El padre Javier Giraldo Moreno (1944-2026), fue un sacerdote católico jesuita colombiano, defensor de los derechos humanos e investigador. Licenciado en filosofía y magister en Teología de la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá. En la Universidad de París se especializó en análisis regional y equipamiento del espacio. Ofició como cura de barrio en Bogotá, donde se interesó en la defensa de los derechos humanos. Fue amigo personal del cura Camilo Torres, con el que compartía sus experiencias en los sectores marginados; trabajó como investigador en el Centro de Investigación y Educación Popular (CINEP).
Como escritor e investigador, escribió varios ensayos y libros:
- La reivindicación urbana (1987)
- Búsqueda de verdad y justicia: seis experiencias en posconflicto (2004)
- Derechos humanos y cristianismo: Trasfondo de un conflicto
- Fusil o toga
En 1988, funda la Comisión Inter Congregacional de Justicia y Paz, integrada por 45 congregaciones religiosas católicas. Secretario para América Latina del Tribunal Permanente de los Pueblos. Por sus posiciones sobre la defensa de los derechos humanos, fue amenazado, exiliándose en Estados Unidos y Holanda. Miembro de la Comisión Histórica sobre el origen del conflicto y sus víctimas (CHCV). Participó en la mesa de conversaciones de La Habana sobre la paz en Colombia. En 1997 recibió el premio John Humphrey a la libertad. En 2004 recibió el premio Juan Bandrés a la defensa de los derechos humanos de asilo, otorgado por la comisión española de ayuda al refugiado.
El país no solo perdió un gran sacerdote católico, sino un humanista con gran vocación de servicio por los sectores más vulnerables. Perdió un académico, un gran defensor de la paz y un demócrata.
Hoy cuando la religión católica se confunde con las demás religiones cristianas y el judaísmo, que irrumpen en el escenario político del país, como los redentores, pacificadores y salvadores de la patria y de las almas, cuánta falta nos hace un sacerdote de las calidades y cualidades del padre Javier Giraldo, icono de la ética y el humanismo en Colombia. El sacerdote Jesuita Jonathan Marín, escribió: “Tu legado permanecerá como una huella imborrable en esta historia herida. Tu compromiso es una exigencia para los que seguimos aquí; la certeza, de que no hay seguimiento auténtico de Jesús sin compromiso con los que sufren”
El expresidente Samper se refirió así: “Hay hombres buenos y malos y otros son hombres, símbolos por sus convicciones y las causas por las cuales luchan. El padre Javier Giraldo era uno de estos últimos. Murió buscando la paz, la convivencia y la igualdad social”.
La comunidad jesuita se expresó: “Confiados en la promesa de la resurrección, anunciamos con tristeza el fallecimiento del padre Javier Giraldo Moreno, quien partió a la casa del Padre”.
Como homenaje al padre Giraldo transcribo el poema de Bertold Brecht (1895-1956): “Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años, y son muy buenos. Pero hay otros que luchan toda la vida: esos son los imprescindibles”. Gracias, padre Giraldo por todos sus aportes a la paz.
JAIRO ARANGO GAVIRIA
Septiembre 2026


