DE LA ESPRIELLA SUME A COLOMBIA EN UNA VIOLENCIA RECARGADA

OpiniónDE LA ESPRIELLA SUME A COLOMBIA EN UNA VIOLENCIA RECARGADA

CARLOS ALBERTO RICHETTI

Seguramente, la extrema derecha no podría estar más orgullosa del rápido y eficiente cambio de modelo de país, donde el deterioro paulatino de las condiciones económicas va acompañado de manera inexorable por el accionar de un provocador fascista como De la Espriella, asesorado por un verdadero cartel devenido en gabinete.

La vocación democrática más elemental hace sonar agresivo, golpista e intolerante referirse con semejantes palabras aun a un gobierno surgido de las sospechas del escandaloso fraude electoral, como el sucedido en casi todo el resto de América Latina, tras descubrirse las maniobras del argentino Fernando Cerimedo¹. Por supuesto, nada de esto hubiera sido posible sin la injerencia deliberada de Estados Unidos e Israel, ni por la imposibilidad de la anterior administración de anular los comicios, temerosa de una invasión semejante a la de Venezuela, lo que acabaría de dar al traste con cualquier posibilidad de otro cuatrienio progresista en Colombia.

Pero, sea en la política o en los distintos aspectos de la existencia, debe actuarse de acuerdo con el contexto presente, sin sentarse a llorar sobre la leche derramada. La única verdad es la realidad y la razón deviene de los acontecimientos concretos, en lugar de las interpretaciones, estableciéndose juicios de valor a partir de los hechos². No, en cambio, del odio o la animadversión fanática, irreal y sesgada, clásica de la derecha, capaz de repetir tanto una mentira al punto de disfrazarla de realidad incontrastable, aunque sea falsa de absoluta falsedad.

Porque, dejando de lado el gravísimo daño perpetrado contra la credibilidad del sistema electoral, incluso en el pensamiento de quienes avalaron este gobierno de ocupación a través del voto, salvo que se consume una nueva manipulación en futuras elecciones, el retorno del progresismo ya se estaría consumando. Desde luego, no por los aciertos en el campo popular, al cual a veces parecen escapársele hasta las tortugas. Tampoco debido a los discursos elocuentes o las propuestas acertadas, sino a raíz de que, tras repetir viejas recetas fracasadas, la realidad se encargará de persuadir a los más obsecuentes, a pesar de callar frente a lo indefendible mientras, hace menos de un mes, vivían con el grito en el cielo por cualquier nimiedad.

Represión y crimen como norma

Luego de un período de respeto por las libertades como nunca se vivió en la historia de la República, donde ni una sola mano se alzó para disciplinar ni siquiera a manifestantes instrumentados para derrocar a Gustavo Petro, no llama la atención el retorno de las fuerzas represivas del Estado en todo su vigor. Esta vez, de la mano de la UNDMO, la unidad de la Policía que sustituyó al antiguo ESMAD.

Este cuerpo polémico, con serios antecedentes en materia de asesinatos y graves violaciones a los derechos humanos, reapareció en plena Universidad de Antioquia³ haciendo uso desproporcionado de la fuerza, cuando los estudiantes se manifestaban contra los anunciados —y muy celebrados— recortes al sector, cortando las vías de paso para protestar contra un gobierno que reanudó las persecuciones a docentes o alumnos, sino por la necesidad de pretender infundir disciplinamiento mediante la violencia.

Al mismo tiempo, mientras se diluyen las repercusiones del atentado a balazos contra Naylea Barros, periodista y excandidata a la Cámara de Representantes por el Pacto Histórico en el Magdalena, durante el primer mes de gobierno de Abelardo de la Espriella (del 7 de agosto al 7 de septiembre de 2026), Indepaz registró el asesinato de 16 lideresas y líderes sociales⁴.

Esto, sin contar la muerte violenta de cinco firmantes del Acuerdo de Paz y diez masacres en distintas regiones del país, como si vivir en paz en Colombia hubiera sido un privilegio inmerecido.

Los mismos medios masivos de comunicación, que antes atacaban a mansalva al progresismo aduciendo con alevosa inexactitud la falta de entrega de medicamentos, la inviabilidad de las reformas sociales, ahora no solo omiten el desabastecimiento de los mismos, sino también los hechos mencionados. Sin dudas, una forma de normalizar tales aberraciones en el “país que se viene” y, de ñapa, la violencia en la cual pretenden obligar a vivir a los colombianos. Total, ¿qué le va a importar al Gobierno la suerte de los ciudadanos de la periferia, quienes en su mayoría no lo votaron?

Con las aspersiones y los bombardeos, la misma actitud indolente. El glifosato⁵, haciendo estragos en la salud y en los campos, envueltos en nubes tóxicas, de paso “para hacerles lugar” a las compañías mineras con el fracking⁶, mientras el Presidente se pavonea caminando entre 23 bolsas de cadáveres a plena luz del día, como si todos los ejecutados, entre ellos menores, fueran terroristas. ¿Extrañaban mucho el matadero? ¡Ahí lo tienen!

Terror en tiempos de paz

En su análisis del totalitarismo, la filósofa alemana Hannah Arendt⁷ distinguió entre violencia, poder y dominación. Su obra, Los orígenes del totalitarismo (1951), estudió cómo los regímenes totalitarios recurren al terror y a la violencia sistemática para destruir la autonomía individual, aislar a las personas y someterlas a una lógica ideológica.

Además, en Sobre la violencia (1970), Arendt cuestionó precisamente la idea de que la violencia sea una fuente normal o permanente del poder. Para ella, poder y violencia no son equivalentes: el poder surge de la acción concertada de las personas, mientras que la violencia puede utilizarse para imponer obediencia, pero no crea por sí misma un poder político duradero.

Sí advirtió que los sistemas totalitarios no se sostienen únicamente mediante la violencia ejercida durante períodos de guerra. El terror puede convertirse en un mecanismo permanente de dominación, incluso cuando formalmente no existe un estado de guerra y en épocas donde los dictadores no son precisamente sujetos con uniformes militares o bigotes notorios; esta característica cobra una preeminencia real.

Más aún, cuando al parecer las extremas derechas modernas ya no son apenas producto de la manipulación, sino de cómputos electrónicos preestablecidos de antemano para otorgarles una fachada de autenticidad que, de otra manera, no podrían obtener nunca, porque su sola elección es producto del engaño.

Víctimas reprimidas

Del largo garrote de Abelardo de la Espriella no se salvaron ni los damnificados por el terremoto de 7,4 grados que asoló Pereira, Dosquebradas y todo el Eje Cafetero. Al perfilamiento de medios afines a la Gobernación o a las distintas alcaldías, así como de jóvenes que estaban llevando adelante su colaboración desinteresada, sucedió lo peor.

Las demoras injustificables a la hora de brindar locaciones y ayudas humanitarias suscitaron airadas protestas, dicho sea de paso, reprimidas por el ESMAD⁸. Como si acallar voces por la fuerza fuera el mecanismo ideal para solucionar los problemas de fondo, requiriendo mucho más que los besos del Presidente lanzados a diestra y siniestra frente a grupos de curiosos, sin saber con cuál payasada los sorprenderá este dudoso mandatario de los colombianos.

Lo que muchos se siguen preguntando, a veces con la cabeza magullada de tantos golpes, es acerca del verdadero destino de los fondos económicos destinados a la catástrofe —especialmente los provenientes del exterior— y por qué llegan siempre primero las tanquetas y los camiones militares a las ayudas; los mercenarios israelíes disfrazados de rescatistas, que los campamentos para contener a quienes perdieron sus viviendas, o los soldados norteamericanos a terminar de tomarse el país, en lugar de alimentos, colchones y cobijas.

Por supuesto, si algún lector del presente artículo votó a De la Espriella, estará convencido de no haber perdido nada. Asumirá la realidad de acuerdo con lo visto en Caracol, RCN, BluRadio y Semana, porque en su mayoría vive en el centro del país, donde no sufre los bombardeos ni la influencia de los actores armados, además de sobrarle todavía unos pesos para suscribirse a Win Sports. De allí la sensación de sentirse salvado. Cada dos o cuatro años, siguió, sigue y seguirá eligiendo para que el “problema” les corresponda a otros. No a él. De lo contrario, votaría como debe.

Por esa razón y tantas mezquindades más, de paso para revelar ya no su ignorancia, sino la forma de proceder característica, al ser consultado dirá: “Siempre firmes con el Tigre”, cuando antes solía afirmar: “¡Adelante, presidente!”, o mencionará a futuro cualquier tipo de sandez, fundido por siempre en el atraso social del país. Lo demás, a lo sumo, será aguardar el momento de la aparición del rostro desencajado del cadáver pautado de turno, donde murmurará como lorito: “¡Así se hace! ¡Bien muerto está!”.

Lo bueno de ver será cuando, tarde o temprano, el destino lo alcance, lo ponga donde corresponde y le demuestre el campo de concentración donde eligió vivir.

Escribe: CARLOS ALBERTO RICCHETTI

GLOSARIO

1. Fernando Cerimedo:Consultor y estratega político argentino vinculado a la comunicación digital de sectores de derecha latinoamericanos. En 2022 difundió información falsa sobre las elecciones brasileñas; posteriormente, la Fiscalía brasileña sostuvo que no había pruebas suficientes para acusarlo de haber conocido la falsedad del material.

2. Tomada libremente de la cita bíblica“Por sus frutos los conoceréis”,expresión atribuida a Jesucristo en el Evangelio según San Mateo, mediante la cual se señala que las personas pueden ser reconocidas por sus acciones y por los resultados de sus actos. La formulación bíblica correcta es “Por sus frutos los conoceréis”, aunque suele emplearse también, como paráfrasis, “Por sus hechos los conoceréis”.

Puede aparecer de forma más breve: “Por sus frutos los conoceréis” (Mateo 7:16): expresión bíblica que establece que una persona debe ser valorada a partir de sus acciones y de los resultados de estas.

También existen algunas connotaciones en la célebre frase: “La única verdad es la realidad”, asociada históricamente a Juan Domingo Perón, aunque también se ha atribuido erróneamente a Aristóteles. Un trabajo académico de la Universidad Nacional de La Plata documenta su utilización en el lenguaje político peronista y señala que fue incluso título de un documento político de 1972.

3. Universidad de Antioquia (UdeA): Universidad pública colombiana con sede principal en Medellín. El 27 de agosto de 2026 se produjo una intervención de la fuerza pública frente a una protesta en su campus. El claustro de profesores de Derecho y Ciencias Políticas denunció posteriormente el uso violento de la Unidad de Diálogo y Mantenimiento del Orden (UNDMO), así como la detención de dos estudiantes y la afectación del derecho a la protesta.

4. Indepaz: El Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz) es una organización colombiana que documenta conflicto armado, violencia sociopolítica, asesinatos de líderes sociales, masacres y asesinatos de firmantes del Acuerdo de Paz. Según su balance del primer mes del gobierno de Abelardo de la Espriella, entre el 7 de agosto y el 7 de septiembre de 2026 fueron asesinados 16 líderes y lideresas sociales, cinco firmantes del Acuerdo de Paz y se registraron diez masacres.

5. Glifosato: Herbicida utilizado, entre otros fines, para la erradicación de cultivos ilícitos. En Colombia la aspersión aérea había sido suspendida y el Gobierno de De la Espriella derogó en agosto de 2026 la resolución que mantenía esa suspensión. Aunque algunas fuentes aseguran de que aún la medida no se haya llevado a la práctica en el presente mandato, se espera la reanudación definitiva de un momento a otro con especial prejuicio para la salud y la naturaleza.

6. Fracking: Técnica de extracción de hidrocarburos de yacimientos no convencionales mediante fracturación hidráulica. El Gobierno de De la Espriella ha anunciado su intención de impulsar un denominado “fracking sostenible”. El proyecto Kalé, en Puerto Wilches, permanece condicionado por el cumplimiento de la consulta previa con comunidades, aunque tales decisiones pueden ser manipuladas en función de los objetivos de los gobiernos de turno.

7. Hannah Arendt (1906-1975): Filósofa y teórica política alemana de origen judío, posteriormente nacionalizada estadounidense. Entre sus obras fundamentales se encuentran Los orígenes del totalitarismo (1951) y Sobre la violencia (1970). Arendt distinguió cuidadosamente entre poder, violencia y terror. Para ella, la violencia puede destruir el poder, pero no constituye por sí misma una fuente de poder político. En el análisis del totalitarismo, el terror aparece cuando la violencia, después de destruir el poder, permanece como mecanismo de dominación.

8. ESMAD / UNDMO: El Escuadrón Móvil Antidisturbios (ESMAD) fue la unidad de la Policía Nacional encargada históricamente de intervenir en disturbios y protestas. En la actualidad sus funciones corresponden a la Unidad de Diálogo y Mantenimiento del Orden (UNDMO). Por eso, si el artículo se refiere a hechos de 2026, es más preciso escribir UNDMO y, si se quiere facilitar la identificación del lector, aclarar entre paréntesis que se trata de la unidad que reemplazó al antiguo ESMAD. La propia Universidad de Antioquia emplea la denominación UNDMO al referirse a los hechos del 27 de agosto.

REFERENCIAS Y ENLACES DE LAS LLAMADAS

1. Fernando Cerimedo y la desinformación electoral

Chequeado — Cerimedo difundió información falsa sobre las elecciones en Brasil

El País — Cerimedo y la monstruosidad normalizada

2. “La única verdad es la realidad”

Universidad Nacional de La Plata — “La única verdad es la realidad”

Universidad Nacional de La Plata — “La verdad es la única realidad”: identidades, hibridaciones y fronteras en disputa

3. Universidad de Antioquia y protesta estudiantil

Universidad de Antioquia — Comunicado del Claustro de profesores de Derecho y Ciencias Políticas

Antioquia Noticias — ESMAD intervino con tanqueta durante protesta en Medellín

La primera fuente es particularmente importante porque procede de la propia Universidad y confirma la protesta del 27 de agosto de 2026, la intervención de la UNDMO, las detenciones denunciadas y la preocupación por las garantías para la protesta social.

4. Indepaz: líderes sociales, firmantes y masacres

Caracol Radio — Balance de Indepaz en el primer mes del gobierno de De la Espriella

Indepaz — Líderes sociales, defensores de DD. HH. y firmantes asesinados en 2024, 2025 y 2026

Indepaz — Balance de protección a la población civil durante el gobierno de Gustavo Petro

5. Glifosato y aspersión aérea

Caracol Radio — Gobierno derogó resolución que ordenaba suspender aspersión con glifosato

Noticias Caracol — Gobierno deroga la resolución que suspendía la aspersión aérea con glifosato

El Colombiano — Gobierno de De la Espriella elimina restricción a la aspersión con glifosato

6. Fracking

Noticias Caracol — De la Espriella anuncia “fracking sostenible” para Ecopetrol

El País — La industria de hidrocarburos traza la ruta para hacer fracking en Colombia

El País — La industria de hidrocarburos traza la ruta para hacer fracking en Colombia — información ampliada

7. Hannah Arendt: violencia, poder y terror

Hannah Arendt — *On Violence*, Google Books

Stanford Encyclopedia of Philosophy — Hannah Arendt

New York Review of Books — Hannah Arendt, “Reflections on Violence”

SciELO — Hannah Arendt: Poder vs. Violencia

8. ESMAD / UNDMO

Universidad de Antioquia — Comunicado sobre la intervención de la UNDMO

Antioquia Noticias — Protesta en inmediaciones de la Universidad de Antioquia

APUNTES COMPLEMENTARIOS

Hay además tres hechos del texto que no tienen llamada propia y que merecen referencias, porque fortalecen considerablemente la documentación:

Atentado contra Naylea Barros

El Espectador — Lo que se sabe del ataque a Naylea Barros

El Espectador — Nuevo giro: el arma utilizada era traumática

Caracol Radio — Alcaldía y Policía ofrecen recompensa por información sobre el ataque

El terremoto de magnitud 7,4

El terremoto mencionado en el artículo sí ocurrió el 10 de agosto de 2026. El Servicio Geológico Colombiano reportó una magnitud de 7,4 y epicentro en San José del Palmar, Chocó, con afectaciones importantes en Pereira y otras zonas del país.

EFE — Sismo de magnitud 7,4 en Colombia: edificios derrumbados y daños en varias ciudades

RTVC — Terremoto de 7,4 sacude Colombia con graves daños en Risaralda y otras regiones

Las 23 bolsas con cadáveres

También existe respaldo periodístico para esta referencia. El 2 de septiembre se difundieron imágenes del presidente De la Espriella caminando entre bolsas que contenían 23 cuerpos, según la información oficial relacionada con la operación militar. Posteriormente, una jueza ordenó ocultar temporalmente esas publicaciones mientras se estudiaba su posible carácter violento o explícito.

EFE — Juez ordena a De la Espriella retirar publicaciones donde aparece entre cadáveres

AFP / Ecuavisa — Jueza ordena ocultar los videos del presidente junto a cadáveres

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