Consultorio pandémico

3
138

CONTRACRITICA: Con Humor, Amor y… Ardor

Por: Carlos Alberto Cardona Montoya

Estos tiempos de incertidumbre pandémica, cuando los políticos no andan por ahí diciendo: cuente conmigo, lo tuyo va bien, almorzamos después, porque desaparecieron como otro virus; también desaparecieron los pastores evangélicos que  hacían milagros sobre los milagros; debe ser porque cuando hay virus la máquina milagrosa se daña; y también desaparecieron los consejeros espirituales, esos que en la radio tenían la fórmula salvadora para todos los malestares físicos y espirituales.

El estado de preocupaciones y preguntas sin respuestas que tiene la ciudadanía me dan licencia para invocar al profesor Kalichán para ejercitar en este espacio un consultorio que ofrezca algunas respuestas, ante las disparatadas acciones  del gobierno, de la gente y del virus, que ya es como una mascota que hay que cuidar; así es que aquí están algunas respuestas:

PROFESOR: Desde que comenzó la cuarentena agoté mis reservas, en mi desesperación puse una bandera roja en la puerta de mi casa  como señal de auxilio, pero las ayudas prometidas por el gobierno no han llegado, dígame ¿Qué hago? Atte Parmenio Rico

Apreciado Parmenio: Antes de la tercera pandemia la ayuda prometida por el gobierno no llegará ni siquiera cuando su banderita roja se vuelva rosadita, marchita por el tiempo, como la bandera del partido Liberal, pero va a recibir muchas felicitaciones de vecinos por ser hincha del América de Cali.

ILUSTRADO PROFESOR: Tenía la ilusión que en la cuarentena, las relaciones personales con mi esposo iban a mejorar; todo iba muy bien pero ha ocurrido que todos los días a las 6 de la tarde interrumpe lo que está haciendo, prende el televisor para ver el programa del presidente, no se le puede interrumpir porque se enoja, Oriénteme por favor ¿Qué puedo hacer? Sonámbula preocupada y triste.

Apreciada sonámbula, el caso es muy grave; supe de un viejito que estaba viendo el mismo programa en la noche en que anunciaron los días sin IVA, su familia en el barrio Cuba lo vio salir eufórico corriendo levantando los brazos y gritando. Dicen que como a los cuatro días lo vieron “empeloto”, corriendo alrededor del parque de Tolú.- Es una enfermedad peligrosa, la gente empieza a ver un país que no existe, escucha promesas que no se cumplen y hay una idiotización progresiva.- Le recomiendo que empeñe el televisor y rompa la boleta de empeño: después de la cuarentena habrá forma de recuperar el aparato.

ILUMINADO PROFESOR: Hemos cumplido rigurosamente el plan de aislamiento voluntario, el problema es que mis hijos, 5 adolescentes, se la pasan oyendo Reguetón todo el día a todo volumen, hasta altas horas de la noche, creo que voy a enloquecer, pido su ayuda por favor.- Cantabrio Silva. Gracias

Lo siento mucho Cantabrio, entiendo su sufrimiento, le recomiendo unir con alambritos de cobre las patica del enchufe del equipo de sonido de tal manera que, cuando lo vuelvan a conectar, el equipo estallará de una manera maravillosa y no habrá fuente torturadora de reguetón. En caso de que hagan vaca para comprar un equipo nuevo, aliste una maceta para que lo hagamos trizas, así como los acuerdos de paz con las FARC.

PROFESOR Cuando empezaba la cuarentena, tuve un desliz con la empleada del servicio, ahora resulta que tiene 4 meses de embarazo. Tengo miedo de que mi esposa e hijos se enteren que voy a tener un hijo con la empleada del servicio, no sé cómo explicarlo. Gracias, Uldarico Méndez.

Uldarico, eso, es Natural.

Sabio profesor: Me gano la vida cantando en los buses y en las esquinas; por la cuarentena las cosas se pusieron difíciles, escuché que el gobierno puso mucha plata para personas qué como yo, no tenemos recursos, fui al banco en busca de un crédito y me negaron toda posibilidad, la desesperación me está consumiendo, gracias profesor, gracias  CANTANTE SOLITARIO.

Apreciado cantante, vivimos en una sociedad que vive de acuerdo en acuerdo, le sugiero que se llene de valor y busque al gerente del banco, le puede cantar, la tabla, si quiere, y propóngale que él como gerente del banco no va a cantar en las esquinas ni en la calle, y en compensación usted no prestará plata dentro del banco.

PROFESOR: Son numerosos los pleitos que han surgido en mi casa por la falta de puntería al orinar en la taza del baño, casi siempre dejan goteritas en la tapa, ¿Conoce usted de algún mecanismo electrónico que levante automáticamente la tapa cuando los muchachos van a orinar? Misionero en conflicto

 Apreciado misionero, lo que me está pidiendo parece de ciencia ficción, mientras lo averiguamos vamos a dejarlo en ciencia Micción, y para aliviar las preocupaciones, dígale a los muchachos que orinen sentados mientras mejoran la puntería.

PROFESOR KALICHAN, SUMUN DE SABIDURIA: Soy madre soltera de un niño de 2 años que en estos días de encierro por la pandemia se ha vuelto irritante, brusco, dañino, desobediente, arroja la comida, hace lo que le da la gana, a veces me golpea, me tira cosas, es horrible este infierno que estoy viviendo, dígame, por favor ¿Qué hago con el bebecito? Gracias, Yuyeimi Santa.

Querida Yuyi, para empezar cambie de casa, ojalá hoy mismo, y por ningún motivo le vaya a dar la dirección a su bebecito.

Apreciado sabio: Creo que estoy sufriendo los efectos depresivos de la cuarentena, a veces siento que la vida no vale la pena, no disfruto nada y  me da vueltas en la cabeza la idea de quítame la vida, dígame, por favor ¿Qué es lo que tengo que hacer? Marielita del valle

Marielita: Lo primero que tiene que hacer es pagar la consulta por adelantado.

Profesor Kalichan, Vivo en la ciudad de Pereira, creo que la pandemia aquí se está agravando, quiere su señoría orientarme sabiamente acerca de la forma en que la alcaldía se está preparando para cuando llegue el pico de la pandemia, ¿cómo van a reactivar la economía?, ¿cuáles  son las cadenas de ayudas para los trabajadores independientes?. Gracias profesor Atte Próspero Gastón.

¡SIGUIENTEEEE PREGUNTAAAA!

3 COMENTARIOS

Deja tu comentario

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí