ARRANCÓ EL FONDO MILAGRO

OpiniónARRANCÓ EL FONDO MILAGRO

Tras dos meses de sucedida la pavorosa tragedia del terremoto, por fin arranca el Fondo Milagro, iniciativa anunciada por el presidente De la Espriella el 12 de agosto, como el mecanismo capaz de canalizar los recursos para reconstruir las viviendas, hospitales, escuelas, aeropuertos, vías y toda la infraestructura, duramente afectada por el violento sismo. Aunque el Fondo fue anunciado desde agosto, su creación jurídica se produjo casi un mes después, mediante el Decreto 1379 del 9 de septiembre de 2026. Establecido con un patrimonio autónomo e inembargable, administrado bajo un contrato de fiducia suscrito por el Ministerio de Hacienda con la Fiduciaria Colombiana de Comercio (Fiducoldex), después de avaluar las tres fiduciarias públicas existentes en el país; Fiducoldex, Fiduprevisora y Fiduagraria. El contrato no tiene fecha de terminación ni un valor total definido, lo que significa que el costo total estará sujeto al tiempo de operación. El dinero allí depositado se manejará de manera independiente de las cuentas del Ministerio y de la misma fiduciaria, iniciándose con un billón de pesos, previendo el Gobierno contratar otros 2.7 billones cuyos recursos permanecerán bajo la responsabilidad del ministro de Hacienda y solo serán girados a quien prestó el servicio o entregó a satisfacción la obra. La Contraloría General de la República se prepara para seguirle el rastro al dinero que se destine a atender y reconstruir las zonas afectadas por el terremoto en los 16 departamentos, sin importar de dónde provenga, sea del presupuesto nacional o de los presupuestos de los departamentos y municipios, de las donaciones nacionales y extranjeras o de los préstamos que tome el Estado dentro o fuera del país, pidiendo cuenta sobre cada peso y abriendo la puerta a la ciudadanía para que participe en la vigilancia a través de sus canales de denuncia. Con corte al 28 de septiembre, el balance oficial reporta 335 personas fallecidas, 4.516 heridas y 105 desaparecidas. La catástrofe alcanzó a más de 486.917 personas en 497 municipios del país, con un reporte de 36.478 viviendas destruidas, 206.931 averiadas y 169 edificios colapsados. Sin duda alguna, esta es la catástrofe natural más grande en la historia moderna de Colombia, después de la avalancha de Armero el 13 de noviembre de 1985. En lo concerniente a Pereira, una vez más recalcamos la imperiosa necesidad de atender los estudios existentes sobre qué tipo de edificaciones deben permitirse en el centro de la ciudad, no autorizando la construcción sobre los rellenos antrópicos, que son mezclas de tierra y escombros, realizados por la actividad humana, sin control técnico o compactación reglamentaria, y destinando éstos amplios terrenos a un moderno parque lineal para la sana recreación de los pereiranos. Cerritos y Condina, son los terrenos indicados para la Pereira moderna, requiriendo nuevas vías de acceso. En una ciudad eminentemente politizada como la nuestra, el Fondo Milagro debe estar a años luz de la clase política, no permitiéndose, ni siquiera, la presencia de la Gestora Social del municipio en una cualquiera de las actividades del Fondo, como sana medida de independencia política. Que la ciudadanía conozca con certeza del manejo de esos sagrados dineros; de dónde salieron, para qué se destinaron, qué funcionario autorizó el gasto, qué contratos se han firmado y quién los supervisó, quienes han recibido ayudas y cuánto avanzan las obras frente a lo pagado. Solo así, cumpliremos lo propuesto.

Alberto Zuluaga Trujillo.                                                      Alzutru45@hotmail.com

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