUDANDO: POSIBLEMENTE ESTAMOS IMPONIENDO

OpiniónEspiritualidadNO ESTAMOS AYUDANDO: POSIBLEMENTE ESTAMOS IMPONIENDO

“Yo estoy hablando con ella, no con usted”.  

No fue grosero. Fue preciso.  

Y suficiente para dejar en evidencia algo que incomoda más de lo que parece:  no todos los que ayudamos estamos ayudando.  A veces estamos mandando.  

Una acuarela. Instrucciones simples.  

Un hombre diciendo que no podía.  

Y alguien más decidiendo que sí.  

“Es que tiene que hacerlo así”.  

Ahí dejó de ser ayuda.  

Porque cuando alguien necesita decirte cómo debes hacer algo que no pediste,  no te está acompañando.  

Te está corrigiendo la vida.  

Lo incómodo es que esto no pasa solo en una mesa de pintura.  

Pasa todos los días: en familias, trabajos, relaciones.  

Muchas veces estamos convencidos de que estamos siendo útiles,  

cuando en realidad estamos invadiendo.  

Y lo hacemos con total tranquilidad.  

Porque creemos que tenemos la razón.  

Pero la verdad es otra:  no siempre ayudamos por el otro.  

Muchas veces ayudamos para sentir que tenemos el control. Y no nos damos cuenta.

Eso no es liderazgo.  Es control.  

Y el control tiene una característica que casi nunca queremos aceptar:  

no necesita mala intención para hacer daño.  

Mi amigo no se estaba negando a pintar.  Se estaba negando a que decidieran por él.  Y eso, si lo miras bien, si te pasara, seguramente te incomodaría.  

Porque revela algo profundamente contradictorio:  pretender que alguien crezca, mientras le quitamos la posibilidad de decidir.  

Sí, al final pintó.  

Pero lo hizo cuando dejó de sentirse presionado.  

Cuando no tenía que defender su espacio para poder intentar.  

La próxima vez que quieras “ayudar” a alguien, tal vez valga la pena detenerse un segundo y preguntarse:  

¿esto es realmente por el otro…  

o es mi forma de no soltar?

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Vea nuestros otros contenidos