En una India impostada
– la de crónicas hechizas –
sobre su costa Caribe,
de ciénaga y de manglar,
surgió un tigre impostado,
un magnífico ejemplar.
Se decía que era fino,
porcelana de repisa
con uñas de zarigüeya,
de costra en el cabezal,
y una empinada cola,
un auténtico rockstar.
Que cayó de un algarrobo,
con una corbata lisa,
dicen, cuentan y comentan:
incómodo de mirar,
nuestro ostentoso tigre
de ciénaga y de manglar.
Muy trigrillo todavía,
amante de las divisas,
se hizo un curso de abogado
lejos en la capital
y logró su primer hito:
un dólar por un solar.
De quien siguió su camino
esquivo de la pesquisa
supe que se alió con otros
del Asia meriodional
y fundó junto a leones
y elefantes su jornal
Luego por economía
hizo su empresa remisa
y cumplió el deseo de muchos
de ganar sin trabajar
haciendo la milenaria
defensa de un criminal
Desde entonces no le vieron
más que en algunas cornisas
luciendo gafas redondas,
sombrero, botas y frac
y entonando melodías
con acento gutural.



Buen día Don Jesús. Gran escrito.
Un mensaje para pensar e hilar con la realidad.
Feliz día.
Señor don Isdaén. Le saludo y agradezco su lectura de esta pretenciosa chanza.
Feliz día.
Un acertado poema alegórico, ojala muchos lo leyeran y entendieran.
Saludos, compadre.
¿Podrá llegar esta encriptación a los ojos vendados en unos cuantos?
Gracias por leer. Un fuerte abrazo.
Yola Jesús Albeiro: felicitaciones, magnifica descripción fel cafre que los colombianos zombis eligieron
Mil saludos y bendiciones.
Amigo don Danilo: gracias por tu lectura compañera y por la generosidad en tus palabras. Saludos y abrazos.