EL MOVIMIENTO TELÚRICO QUE NOS ESPERA

OpiniónEL MOVIMIENTO TELÚRICO QUE NOS ESPERA

Imaginen que después de un terremoto de 7,8 en la escala de Richter el Sistema Geodésico Colombiano nos advierta que las réplicas serán peores. ¡Pánico!

El panorama político de Colombia para los próximos cuatro años luce aterrador a tan solo cuatro días de la primera vuelta de las elecciones presidenciales. La campaña electoral ha sido permeada, capturada y manipulada por encuestas y sondeos mal hechos, amañados y malintencionados. Ha quedado al descubierto la vulnerabilidad del electorado que se mueve al vaivén de dichas encuestas y lejos de los discursos, los debates y las ideas.

Si tras las elecciones del domingo los finalistas son Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella asistiremos a un escenario demencial en el que los políticos tradicionales —me refiero a más de 200 congresistas— se verán en «calzas prietas» acorralados ante dos alternativas que no solo no les garantizan gobernabilidad, sino que amenazan su «statu quo». Cepeda trae en su bolsillo trasero una convocatoria a una asamblea nacional constituyente que implicará un cambio de Congreso y probablemente nuevas elecciones en busca de las mayorías que no tiene. Abelardo tampoco les brindará acceso al nuevo gobierno pues los considera el foco de la corrupción y fuente de todos los males. Los partidos políticos en su mayoría tendrán que hacerse los de la vista gorda y asistir como simples observadores a unas elecciones en las que su papel será casi ninguno y en las que pasarán desapercibidos. Algo inusual en esta Locombia. Quizás hasta se regalen a cualquier lado a cambio de nada. En mi condición de simple ciudadano creo que De la Espriella tendrá menos herramientas para conquistar los votos de Paloma Valencia, Sergio Fajardo y Claudia López, frente a un gobierno que ya ha demostrado ser capaz de cualquier cosa. En esas condiciones Cepeda la tendrá más fácil para ganar en la segunda vuelta, aunque nada es imposible si repasamos lo que pasó en Argentina con Milei. Los discursos contestatarios cautivan con fuerza inusitada a ciudadanos hastiados de la politiquería y la corrupción y los amigos del «Tigre» se aferran a esa posibilidad.

Si quienes pasan a segunda vuelta son Paloma y Cepeda el panorama será diferente. La clase política tradicional se alineará con la dama al igual que los votos de Abelardo. Las probabilidades de que el Pacto Histórico se mantenga en el poder serán mucho menores. No pretendo influir a nadie con mi opinión y menos sembrar miedos. Estoy seguro que la totalidad de mis lectores ya tienen su decisión tomada y que ninguno de ellos cambiará de opinión.

Cepeda y Abelardo, de ser presidentes, no tendrán mayorías en el Congreso y el trámite de reformas será de nuevo un camino tortuoso en el que se agudizarán los enfrentamientos entre el ejecutivo y el legislativo y las amenazas a la institucionalidad, riesgos que son el producto de la inmensa polarización en la que ha caído Colombia y que aún no sabemos dónde terminará.

La posibilidad de que Paloma y Abelardo sean los que vayan a la segunda vuelta es ninguna, razón por lo cual no la analizaré. Y menos factible es que en primera vuelta gane cualquiera de los demás candidatos que van en el tarjetón.

Las opciones son solo esas dos y nada más. Incluso la posibilidad de que no haya segunda vuelta es simplemente una utopía y el ilógico deseo de los militantes de uno u otro lado ¡¡Suerte Colombia con el próximo terremoto electoral!!

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Vea nuestros otros contenidos