PALOMA VALENCIA, UN “AVE NEGRA” PARA LA PAZ Y EL FUTURO DE COLOMBIA

OpiniónPALOMA VALENCIA, UN “AVE NEGRA” PARA LA PAZ Y EL FUTURO DE COLOMBIA

No hace falta decir que, en Colombia y en tantas otras partes del mundo, cualquier infeliz con dinero parece destinado a abrirse camino entre vítores y alabanzas. Incluso si resulta incompetente o profundamente dañino, nunca faltarán quienes lo postulen a la Presidencia de la República. Mientras tanto, algún genio anónimo puede pasar desapercibido por carecer de recursos, pese a su capacidad de aportar beneficios reales al mundo entero.

Es una lógica nacida de los sectores más contradictorios de la sociedad, donde en lugar de premiarse el mérito, se exaltan los privilegios heredados. Se niegan oportunidades de crecimiento a las mayorías y, cuando finalmente se conceden, suelen recaer en personajes incapaces de trascender precisamente por su mediocridad. La realidad puede ser dolorosa, pero termina imponiéndose por la fuerza de los hechos y de la razón, más allá de amistades, contactos, caudillos políticos o influencias familiares.

En ese entorno irónico y mordaz abundan deportistas indisciplinados, dueños de gran talento, pero más amigos de la fiesta y del exceso; también poetastros y escritorzuelos de pueblo, auténticas ballenas en peceras pequeñas, premiándose entre amigos en concursos de dudosa legitimidad. Salvo contadas excepciones, el resto debe cargar el pesado yugo del trabajo mientras unos pocos se relajan, disfrazados de elegancia y poder, diseñando sistemas para obtener mayores ganancias al menor costo posible.

Quienes logran “salvarse” por cantar, bailar o entretener alcanzan fama circunstancial o permanente, convertidos en referentes de masas que sueñan con abandonar jornadas de diez horas por un salario mínimo. Ese es el pueblo colombiano: uno que, pese a avances en derechos, educación, salud y conciencia social, todavía puede dejarse arrastrar por el arribismo, la ignorancia y la manipulación, entregando el poder a figuras inconvenientes.

Hace poco más de medio siglo, aislada de esa “chusma” útil únicamente cada cuatro años para votar, nacía una niña criada entre privilegios y lujos. Pertenecía a una familia que consolidó gran parte de su fortuna durante la Colonia y la República mediante el despojo de tierras y la explotación esclavista. En minas de su propiedad trabajaron más de 140 africanos esclavizados.

Pronto conoció la historia de algunos de sus antepasados más ilustres, como Guillermo Valencia Castillo, poeta modernista y férreo defensor de la pena de muerte. Admirador de la cultura francesa y profundamente distante de las realidades populares de Colombia, representaba el típico desarraigo de ciertas élites criollas latinoamericanas. Católico ortodoxo y de ideas rígidas, protagonizó numerosos enfrentamientos ideológicos que terminaron llevándolo al fracaso electoral en repetidas ocasiones.

Su bisabuelo, Guillermo León Valencia, conservador de modales bruscos y escasa formación intelectual, también dejó una huella polémica. Antes de llegar a la Presidencia ya era señalado por conflictos relacionados con tierras indígenas en la Hacienda Belalcázar, donde desvió un río para presionar el desplazamiento de comunidades originarias y persiguió líderes como Manuel Quintín Lame.

Más adelante, siendo presidente durante el Frente Nacional, ordenó el bombardeo sobre Marquetalia en 1964, operación militar considerada por muchos como el origen del posterior fortalecimiento de las FARC. Sus salidas folclóricas también alimentaron su leyenda: durante una visita del presidente francés Charles de Gaulle exclamó erróneamente “¡Viva España!”, y era conocido por comprar licor de su propio bolsillo en reuniones sociales para evitar usar recursos oficiales. Circulaban además rumores sobre expediciones de caza de las que regresaba embriagado, disparando al aire. Su humor sarcástico quedó reflejado en frases como: “Lo que pasa, mi querido amigo, es que usted descendió demasiado”.

Con el tiempo, Paloma Valencia Laserna optó por continuar la tradición política y social de su entorno familiar, aferrada a una visión profundamente elitista del país. Lejos de romper con el legado heredado, terminó identificándose con un modelo de sociedad sustentado en privilegios históricos y exclusión.

Ya convertida en figura central del uribismo, comenzaron los cuestionamientos. La Agencia Nacional de Tierras recuperó el predio “Buenavista”, de 6.182 hectáreas en La Primavera, Vichada, al establecer que eran baldíos de la Nación ocupados durante años por Nicolás Laserna Serna, primo de la senadora, y el excongresista Gustavo Londoño García.

Asimismo, investigaciones periodísticas la relacionaron con negocios inmobiliarios realizados en 2015, incluida la venta de un predio a un empresario venezolano vinculado con estructuras investigadas por exportaciones ficticias y cercanas al entorno de Álex Saab.

Las redes sociales también registraron enfrentamientos públicos entre Valencia y figuras como el abogado Abelardo de la Espriella, a quien calificó de “cobarde” por aparecer protegido tras una urna blindada durante actos públicos. Frente al Pacto Histórico, ha mantenido una postura radicalmente opositora, afirmando que una continuidad del gobierno de Gustavo Petro sería “nefasta” y asegurando que apoyaría a cualquier candidato antes que a Iván Cepeda.

Aunque ha reconocido que los llamados “falsos positivos” constituyeron crímenes de lesa humanidad, defendió insistentemente la política de Seguridad Democrática impulsada durante el gobierno de Álvaro Uribe Vélez, administración bajo la cual ocurrieron miles de ejecuciones extrajudiciales.

También ha cuestionado duramente la política de “Paz Total”, argumentando que beneficia a grupos armados ilegales y fortalece el narcotráfico. Mientras tanto, dentro del propio Centro Democrático surgieron disputas relacionadas con su designación como candidata única para una eventual consulta presidencial, debido a denuncias por presuntas irregularidades internas. Aquello provocó distanciamientos con sectores representados por María Fernanda Cabal y José Félix Lafaurie.

Uno de los proyectos más polémicos impulsados por Valencia fue la propuesta de dividir el departamento del Cauca en dos entidades territoriales separadas para comunidades indígenas y poblaciones mestizas o afrodescendientes. Aunque posteriormente intentó justificar la iniciativa como una fórmula de autonomía regional, las críticas por su aparente trasfondo segregacionista fueron inevitables.

Muchos tampoco olvidan las imágenes en las que Valencia y María Fernanda Cabal aparecieron riéndose durante la posesión de la vicepresidenta Francia Márquez, episodio ampliamente interpretado como una muestra de desprecio clasista y racial.

Críticos, como el senador y dirigente político Iván Cepeda, han pedido que la familia reconozca públicamente ese legado histórico de despojo y segregación. Sin embargo, para sus detractores, la senadora no solo evita hacerlo, sino que reivindica indirectamente ese pasado mediante sus posiciones políticas y su oposición constante a reformas sociales relacionadas con salud, pensiones y derechos laborales.

No se trata únicamente de diferencias ideológicas o familiares. En última instancia, la discusión gira alrededor de principios básicos de convivencia, empatía y sentido humano. Porque un líder puede ser inteligente, brillante incluso, pero si carece de sensibilidad social, si estigmatiza, excluye o desprecia a grandes sectores de la población, la responsabilidad ya no recae solo sobre él, sino también sobre quienes lo respaldan y lo llevan al poder.

Carlos Alberto Ricchetti

Fuentes

1 Guillermo Valencia Castillo – Colección Rendón (Biblioteca del Banco de la República): https://babel.banrepcultural.org/digital/collection/r_rendon/id/305

2 Guillermo León Valencia: el presidente al que le daba pereza leer y escribir: https://revistadiners.com.co/cultura/guillermo-leon-valencia-presidente-colombiano/

3.1 Los detalles del macabro caso de Helena Laserna por el que cayó Camilo Pinzón: https://www.eltiempo.com/justicia/investigacion/exclusivo-las-claves-del-macabro-caso-de-helena-laserna-por-el-que-cayo-camilo-pinzon-776401

3.2 Paloma Valencia y su guardado ¿Qué esconde la de Uribe? Periodismo Sin Corrección |LO MEJOR DEL 2025: https://www.youtube.com/watch?v=MgDauM6NAM4

4 Paloma Valencia miente cuando señala que el baldío que tenía ocupado su primo se convirtió en propiedad privada: https://rutasdelconflicto.com/notas/paloma-valencia-miente-cuando-senala-el-baldio-tenia-ocupado-su-primo-convirtio-propiedad

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