LAS TRAMPAS LÓGICAS  O  FALACIAS

OpiniónLAS TRAMPAS LÓGICAS  O  FALACIAS

Preámbulo

Una falacia es un error de razonamiento que se comete al presentar un argumento que parece válido y convincente a simple vista, pero que lógicamente no lo es, ya que se trata de una estructura argumentativa defectuosa e implica incluso que si la conclusión final resulta ser verdadera por pura casualidad, el camino lógico utilizado para llegar a ella es incorrecto.

A diferencia de una simple mentira (que falsea la realidad de manera directa), la falacia opera en el terreno de la lógica y puede usarse de forma accidental por falta de rigor intelectual, o de manera deliberada con la intención de manipular y persuadir al oyente.

Primera Falacia: Falacia Ad Hominem

Una falacia ad hominem es un error de razonamiento donde se ataca a la persona que habla en vez de responder a su idea, lo cual implica, hacer quedar mal a la persona, destruyendo el argumento con la reputación, lo cual es una postura típica en cualquier tipo de escenario cuando la capacidad de diálogo es limitada y la fijación hacia el argumento es ninguna, llevando el debate a otros terrenos como son la ridiculización, la difamación o la invención de otro hilo conductor del mensaje emitido.

Los tres tipos principales de este tipo de falacia son:

  • Abusivo: Insultar de forma directa al rival.
  • Circunstancial: Decir que alguien defiende una idea solo por su propio interés.
  • «Tu quoque»: Acusar al otro de hipócrita o de hacer lo mismo («tú también»).

Un ejemplo ante este tipo de falacias en el campo de la política es el siguiente:

Candidato A: «Debemos subir los impuestos a los más ricos para mejorar los hospitales públicos del país».

Candidato B: «No podemos creerle a usted sobre salud pública, si usted se divorció dos veces y maneja muy mal su dinero».

¿Por qué es una Falacia?

Ataque personal: El Candidato B juzga la vida privada y los errores del Candidato A.

Falta de lógica: Los problemas personales del Candidato A no demuestran si la propuesta de subir impuestos es buena o mala para los hospitales.

Desviación: Se busca distraer al público atacando a la persona para evitar hablar del tema real.

Ante este tipo de falacias el antídoto o “la criptonita” es la siguiente réplica: ¿Eso qué dices refuta el argumento o me ataca a mí?

Segunda Falacia: Falso dilema o falsa dicotomía

La falacia del falso dilema, también conocida como falsa dicotomía, es un error de razonamiento que ocurre cuando se presentan únicamente dos opciones como las únicas soluciones posibles ante una situación, ocultando de forma deliberada o accidental un espectro completo de alternativas válidas, siendo una técnica que reduce artificialmente un problema complejo a una visión extrema de «blanco o negro», forzando al interlocutor a alinearse con una de las dos posturas (usualmente la que beneficia al orador).

El falso dilema o la falsa dicotomía presentan las siguientes características:

  • Reducción artificial: Transforma un escenario con múltiples matices en una simple elección binaria.
  • Polarización: Suele mostrar un extremo muy positivo y deseable frente a otro sumamente negativo o catastrófico.
  • Uso estratégico: Es una herramienta habitual en la oratoria política, la publicidad y las discusiones cotidianas para presionar y manipular decisiones

Este tipo de polarización se puede presentar de varias maneras:

  • Estás con nosotros, o estás contra nosotros». (Se ignora la neutralidad o el apoyo parcial).
  • «Si no aprueban esta ley de seguridad, la sociedad se sumirá en el caos». (Se omiten reformas alternativas).
  • «O estudias una carrera universitaria o fracasarás en la vida». (Existen múltiples formas exitosas de desarrollo profesional).

Este tipo de falacia en el campo de la política se puede presentar de la siguiente manera:

«O estás con nosotros, o estás con los terroristas.»: Utilizada históricamente en contextos de guerra, cancelando la  opción de ser neutral, de criticar los métodos de un gobierno o de buscar soluciones diplomáticas, sentenciando de una manera disimulada del emisor hacia el receptor la verdadera declaración de guerra ante la negativa o contra argumentación de la propuesta emitida.

«Si no aprobamos este recorte de impuestos, la economía se destruirá por completo.”: Ignora que existen decenas de reformas económicas intermedias, como ajustar subsidios, renegociar deudas o combatir la evasión fiscal.

Este tipo de falacias lleva al ser humano a escenarios totalmente opuestos como son la vida o la muerte, huir o quedarse, atacar o escapar, en fin, este tipo de falacias necesita un escenario cargado de estrés, presión o fatiga el pensamiento binario o dicotómico domina porque aparentemente es el más fácil desde la pronta respuesta a la problemática emitida.

Ante este tipo de falacias el antídoto o “la criptonita” es la siguiente réplica: ¿Cuáles son las otras alternativas?

Tercera Falacia: Post hoc ergo prompter hoc

La falacia post hoc ergo prompter hoc es un error lógico que consiste en asumir que un evento es la causa de otro simplemente porque ocurrió antes. Su nombre es una locución latina que se traduce literalmente como «después de esto, por lo tanto, a causa de esto».

Este error ocurre porque nuestro cerebro tiende de forma natural a buscar patrones y simplificar la realidad. Sin embargo, la mera sucesión temporal entre dos hechos no es suficiente para demostrar una relación de causa y efecto.

Este tipo de falacia tiene las siguientes presentaciones:

  • Superstición: Un atleta se pone sus «calcetines de la suerte», gana el partido y concluye que los calcetines causaron la victoria.
  • Medicina alternativa: Una persona se resfría, toma un té de hierbas y se cura a los tres días. Asume que el té la curó, ignorando el proceso natural de recuperación de su propio sistema inmunológico.
  • Política y Economía: Un nuevo alcalde asume el cargo y al mes siguiente cae la delincuencia en la ciudad. Los ciudadanos afirman que la caída se debe al alcalde, sin analizar factores económicos o sociales previos.

Estructura del argumento falaz

  1. Ocurre el Evento A.
  2. A continuación, ocurre el Evento B.
  3. Por lo tanto, el Evento A causó el Evento B.

¿Cómo rebatirla o evitarla?

  • Exige evidencia empírica: Solicita pruebas de que existe un mecanismo real que conecte ambos eventos, más allá del orden en el tiempo.
  • Busca explicaciones alternativas: Evalúa si el segundo evento pudo ocurrir por azar, por una tercera causa oculta o por una tendencia natural del entorno.

Recuerda la regla de oro: La correlación o la secuencia temporal no implican causalidad

En el campo de la política se presenta de varias maneras tales como:

  • Indicadores económicos inmediatos: Un nuevo alcalde asume el poder en enero. En febrero, la inflación baja. El alcalde se atribuye el mérito, ocultando que la inflación bajó por ciclos macroeconómicos globales independientes de su gestión.
  • Tasas de criminalidad: Un gobierno implementa una ley menor de tránsito. Meses después, los homicidios disminuyen. El partido oficialista asegura que su ley de tránsito redujo la violencia general.
  • Crisis internacionales: Un país vecino sufre una devaluación monetaria justo después de que la oposición local gana las elecciones legislativas. El gobierno culpa a la oposición de desestabilizar la región.

Este tipo de falacias es efectiva en la política por los siguientes componentes:

  • Simplicidad: El cerebro humano busca patrones narrativos sencillos en lugar de explicaciones técnicas complejas.
  • Oportunismo: Permite a los políticos reclamar logros que no les pertenecen o culpar a rivales de problemas heredados.
  • Sesgo de confirmación: Los votantes aceptan la relación falsa si esta beneficia al partido que ya apoyan.

Ante este tipo de falacias el antídoto o “la criptonita” es la siguiente réplica: ¿Podía haber ocurrido B sin la presencia de A? , teniendo presente que la correlación o la secuencia temporal no implican causalidad

Cuarta Falacia: Falacia ad baculum o apelación a la fuerza y las Falsas Promesas

La falacia ad baculum (o apelación a la fuerza) es un error de razonamiento que consiste en usar el miedo, la amenaza o la coacción para obligar a alguien a aceptar una conclusión, en lugar de usar la lógica y las razones, mientras que las falsas promesas venden ilusiones inviables e imposibles de lograrse a partir de un discurso maquillado de viabilidad para captar votantes que las aprueben.

El término en latín significa literalmente «al bastón» o «al garrote», haciendo referencia al uso del poder físico, institucional, laboral o psicológico para imponer una conclusión.

Para este tipo de falacia se tienen los siguientes:

  1. Falacia Ad Baculum (Apelación a la fuerza)

Esta falacia ocurre cuando un político usa el miedo, la fuerza o la amenaza en lugar de argumentos lógicos para ganar aceptación.

Ejemplo: Un candidato presidencial dice en un debate: «Si el partido de la oposición gana estas elecciones, el caos se apoderará de las calles, las empresas cerrarán y nuestro país caerá en una guerra civil total. Votar por ellos es destruir su propio futuro».

¿Por qué es una falacia?  No demuestra con datos económicos o sociales por qué el programa del rival es malo. Solo manipula las emociones del votante usando el miedo a una catástrofe como único argumento para ganar votos.

2. Falsas Promesas (Populismo o Demagogia)

Ocurre cuando un político ofrece soluciones mágicas, desproporcionadas o inviables para problemas complejos, sabiendo que no podrá cumplirlas, solo para ganar apoyo popular.

  • Ejemplo: Durante una crisis económica, un candidato al congreso promete: «Si votan por mí, firmaré una ley para eliminar todos los impuestos del país a partir del próximo mes y, al mismo tiempo, duplicaré el sueldo de todos los trabajadores públicos y triplicaré las pensiones».
  • ¿Por qué es una falsa promesa? Económicamente es una contradicción inviable. Si eliminas los impuestos (los ingresos del Estado), es imposible duplicar o triplicar el gasto público. Se aprovecha de la necesidad de la gente con una propuesta irreal.

Colofón

La ciudadanía debe conocer las falacias en la política para evitar la manipulación, exigir debates basados en la razón y tomar decisiones electorales informadas, ya que el  conocimiento con criterio de estos errores lógicos protege a la sociedad frente a discursos engañosos.

Dando amplitud al párrafo anterior, el conocimiento de las falacias permite:

  • Detectar el engaño: Permite identificar cuando un político usa argumentos falsos o trampas mentales para convencer sin pruebas reales.
  • Evitar la manipulación emocional: Ayuda a separar los datos reales de los ataques personales o la pena fingida que buscan desviar la atención de los problemas importantes.
  • Mejorar la democracia: Fomenta votantes más críticos que exigen soluciones reales en lugar de promesas vacías o palabras confusas.

El fomento del pensamiento crítico como aquella postura en la cual se llevan a cabo esas pausas inteligentes cuando el debate o discurso lo amerita es fundamental en cualquier escenario de convergencia para la toma de decisiones porque se construye desde la información sustentada, verídica y viable, en aras de evitar “que los vende humos, los personajes apocalípticos, los binarios  o los Harry Potter “hagan de las suyas gracias a la falta de preparación del colectivo.

La desinformación voluntaria debe ser el proyecto de vida a erradicar de la existencia de las personas porque esta postura es el cimiento de los trúhanes y mentirosos.

Mención para el lector

Este texto no pretende ser un producto acabado o el final del camino.  Es una invitación a la reflexión y el debate para la construcción colectiva ya que en “El Opinadero” cada lector es también un autor.

A partir  de lo mencionado:

¿Por qué la ciudadanía está en el deber de identificar, conocer y contrarrestar las diferentes falacias en la toma de decisiones?

6 COMENTARIOS

  1. Hola apreciado amigo Isdaen: muy bueno reciclar esas reglas de la lógica y de la comunicación humana; me hace ud caer en cuenta que con astucia y malignidad todas las falacias se manejan en política en Colombia, sin ningún rubor se contraargumenta a propuestas con ataques personales , ruines y bajos, no para criticar sus propuestas sino para denigrar del otro y exponer su vida privada. Pienso que la derecha colombiana y el abelardismo manejaron todo ese arsenal de bajezas y un pueblo ignorante , arribista, deslumbrado y chismoso, y ansioso de imitar esos modelos de vida narco y sus excesos, votó por el engendro que eligió Trump para que entregue la soberanía nacional. La responsabilidad moral es de esos electores, cuando el títere yanqui arrase con nuestra patria por órdenas de su amo¿ Tendrán la valentía de asumir su responsabilidad y oponerse a esa situación y asumirla ?

  2. Muy acertado y oportuno su ensayo Isdaén, y muy pedagógico. Muchas gracias, de mucha utilidad para los actuales momentos de nuestro país!

  3. Doña Consuelo muchas gracias por su comentario.

    Es hora de abrir los ojos y ser más exigentes con la información.

    Feliz día Doña Consuelo.

  4. Buen día. Saludos Danilo.

    Totalmente de acuerdo. Los frenos morales actualmente son » cero al cociente», práctica que se ha naturalizado con una consecuencia muy seria y es el triunfo inicial de la mentira sobre la verdad o muchas veces el triunfo definitivo. Anteriormente se tenía que demostrar la mentira, pero actualmente es todo lo contrario.

    Las falacias son falsos maquillajes que embellecen la lo erróneo y equivocado con argumentos sofisticados o pura «verborrea», lo que complejiza la realidad actual, llevando al colectivo al rebaño.

    Feliz día Danilo y muchas gracias por el comentario.

  5. Alguien tenía que tener estas explicaciones a mis dudas.
    Gracias.
    ¿Por qué a veces me exige alguien que diga si o no usando en mi cabeza fluyen múltiples alternativas o variables? Y lo curioso es que usted reclama para argumentar sus alternativas y le cierran esa opción.

    Descubrí que alguien siempre ganaba en una discusión y se vanagloriaba de dejar al oponente callado. Descubrí que era porque lo desestimulaba como persona y traía comparaciones familiares para hacerlo se tie mal emocionalmente y lo lograba, y lo logra. Yo entendí que cuando se trata de ganar y de quitarse a alguien de encima, listo, lo ridiculiza y hasta es válido porque es un arma que le dará el triunfo. Pero, en el planteamiento lógico de la falacia sí es un error porque no responde con argumentos sino con distracciones al tema central de discusión.

    Las demás falacias mencionadas en el ambiente político o politiqueros sí que han sido efectivas y aunque uno se considere reflexivo o de pensamiento crítico es susceptible de ser víctima de ellas, a veces por ‘instinto de supervivencia’ en boga por estos recientes días.
    Gracias al autor.
    Nota muy personal: En las doctrinas religiosas he encontrado falacias porque no se ajustan a mi análisis razonado.
    Considero que pienso distinto a muchas ideas religiosas, sin ser ateo porque reconozco una procedencia, pero no cómo me la han inculcado y protesto de ello.
    ¿El autor podrá dedicarle algo a ese asunto o está vedado en ese contexto? Gracias

  6. Buen día Don Gerardo. Gran comentario.

    Cuando se conoce la trampa ya deja de funcionar. Esa manera de engañar a las personas ha sido desde siempre pero la idea con este escrito es darle al lector información acerca del modo superandi de cada una de ellas y la manera de enfrentarla para neutralizarla.

    Feliz día

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Vea nuestros otros contenidos