“Cada niño en Gaza debería de morir de hambre. Hay que aprender lo que nos dice la Torah sobre AMALEK: no debemos dejar ni rastro de ellos; esto es estúpido puede tener empatía por niños que serían terroristas. Espero que mueran de hambre,”
Ben Gvir.
Después de que Israel elevara el genocidio en Gaza a su máxima expresión y declarara públicamente a través de sus dirigentes que la solución del pueblo palestino en Gaza es su exterminio gradual tal como lo manifestó Ben Gvir: “deberíamos matar entre 30 y 40 personas cada noche. No solo a quienes representan una amenaza; hay personas allí que no merecen vivir. No deberían sobrevivir. Ni siquiera son personas”, la Corte Internacional de Justicia declaró: “Con un fallo de emergencia, el tribunal también dispone la apertura del cruce de Rafah para la entrada ininterrumpida de ayuda humanitaria a gran escala”. La Corte Internacional ordenó a Israel que detenga su ofensiva militar contra Rafah y que abra el cruce entre Gaza y Egipto.
El presidente de la Corte, Nawaf Salam, indicó que Israel debe aplicar el principio de conformidad con sus obligaciones en virtud de la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio. Fue Sudáfrica quien presentó ante la Corte Internacional de Justicia la acusación de genocidio contra Israel por su proceder en la Franja de Gaza. Egipto, Turquía, Nicaragua y Colombia apoyaron la iniciativa presentada por Sudáfrica.
Anteriormente, la Corte Penal Internacional emitió una orden de captura contra Netanyahu, primer ministro de Israel, por el delito de genocidio al interior de la Franja de Gaza, esta orden de captura emitida por la CPI contra Netanyahu se da en un contexto donde Israel ha dado muerte a más de 70.000 palestinos, entre ellos más de 25.000 niños. Para este genocidio el ejército de Israel utilizó 25.000 toneladas de explosivos (dos bombas nucleares), bombas lanzadas sin objetivos definidos (donde caigan), para arrasar a toda la población.
Resulta paradójico que mientras la Corte Internacional de Justicia emiten fallos en contra de Israel por los genocidios de palestinos en Gaza; Estados Unidos reaccionó con: “sanciones económicas y congelamiento de activos a la presidenta de la CPI, Tomoko Akane, y a fiscales o jueces involucrados en las investigaciones contra funcionarios de Israel”.
A pesar de los fallos de la Corte Internacional de Justicia y de la CPI contra Israel y su primer ministro Netanyahu, en la medida en que Israel ataca en el apoyo de Estados Unidos, la escalada de violencia y muerte contra los palestinos no va a disminuir ni mucho menos se va a detener. Israel quiere el territorio de Gaza libre de palestinos, y Estados Unidos ve este la franja de Gaza como el mejor campo de golf y nuevo al Mediterráneo sin palestinos. Prácticamente ya casi en nadie recuerda que, en 1946, los judíos llegaron a Gaza productos de los campos de concentración nazis, y en ese entonces fueron huéspedes del pueblo palestino. La bomba en que llegan esta ola de judíos a Gaza, tenía el siguiente letrero: “los alemanes destruyeron nuestra familia y hogares. Por favor no destruyan nuestros esfuerzos”. Quien diría que los judíos y nietos de los refugiados terminaron arrasando y destruyendo las familias y hogares de quienes los acogieron. Mejor dicho, los judíos pasaron de: víctimas a victimarios.
Toda la ONU levantó en alto el fuego en Gaza, con la excepción de un solo país: Estados Unidos.


