Por MARIA ELENA MURILLO CARDENAS
El terremoto del pasado 10 de agosto no solo sacudió la tierra; dinamitó la estructura misma de nuestras vidas. Para muchos, las grietas no se quedaron únicamente en los muros de ladrillo o en las tapias rajadas: atravesaron directo el alma. Sin embargo, en medio del caos, la frase recurrente que escuchamos a diario intenta consolar con una ligereza que lastima: «Ánimo, lo importante es que están vivos».
Quienes pronuncian esa frase lo hacen, quizás, con la mejor intención. Pero para los adultos mayores, esas palabras nos resuenan vacías y minimizan un dolor inmenso. No es ingratitud con la vida; es que a nuestra edad, una casa jamás ha sido un simple espacio inmobiliario., contiene toda nuestra vida….¡
Una casa habitada durante décadas es un archivo vivo. En esas paredes que colapsaron o que hoy amenazan con caerse, habitaba nuestro pasado.
Ahí estaban las fotos de los padres que ya se fueron, las risas de los hijos que crecieron, el esfuerzo de años de trabajo, con la que se consiguió cada rincón. Para algunos costó un sacrificio monumental; para otros no tanto, pero el valor jamás estuvo en el precio, sino en el amor depositado en cada objeto, en cada pared, en cada fotografía.
Al perder la vivienda, no solo perdimos un techo. Estamos perdiendo una parte fundamental de nuestra propia identidad, de nuestra historia y de lo que fuimos. Nos están arrestando el pasado de un solo golpe.
Decirle a una persona madura que se consuele solo porque respira es ignorar una realidad fundamental: para nosotros, reconstruir el futuro no es un camino llano. A cierta altura de la vida, el futuro es más corto y el pasado está mucho más presente que el mañana. Recomenzar de cero cuando las fuerzas físicas escasean y el tiempo apura no es una aventura; es una montaña empinada y dolorosa.
No necesitamos consuelos bienintencionados que invaliden nuestro duelo. Necesitamos que se comprenda la dimensión de esta pérdida. Perder la memoria física de la vida duele, y mucho. Empatizar con quienes hoy sufrimos este abismo implica acompañar en silencio, validar la tristeza y entender que, aunque tengamos vida, una parte de nosotros se quedó entre los escombros. Y esa parte también merece ser llorada.
MARIA ELENA MURILLO CARDENAS



Que contenido tan profundo,eso es exactamente lo que está sintiendo cada uno de los que nos vimos afectados por el terremoto.
Excelente artículo. Me uno a todas tus frases. Además, muy hermosamente redactado, un abrazo
Hola María
Tienes toda la razón. La mayoría perdimos un pasado representado en múltiples recuerdos y añoranzas imposibles de reconstruir
Estrecho abrazo
Extraordinaria reflexión, muy sentida y muy cierta.
Felicitaciones Maria.
Me llegó al corazón ❤️
Excelente manera de expresar el sentir de una generación que por ser y sentir diferente a las actuales no es menos valiosa .
María, no pudiste plasmar de mejor manera el sentir de la mayoría de las personas que han perdido no solo sus pertenencias sino sus más preciados recuerdos físicos. Hermoso artículo. felicitaciones!!
Excelente reflexión apreciada amiga.. sin palabras para hacer más consideraciones.. un abrazote!!
Morena los seres humanos ,vivimos de recuerdos y etapas superadas .
El empezar una aventura de reubicación,o cambiar, La vida que teníamos,nos debilita emocionalmente ,llevándonos a preguntar para qué?
Solo quienes lo hemos vivido, tenemos la autoridad moral para expresar lo que en verdad se siente. Es el arraigo de años de historia y vivencias buenas y malas. Es la añoranza de cada persona que dejó huella en nuestras vidas y en nuestro hogar. La casa se construye, pero el hogar no. Los rescatistas si que lo sabemos
Una realidad total. Cada pequeño espacio , tiene memorias , de momentos vividos , y cada ser humano una de ellas ; sin pensar , a veces no calculamos la dimensión de la pérdida. En empatía y solidaridad por quienes perdieron algo o todo . Dios les conceda fortaleza y pronta recuperación.Un fuerte abrazo.🤗 🙏😘
Amiga querida que cantidad de sentimientos conlleva tu escrito. Ninguna palabra es suficiente para cubrir tanto dolor ante esta perdida, momentos de incertidumbre y sosobra. Te quiero mucho. Y lo siento tanto.
Muri , tu artículo me llegó al corazón , el sismo nos dejó empezando una nueva etapa en nuestras vidas . En lo que será en unos años una nueva ciudad.
Hermosa reflexión muy sentido mensaje para el alma gracias Dios la bendiga 🙏
Así es Maria E
Se van los recuerdos , que son imposibles de recuperar.
Tienes toda la razón es muy triste perder todo, un abrazo inmenso , mucha fuerza y valentía para salir adelante 🥰🥰😘😘