MAÑANA

Hoy sabemos que pasó ayer; mas no sabemos qué pasará mañana.

La ciudad despierta de un sueño melancólico y triste. Hoy estamos viviendo tiempos de angustia y dolor, pero llegará un nuevo día, floreciente, lleno de luz que iluminará nuevos amaneceres, colmado de cantos gloriosos con mensajes de esperanzas.

Las maravillas de la vida nos permiten acariciar las noches, que con sus estrellas iluminan el firmamento de nuestras vidas, y la querida y emprendedora “Perla fulgurante”, ya empieza a brillar mostrándonos nuevos horizontes y nuevos caminos.

Siempre se ha dicho que una “Ciudad que emerge de las ruinas, es una ciudad fuerte, imperiosa ante la faz del mundo, capaz de alcanzar los más nobles y atractivos ideales “. Esa es Pereira.

Esta Pereira grande y pujante llena de gente buena, en actitud serena y reflexiva marcha confiada en pos de su pronta recuperación y a fe que más tarde que nunca el sol brillará en sus campos, ríos y montañas y nos permitirá ver la Villa reluciente de alegría.

Poco a poco, paso a paso nuestra querida capital se va recuperando de la hecatombe; desde luego que para volver hacer como antes, con sus atractivas edificaciones, sus grandes centros comerciales, las calles pobladas de vehículos, los andenes con sus vendedores estacionarios, e informales, el movimiento continuo de la gente, las iglesias que invitan a la oración. Es verdad, nos demoraremos un buen tiempo. Pero Reviviremos nuevamente.

Ya se viene ejecutando la remoción de los escombros de las edificaciones caídas, otros esperan el turno para su demolición. La reconstrucción de las viviendas e infraestructuras, la dinámica de la economía, la potencialización del turismo, la generación de empleo, la continuación del Plan de Desarrollo, tienen que ser acciones que se ejecutan sin límites de ninguna especie.

Hoy, sombras de tristeza embargan el corazón de quienes todo lo perdieron; lo material se recupera, pero la perdida de seres queridos queda como una huella triste, tatuada en lo más profundo de nuestras vidas, como un recuerdo perenne e inmutable.

Con el empuje arrollador del gobierno nacional y el trabajo articulado de las autoridades departamentales y municipales, seguiremos soñando con lo grande y con lo noble. Continuaremos respirando vida, con la fe y la ilusión de un mejor mejor Mañana.

 Treinta días después. Para todos un abrazo

Luis Alberto Martinez

LAM[U1] .


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