Conecte, accione, al aire; cooontacto (nostalgias radiales)

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CONTRACRÍTICA: Con humor, amor y …ardor

POR: CARLOS ALBERTO CARDONA MONTOYA

Esta segunda quincena de septiembre envuelve la recordación de uno de los hechos  más importantes que cambiaron el rumbo de la historia en Colombia; en septiembre de 1929 el entonces presidente Miguel Abadía Méndez inauguraba la primera estación de radiodifusión en territorio nacional, HJN, que algunos meses después se llamaría La Voz de Barranquilla y en su exitoso desarrollo, casi 20 años después, pasó a hacer parte muy importante en la que sería la Primera Cadena radial de Colombia, Caracol.

La locura por la radio tuvo sus inicios  en el muy singular interés que algunas personas, muchas de ellas en el  Caribe Colombiano, tuvieron por las ondas sonoras difundidas por medio de aparatos eléctricos de emisión y recepción en algunos sitios de Europa y los Estados Unidos de Norteamérica, así fue que se conformaron los primeros clubes de “radioaficionados” que se comunicaban por Onda Corta; así era como obtenían informaciones privilegiadas tras comunicarse nítidamente con barcos que surcaban los mares del mundo.

Desde la HJN, La radio nacional, y  la HJCK El mundo en  Bogotá, transcurrieron algo así como 30 años para el nacimiento de la primera emisora cultural de Colombia  y única en su momento afiliada al servicio internacional de la BBC de Londres y  Voice of América de Estados unidos; ya existían emisoras de Amplitud Modulada A.M.  en todo el país con nombres maravillosos como La Voz del Tequendama en Bogotá, pero comenzaba la desigual lucha  con los nacientes grupos radiales que empezarían a disputarse el colosal mercado publicitario, que incluía disputarle la preferencia en la ciudadanía a los grandes medios impresos; nacían Caracol, TODELAR y RCN, y con ellas el ingenio, la oportunidad, una poderosa creatividad para atrapar audiencias con credo y estilos tan variados  como atractivos.

En Pereira y Manizales existieron estaciones de radio con nombres tan hermosos, que solo recordarlos produce una nostalgia especial, En Manizales  sonaban durísimo Transmisora Caldas, La Voz del Ruiz, Radio Luz; en Pereira  tenían “el palito” para bautizar sus emisoras: La Voz del Café, Radio Centinela, La Voz del Pueblo, Onda libre y una que dejó una profunda huella en mi corazón, La Voz Amiga; desde esta maravillosa  estación, su genial creador Oscar Giraldo Arango marcó el estilo elegante, culto, respetuoso, poético, bellamente expresado; esto marcó un estilo de vida y delineó la necesidad de cultivarse intelectualmente para quienes, en aquel tiempo, aspiraban a ser locutores de esas emisoras. Ser locutor daba prestigio.

En las madrugadas la timbrada voz de Oscar Giraldo saludaba así: “Marineros de Colombia en los mares del mundo, desde Pereira, el corazón florido de Colombia os saluda La Voz Amiga, Buen viento y Buena Mar”. Eso si es mucho nivel.

Las emisoras locales hacían uso del buen ingenio para competirles a las cadenas nacionales, se generaban campañas y las emisoras hacían parte de la realidad de cada ciudad; En Medellín La Voz de Antioquia transmitía diariamente  el programa en vivo “Coltejer Toca a su puerta” y la voz de Medellín le competía por muchos años con el programa “Por la salud del Pueblo” con el patrocinio de la licorera de Antioquia.

Ya avanzado el siglo XX, había nacido el radio periodismo, que desplazó por completo del primer lugar  de preferencias a los grandes periódicos, y por su inmediatez, facilidad y por ser gratis llegaba a todos los cafetales a través del transistor de pilas; después llegarían la televisión y las nuevas tecnologías se desplegó la calidad de la Frecuencia Modulada F.M. y de esa radio mágica e ingeniosa, solo nos quedaron las nostalgias.

Por allá, en los años setenta, la cadena radial Caracol tenía una marca registrada “La Cabalgata Deportiva Gillete”, disputaba con TODELAR  los mejores Eslógans para sus programaciones: “Noticiero Todelar de Colombia; un mundo de Noticias para un mundo de oyentes” Nada lo superó. Caracol  variaba sus presentaciones, cada vez mejor: “Caracol Cubre a Colombia”, “Caracol, Más compañía”.  RCN Hizo historia con sus Noticieros y su presentación a nombre de una fábrica de vestidos de Pereira, decía: “Por fuera mil detalles de elegancia, por dentro mil puntadas de perfección, es un vestido Valher, el vestido perfecto, Valher, Su vestido, presenta Radio Sucesos RCN.

Las transmisiones deportivas radiales impusieron la moda de los transmóviles: “En el aire la parabólica Solar de su caracol Dorado”, decía Carlos Arturo Rueda; por su parte Julio Arrastía “El viejo requetemacanudo”, en RCN le recibía el cambio  de Alberto Piedrahita así: “Desde la carretera y en movimiento, que es lo importante”; era una lucha genial de creatividad y buena chispa.

En una noche de evocación, Jaime Castaño, queridísimo amigo recientemente fallecido,  nos relató ésta anécdota de la radio Pereirana: “La emisora básica de Caracol en Pereira era La voz del Café, tenían la necesidad de transmitir una válida nacional de automovilismo en el circuito de la Virginia, y a esa hora La Voz del Café estaba ocupada en otra transmisión, por lo que se recurrió a una emisora filial, Onda Libre; ese día iban a estrenar uno de los que fuera famoso santo y seña para los cambios de sitio de transmisión. Para entrenar el personal de Onda libre llegó Eucario Bermúdez, quien los reunió en el Bar del gran Hotel, el anfitrión era Jaime. Las instrucciones eran precisas, decía Eucario: como vamos a estar en puestos fijos, el que entrega el Cambio dice : FULANO DE TAL, (a quien le da el cambio)  PUESTO FIJO NUMERO TAL EN TAL PARTE: COOONECTE,, AAAACCCCIOOONEEEE,  AAAAAL  AAAIRE, y quien reciba el cambio debe responder COOOOOONTACTO, y desarrolla su relato.

Contaba Jaime que aquella noche se tomaron sus guarilaques, y ensayaron toda la noche el santo y seña, hasta el agotamiento total. Al día siguiente, domingo de transmisión, bajo el calor abrazador de la Virginia, estaban instalados en los puestos fijos Julio Cesar García “Chispas”,  Nikanor Cardona  y Ernesto Henao. Hernando Perdomo Ché despidió el noticiero nacional en Emisoras Nuevo Mundo de Bogotá y dio el cambio como estaba convenido y entrenado: “..Y ahora nos trasladamos al municipio de La Virginia en donde se cumplirá la válida nacional de Automovilismo, En el puesto fijo Número Uno está julio Cesar García, Julio  COOONECTE,, AAAACCCCIOOONEEEE,  AAAAAL  AAAIRE…

Desde luego que Julio  padecía un guayabo espantoso, al recibir el cambio olvidó todo el entrenamiento de la noche anterior y solo atinó a responder “ EEEEENNNNNNCHUUUUFLEEEE”.

Casi al mismo tiempo ocurrió un accidente en el que murieron varias personas que observaban la competencia, y eso distrajo la atención y salvó a “Chispas” de la burla  de sus compañeros y claro, el regaño nacional. Decía Jaime: ”Si al menos hubiera dicho ENCHUFE, PERO ENCHUFLE.”

La magia de esa radio, se murió, la dejamos morir.

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