Soy la mitad que me faltaba,
lo que buscaba
con ansiedad e ilusión.
Soy el fracaso de lo aprendido
y la gloria de mis heridas;
soy el eco del olvido
y la virtud de lo arriesgado.
Soy la claridad
ante la duda,
el valor
de mi cobardía.
Soy la que elige el amor
ante la falta de respeto,
la que huye
sin temor a perder vínculos.
Soy la que piensa y siente,
la que renació de las cenizas.
Soy los retazos viejos
de todas las versiones
que fui.
Soy la felicidad de mi tristeza,
el logro de mis derrotas,
la que se encontró.
Soy la calma,
la coherencia,
la pasión.
Soy el encanto,
la realidad y la luz.
Soy presencia,
resiliencia.
Soy el amor,
la soberanía,
la poesía,
la música,
la sonrisa;
soy toda yo.


