Transcribo a continuación sendos mensajes que he dirigido a un medio de comunicación y al director de su noticiero nacional, a raíz del malintencionado paradigma de un hecho plenamente desmentido.
Hago pública esta observación porque ya todos los medios propagados están empeñados en presentar nimiedades con marcada aprensión con el propósito de maximizar los errores del Gobierno y de minimizar sus logros.
Con esta prueba reina quiero desenmascarar el odio gratuito y la animadversión, orquestada por la gran prensa, contra el Presidente de La Republica.
Lamentablemente así son las prácticas malsanas de la oposición en Colombia: insinuar, prejuzgar, presumir.
Saquen sus propias conclusiones.
Santiago de Cali, martes 4 de noviembre de 2025
Señor
Juan Roberto Vargas Vera
juanrobertovargas@caracoltv.com.co
Director Nacional de Noticias Caracol
Caracol Televisión
Bogotá, D. C.
Cordial saludo:
Le escribo para expresar mi preocupación por una afirmación inexacta hecha por usted durante la emisión central de Noticias Caracol de las 7:00 p. m., en una entrevista alusiva a la Toma del Palacio de Justicia.
Usted formuló al presidente de La Corte Suprema de Justicia, magistrado doctor Octavio Augusto Tejeiro, la siguiente pregunta sesgada y con la inocultable intención de involucrar al presidente Petro en los hechos:
“¿Qué espera que les diga en este aniversario XL del holocausto del Palacio de Justicia el presidente de la República Gustavo Petro, que hizo parte del grupo guerrillero que hizo la toma?”.
Esa formulación es rotundamente falsa: Gustavo Petro, aunque militante del M-19 en 1985, no participó en la toma del palacio. Está bastante documentado que fue capturado el 25 de octubre de 1985, y que permanecía detenido en una guarnición militar durante los días del asalto (6 y 7 de noviembre). Esa cronología ha sido verificada y confirmada por registros judiciales, notas de prensa de la época y verificaciones recientes de medios como AFP Factual.
En un país donde la memoria histórica se disputa a diario, este tipo de afirmaciones –sobre todo cuando provienen del director de un noticiero nacional– contribuyen a distorsionar los hechos y a reforzar narrativas políticas sesgadas. Tal “desliz” no se puede ver como un simple error: es parte de un clima mediático hostil hacia el actual presidente y hacia el proceso de cambio que él lidera.
Por respeto a la verdad y a la audiencia, considero pertinente una aclaración pública o una rectificación que restablezca la veracidad histórica y reafirme el compromiso ético del periodismo colombiano con los hechos comprobados.
Atentamente,
Óscar Gil
c. de c. 6088576
Santiago de Cali, martes 4 de noviembre de 2025
Señores
Caracol Televisión
contacto@noticiascaracol.com.co
Bogotá, D. C.
Cordial saludo:
Durante la emisión central de su noticiero nacional (7:00 p. m.), el director Juan Roberto Vargas Vera –sesgadamente y con la inocultable intención de involucrar al presidente Petro en los hechos– le formuló al presidente de La Corte Suprema de Justicia, magistrado doctor Octavio Augusto Tejeiro, la siguiente pregunta:
“¿Qué espera que les diga en este aniversario XL del holocausto del Palacio de Justicia el presidente de la República Gustavo Petro, que hizo parte del grupo guerrillero que hizo la toma?”.
Esa pregunta contiene una afirmación rotundamente falsa: la tal participación nunca existió. Está plenamente demostrado que Gustavo Petro fue capturado el 25 de octubre de 1985, y que el día de los hechos se hallaba detenido en una guarnición militar durante el ataque (6 y 7 de noviembre).
Diversas fuentes –entre ellas AFP Factual– han desmentido tal falsedad.
Tratar como cierta una mentira de ese calibre es una tremenda falta de rigor periodístico que contribuye a alimentar la desinformación y el sesgo político en un momento de alta polarización.
Por la relevancia de quien la formula y la influencia del medio, considero necesaria una rectificación pública que restablezca la verdad de los hechos y preserve la credibilidad informativa de Noticias Caracol.
Atentamente,
Óscar Gil
c. de c. 6088576
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* Periodista y corrector de estilo




Buen día Don Fabio. Gran escrito por la denuncia y el desenmascaramiento llevado a cabo.
» Miente miente y se volverá verdad » es la máxima vista en este gobierno pero cada día el pueblo despierta más pero no lo hace público porque todavía hay mucho fanático político y no es saludable confrontarlos.
El rating de este medios masivos, invasivos y disruptiva ha disminuido notablemente por la falta de credibilidad en las noticias emitidas, con alta carga de sesgo y rigor periodístico para ser confrontada desde la veracidad y sobre desde las fuentes de dichas informaciones.
Esto se esperaba pero sentirlo es otra cosa. La formación es el antídoto de la desinformación.
Feliz día.
De acuerdo. Totalmente de acuerdo. No existe la independencia informativa y menos la objetividad. Los medios de comunicación deben informar más no pontificar e involucrarse. Informar. Y para ello se deben deponer intereses personales para priorizar información veraz, lo más objetiva posible y dejar al lector que tome la posición que quiera sin incidir en él.
No soy afecta del Presidente pues como los anteriores, no gobiernan para una ciudadanía completa sino para sus adeptos. Entonces los anteriores no pueden llamarse a bien cuando han hecho lo mismo. No deberían opinar si quiera.
Pero me he dado a la tarea de estudiar el programa de gobierno, el plan de desarrollo y los informes de gestión que logró pescar pues a pesar de que no me llena como persona, es nuestro presidente, que como usted, como yo, como el vecino, como nuestros antepasados y nuestros sucesores, nadie es del todo santo ni del todo diablo. Somos humanos con luces y sombras. Y como le falta mucho, también ha logrado avanzar en otros asuntos que los medios de comunicación sesgados y faltos de profesionalismo informativo no dejan ver para que el ciudadano interesado construya su propia historia de si con relación a su entorno
En el texto se nota claramente que el autor está cansado del manejo que algunos medios le dan a la información. Yo creo que sí es muy grave que un periodista tan importante haga una afirmación falsa sobre un hecho histórico, porque eso confunde a la gente y daña la memoria del país.
Además, se siente que el autor no solo quiere corregir el error, sino mostrar cómo los medios a veces usan la información para favorecer ciertas ideas. Me parece válido que exija una rectificación, porque al final los noticieros deberían informar con la verdad y no repetir datos que ya se han desmentido.
Mi opinion
Óscar Gil (Ogil) denuncia en su texto “Suspicacia mediática” que ciertos medios, especialmente Noticias Caracol, han tergiversado un hecho histórico: se acusa falsamente a Gustavo Petro de haber participado en la toma del Palacio de Justicia, pero él afirma que estaba detenido en esa época. Según Gil, esa afirmación no es un error aislado sino parte de un sesgo deliberado; a su juicio, hay una animadversión “orquestada” de la prensa para magnificar fallos y ocultar los logros del gobierno. Exige una rectificación pública, porque considera que el periodismo tiene la responsabilidad ética de representar la verdad histórica y no alimentar narrativas falsas.
El autor tiene razón en señalar que ciertos medios usan la duda como herramienta para mantener vivas narrativas falsas. Cuando un hecho ya está demostrado y aun así se sigue insinuando lo contrario, eso no es periodismo: es manipulación que hacen hacía los demas . El reclamo que hace el autor no es exagerado; es necesario. Un medio responsable no puede jugar con la credibilidad pública ni con la memoria de las víctimas. En un país marcado por la desinformación, exigir rigor no es atacar a la prensa: es defender la verdad de la realidad,que no nos tengan más engañados
creo que la opinión de Gil es una crítica legítima a la forma en que se presenta la información en los medios de comunicación. Es importante que los periodistas sean precisos y justos en su cobertura, y que no permitan que sus sesgos personales influyan en su trabajo. ¹
La columna refleja un problema estructural de la política moderna: el uso de los medios para librar la batalla de la oposición. Existe una tendencia preocupante a aplicar una ‘suspicasia mediática’ que amplifica los errores del Gobierno mientras silencia sus logros. Esto genera un clima de animadversión constante que impide un debate público constructivo. Como ciudadanos, debemos desarrollar un ojo crítico para distinguir la información basada en hechos de las insinuaciones malintencionadas que buscan desgastar la figura presidencial más allá de la crítica legítima a su gestión.
Le escribes a Caracol Televisión para denunciar una afirmación falsa hecha por su director de noticias: en un noticiero se sugirió que Gustavo Petro participó en la toma del Palacio de Justicia, pero eso es incorrecto. Petro fue detenido el 25 de octubre de 1985 y no estuvo presente durante la toma (6 y 7 de noviembre), según registros judiciales y medios confiables como AFP Factual. Solicitas una rectificación pública para corregir la desinformación y restablecer la verdad histórica.
El autor envía una carta a un medio colombiano para criticar una afirmación falsa hecha en televisión, donde se insinuó que Gustavo Petro participó en la toma del Palacio de Justicia. Señala que esto está desmentido por registros históricos y acusa a ciertos medios de difundir información sesgada contra el Gobierno. Pide una rectificación pública para preservar la veracidad y la ética periodística.